Compromiso RSE_77

78 Cuidar a quienes cuidan es imprescindible para garantizar una buena atención En un contexto marcado por el envejecimiento de la población, la escasez de talento y una creciente exigencia social sobre los cuidados, el sector sociosanitario afronta una transformación profunda. Para Philippe Morin, CEO de Clariane España, la RSC ya no puede entenderse como un elemento reputacional, sino como una parte esencial del negocio y de la calidad asistencial. Hablamos con él sobre talento, bienestar, dignidad en el cuidado y el futuro de un sector cada vez más estratégico para la sociedad. En un sector en el que el servicio está directamente vinculado al cuidado de las personas, ¿se puede gestionar una compañía sin integrar la RSC en el núcleo del negocio? Hoy es imprescindible. Atendemos a personas vulnerables, pero para hacerlo bien primero hay que cuidar a quienes las cuidan. La RSC ya no puede entenderse como algo reputacional o accesorio, sino como una parte esencial del negocio y de la cultura de la compañía. Las personas quieren trabajar en organizaciones con valores, compromiso y cercanía. Quienes no integren estos principios tendrán cada vez más dificultades para atraer y fidelizar talento. ¿Cómo se traduce esa visión en el día a día de Clariane España? En la forma en que trabajamos y nos relacionamos con las personas. Escuchamos más, acompañamos más y aportamos soluciones reales a nuestros equipos, usuarios y familias. También implica transformar compromisos en acciones. Apostamos por la formación continua, el desarrollo profesional y el bienestar laboral. Además, reducimos nuestro impacto ambiental mediante el uso de electricidad de origen 100% renovable y mejoras progresivas en eficiencia energética en nuestros centros. La clave es demostrar con hechos que este compromiso forma parte del día a día de la compañía. El sector afronta retos muy exigentes, como el envejecimiento de la población, la presión regulatoria o la escasez de talento. ¿Qué papel juega la RSC en la respuesta a estos desafíos? Tiene un papel fundamental, especialmente en la gestión de las personas. Hoy el reto no es solo atraer talento, sino fidelizarlo. Para ello es necesario ofrecer oportunidades reales de crecimiento, formación y desarrollo. En Clariane impulsamos la formación, la promoción interna y medidas que facilitan el desarrollo profesional de nuestros equipos. Creemos firmemente en desarrollar el talento desde dentro. Además, contamos con especialistas en ámbitos como salud mental, discapacidad, sinhogarismo o protección de la infancia que apoyan de forma constante a los centros, reforzando la profesionalización y mejorando la atención asistencial. ¿Qué impacto tiene esta visión en los usuarios y en sus familias? Se refleja directamente en la calidad asistencial y en la confianza. Cuando los equipos están cuidados y comprometidos, eso se traslada al bienestar de los usuarios. Cada año medimos la satisfacción de familias y usuarios, y España se sitúa entre los países del grupo con mejores resultados, lo que demuestra la solidez del modelo. También se percibe en aspectos cotidianos: el mantenimiento de los espacios, la personalización de la atención, las actividades o el acompañamiento diario. La dignidad en el cuidado pasa por ofrecer entornos de calidad y una atención centrada en la persona. ¿Qué diferencia a una compañía que integra la RSC de otra que solo la comunica? La diferencia se nota en la cultura y en los resultados. Cuando una organización integra estos valores, se percibe en el compromiso de los equipos, la colaboración interna y, finalmente, en la calidad asistencial. En Clariane vemos cómo los profesionales se implican más y cómo existe una verdadera red de apoyo entre centros y equipos. La RSC no puede quedarse en el discurso. Tiene que traducirse en decisiones, inversión y una forma concreta de cuidar tanto a las personas usuarias como a los profesionales. ¿Hacia dónde cree que evoluciona el sector sociosanitario? Avanzamos hacia modelos más personalizados, cercanos y de menor tamaño, capaces de ofrecer una atención más humana e individualizada. La residencia seguirá siendo una solución fundamental para personas con alta dependencia, pero veremos espacios cada vez más adaptados y centrados en su bienestar. El futuro del sector dependerá en gran medida del valor que como sociedad demos a los cuidados y a las personas que cuidan ◆ La RSC no puede quedarse en el discurso: debe traducirse en decisiones, inversión y una forma real de cuidar a las personas

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