Compromiso RSE_77

34 Más que atraer talento desde fuera, lo que intentamos es generar oportunidades para que el talento pueda desarrollarse en el propio territorio. Somos un centro de trabajo altamente especializado, con una demanda de profesionales cualificados: prácticamente todos los perfiles requieren, como mínimo, formación profesional, y el 47% de nuestra plantilla son titulados universitarios. Más de 400 personas de Castilla y León trabajan en ENUSA y, si sumamos a sus familias, el impacto en el territorio es muy relevante. Además, alrededor de 30 personas proceden directamente de Juzbado, Saelices el Chico y sus zonas más cercanas. En municipios de apenas un centenar de habitantes, esa cifra tiene un impacto enorme. También contamos con programas de becas y prácticas con distintas instituciones educativas, que permiten a jóvenes de la región tener una primera experiencia en el mercado laboral. Eso significa que personas que estudian FP tecnológica o carreras universitarias pueden desarrollar su futuro profesional en Salamanca o en su entorno, sin necesidad de marcharse a Madrid u otras grandes ciudades. Más allá del impacto económico y laboral, ¿cómo se articula vuestra relación con los municipios del entorno? Desde 2013 contamos con un Plan de Patrocinio y Mecenazgo que define nuestras áreas prioritarias de actuación. Colaboramos con ayuntamientos del entorno para impulsar proyectos sociales, culturales y deportivos que contribuyen al desarrollo local y a mejorar la calidad de vida en estos municipios. En los últimos cinco años hemos contribuido a más de 29 programas presentados por diferentes ayuntamientos, con una aportación cercana a los 200.000 euros. Para municipios pequeños, estas ayudas tienen un impacto importante: permiten dinamizar la vida cultural, deportiva o social de los pueblos y refuerzan nuestra relación con el territorio. También mantenemos una comunicación fluida con las instituciones locales y medimos periódicamente la satisfacción de distintos grupos de interés. Queremos que nuestra actividad se perciba desde la cercanía, como la de un actor industrial comprometido con el entorno en el que opera. ¿Qué puede aprender otra empresa que quiera generar impacto real en un territorio rural? Creo que no se trata de replicar una actividad concreta, sino un enfoque: empleo de calidad, inversión a largo plazo, innovación y compromiso con el territorio. ENUSA demuestra que es posible desarrollar industria sostenible y con impacto positivo en entornos rurales si hay visión, estabilidad y cercanía. Mirando hacia el futuro, ¿cuáles son los principales retos de ENUSA desde el punto de vista empresarial y de sostenibilidad? Tenemos un doble papel en la transición energética. Por un lado, seguir siendo un actor industrial estratégico y fiable en el ciclo del combustible nuclear, garantizando la seguridad de suministro y contribuyendo a reforzar la autonomía energética de la Unión Europea. Por otro, avanzar como referente en sostenibilidad, innovación y cultura organizativa, integrando los criterios ESG en toda la cadena de valor. Hay un dato muy relevante: dentro de la Unión Europea solo existen cuatro fábricas de combustible nuclear, y una de ellas es la nuestra, en Salamanca. Además, cerca del 70% de nuestra producción se exporta a otros países europeos. Por eso, ENUSA no es solo una fábrica española: forma parte de una infraestructura industrial clave para Europa ◆ ENUSA forma parte de una infraestructura industrial clave para Europa

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