COMPROMISO RSE 74

El crecimiento de las emisiones se debe casi en su totalidad al aumento de las emisiones de alcance 3, que representan más del 97 % de la huella de carbono de Microsoft. Estas emisiones indirectas provienen de la fabricación y uso de hardware, materiales de construcción para centros de datos, servicios de terceros y transporte. En concreto, las emisiones de alcance 3 han aumentado un 26 % desde 2020. A pesar de este repunte, Microsoft ha logrado reducir un 30 % sus emisiones directas (alcances 1 y 2) respecto a su línea base de 2020, gracias a mejoras en eficiencia energética, electrificación de operaciones y compra de energía limpia. La compañía ha contratado ya 34 GW de electricidad libre de carbono en 24 países, incluyendo su primer acuerdo de compra de energía nuclear a gran escala en EE. UU. En cuanto a eliminación de carbono, Microsoft firmó acuerdos para retirar 22 millones de toneladas de CO₂ en 2024, más del doble que en los cuatro años anteriores combinados. Estas soluciones incluyen reforestación, captura directa del aire y bioenergía con captura y almacenamiento. La empresa también ha superado sus objetivos en otras áreas: reutiliza el 90,9 % de sus servidores, ha desviado el Microsoft mantiene su ambición climática pese al aumento del 23,4% en sus emisiones por la expansión de la IA El pasado mes de mayo, Microsoft publicó su Informe de Sostenibilidad Ambiental 2025, que marca el ecuador de su ambicioso plan climático para 2030. Aunque la compañía reafirma su compromiso de ser carbono negativo, positiva en agua y cero residuos para el final de la década, el informe revela un aumento del 23,4 % en sus emisiones totales respecto a 2020, impulsado principalmente por la expansión de sus servicios de inteligencia artificial y computación en la nube. 85 % de los residuos de construcción y demolición de los vertederos, y ha protegido un 30 % más de terreno del que utiliza. En agua, ha restaurado más de 104 millones de m³ y ha proporcionado acceso a agua potable a 1,5 millones de personas. Microsoft está rediseñando sus centros de datos para reducir su impacto ambiental. Ha lanzado instalaciones construidas con madera laminada estructural, que reducen hasta un 65 % el carbono incorporado, y está adoptando refrigeración líquida a nivel de chip para disminuir el consumo de energía y agua. La directora de sostenibilidad, Melanie Nakagawa, reconoció que alcanzar los objetivos será más difícil de lo previsto: “En 2020 hablábamos de una misión lunar, y cinco años después, la luna parece estar más lejos. Pero creemos que la misma fuerza que nos aleja —la IA— será la que nos permita construir un cohete más potente para alcanzarla”. Microsoft también ha endurecido sus requisitos a proveedores: a partir de 2030, todos deberán usar electricidad 100 % libre de carbono para los bienes y servicios que entregan a la compañía ◆ Microsoft ha logrado reducir un 30% sus emisiones directas (alcances 1 y 2) respecto a su línea base de 2020 72

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