Compromiso RSE 54 · 2021

52 aspectos ESG a todas las empresas de 250 empleados. Con lo cual vamos a encontrar en toda Europa, y eso va a atraer a todo el mun- do, una generalización del reporte que lleva a cualquier empresa a registrar no solo los datos económicos sino también sociales, ambienta- les, de transparencia y buen gobierno.Y el paso de las grandes a las medianas va a provocar algo obvio: habrá que hacer esta contabilidad. Y el segundo factor será el tema de ca- lidad y frecuencia del reporte. Actualmente, las empresas reportan una vez al año, con lo cual los reportes ofrecen una foto fija de los aspectos sociales y medioambientales que ya han pasado, pero con la evolución de las tec- nologías podremos tener datos a tiempo real y ello provocará que la frecuencia del reporte cambie. Antes se tardaba casi seis meses en hacer reportes de sostenibilidad, ahora con los datos que tenemos se hacen en dos o tres meses y, además, con la nueva legislación en el primer trimestre hay que tener presentado el informe de gestión no financiera. Todo ello provoca que el proceso de reporting se acor- te y conlleva que las empresas se tengan que centrar en su calidad, en la materialidad, en qué es lo relevante para cada empresa. ¿Cree que la pandemia ha supuesto un cambio de las prioridades empresariales? Obviamente, la pandemia supone un foco en las personas, una vuelta a ciertos proyectos sociales de colaboración con ONG, a progra- mas de salud y bienestar de la organización… Obviamente, en el corto plazo estos elemen- tos van a seguir, pero en el medio y largo plazo el enfoque es claramente el cambio climático como prioridad. Necesitamos generar nuevos empleos con nuevas capacidades y habilidades y, obviamente, eso provoca que desde el punto de vista de la responsabilidad tengamos que en- focarnos en la empleabilidad de las personas, es decir, analizar si tenemos a la gente joven prepa- rada y qué va a pasar con aquellas personas que no se adapten porque si no lo atacamos puede generar un elemento de desigualdad. Paralelamente estamos en pleno debate sobre la brecha de desigualdad salarial de gé- nero, con legislación incorporándose, y otras brechas de desigualdad que trabajamos con las empresas en nuestro Clúster de Acción Social como es el impacto entre lo rural y lo urbano y la España vaciada.Desde luego nadie quiere que esa brecha cree una sociedad donde no haya equidad, no se generen oportunidades y cree- mos dos capas de sociedad muy diferenciadas, puesto que es una fuente de conflictos. Aumentar la ambición y acelerar la acción es el eslogan de Forética para los próximos años. ¿En qué consiste? Efectivamente, es la estrategia de Forética que empieza el 1 de enero que engloba a este gru- po de 200 empresas y organizaciones en estas tres patas que resumimos en aumentar la ambi- ción, acelerar la acción y ampliar las alianzas, es la triple A que buscamos. Aumentar la ambición supone decir clara- mente en qué año, cómo y qué voy a cambiar internamente. Es decir, más allá de poner una fecha y un objetivo de reducción, se trata de ser ser cero emisiones netas o, si puedo, ser neto positivo y convertirse en una empresa regene- rativa en una fecha anterior al 2050 para seguir los mandatos de la ciencia y no superar el grado y medio. o, por ejemplo, para cerrar la brecha salarial de género. Se trata de aumentar la ambi- ción en los temas sociales, ambientales y de go- bernanza para que de aquí a 2050 consigamos vivir 9.000 millones de personas con calidad de vida dentro de los límites del planeta. En segundo lugar, acelerar la acción supo- ne precisamente esos cambios de operaciones que lleven a la generación de nuevos produc- tos y servicios dentro de la organización. Eso supone una comprensión clara del Consejo de Administración, que esté bien definido que esto es relevante en el propósito de la compañía y que a la hora de remunerar a los consejeros y a los empleados se tengan en cuenta los criterios sociales y ambientales. Y luego estaría la parte de las alianzas. Hace 10 o 15 años, cuando hablábamos de Responsabilidad Social nos referíamos a qué puede hacer la empresa en esta materia, pero ahora, cuando hablamos desde una perspectiva alineada a los ODS, nos referimos a un cambio de sistema y yo no puedo hablar de ser res- ponsable si estoy en un sistema en el que la energía tiene muchas emisiones o en un sector de la alimentación que crea gente obesa y a la vez gente desnutrida. Hay sistemas como el sis- tema alimentario, el financiero o el energético que tienen que cambiar y una empresa no lo puede hacer por si sola. Las compañías tienen que comprender que deben trabajar con todo el sector específico y con otros sectores, con la administración o con ONG, cuando hay ele- mentos relevantes en esa línea como conseguir la consecución de los ODS ■

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