34 en las mentalidades y en las prácticas, pero vamos demasiado lentos. ◆ Esta misma semana se informaba de que ya se ha superado el 7o límite planetario: el de la acidificación de los océanos. La mayor cantidad de CO2 del planeta no se acumula en los bosques sino en los océanos (ya que ocupan más del 70 % del planeta), alterando el PH del agua provocando una fuerte acidificación y con ella una alteración de todos los animales que viven ahí. ◆ Cambio climático. La transición energética es derivación de lo mal que lo estamos haciendo: no podemos seguir consumiendo combustibles fósiles. Es la única manera de parar el infierno climático. ◆ Biodiversidad: estamos asistiendo en vivo y en directo a la sexta extinción masiva más importante de la historia en biodiversidad. ◆ Por primera vez estamos hablando de refugiados climáticos: por tanto, todos los retos anteriores son culpables obvios del impacto sobre las personas y la sociedad. Y este nuevo reto va a generar escasez de recursos y abandono de territorios que se volverán improductivos, entre otras muchas cosas. ¿Qué impacto tiene la regulación europea en la transformación sostenible de las empresas? Permíteme que en este tema haga un símil con la inmigración, que se tendrá que regular también. Los países gestores de flujos de inmigrantes como Canadá o Australia, ya tienen sus modelos regulatorios donde no sirve el naif “papeles para todos”. Esa sería una visión ingenua de la gestión de la inmigración. Debemos aprender de ellos. Lo han hecho bien en parámetros que tienen que ver con los orígenes de las personas, su condición, las lenguas que hablan ... lo que les permite una acomodación correcta. El aprendizaje de la regulación de la inmigración trasladado a la sostenibilidad es que hay regulaciones que funcionan. Y en el ámbito de la sostenibilidad (dicho y exigido por los propios directivos alumnos) nos ha ocurrido lo mismo que con el tabaco: hasta que no entró la regulación, por mucho que supieran lo malo que era fumar, no se dejó de fumar. Por tanto, la compulsión en el corto plazo es más efectiva que la convicción, que es más lenta. La compulsión te invita a hacer las cosas bien hechas, avanzas más rápido y quizás, poco a poco, llega la convicción. La regulación ayuda a que esto suceda y es un gran éxito. El tsunami regulatorio ha venido tan poco acompañado de ayudas o pedagogía que ha provocado un efecto rebote. El Paquete Ómnibus viene para ofrecer la sintonía entre la densidad regulatoria y la velocidad de adaptación de esas regulaciones (de esa fatiga regulatoria). ¿Cómo puede ESADE fomentar una cultura de innovación sostenible? Te diría que existen dos estrategias que funcionan: la de Lincoln y la de John Wayne. La de Lincoln nos es innata a la identidad y misión de Esade: el tiempo que los alumnos estén aquí, tiene que ser suficiente para que esa persona crezca desde el punto de vista humano: transformemos mentes y corazones, decía Lincoln. Pero también me sirve la imagen del vaquero John Wayne: en ESADE no solo tenemos a jóvenes con 4-5 años por delante, también tenemos a altos directivos con poco tiempo: a ese tengo que darle un impacto tan grande que provoque en él que se caiga del caballo. No puede ser la misma estrategia para un directivo de 50 años formado en la época boomer que para a un chico de 18 años que ha crecido con ese nuevo mindset. ¿Y a los que no han tenido la suerte de poder recibir una educación de calidad (ODS4)? En sus memorias Churchill dice: “el precio de la grandeza es la responsabilidad”. Si has tenido el privilegio de estudiar en una buena escuela de negocios, tu responsabilidad es muy grande. Tu luz tienes que compartirla con los demás, con los que no han tenido tu suerte. Nuestros alumnos tienen un deber mayor para con la sociedad. ¿Qué papel juegan las escuelas de negocios en la formación de líderes con visión sostenible? Keynes en su libro Teoría general de la ocupación, el interés y el dinero dice: todo líder, político, directivo, sin saberlo, es esclavo y deudor de una idea, de una teoría, de una explicación del mundo que recibió durante su etapa formativa. Para ESADE nuestro reto es: si tenemos que formar a los líderes del presente y del futuro, nuestra responsabilidad es enorme. ¿Cómo estoy generando una huella formativa en aquellas personas a las que estoy acompañando en su trayecto de crecimiento profesional y personal? Ese es nuestro papel: responsabilizarnos y comprometernos con esta pregunta y ofrecer la mejor respuesta válida para un futuro incierto. Si tuviera que dar un consejo a los líderes empresariales sobre sostenibilidad, ¿cuál sería? Voy a responder citando a dos grandes pensadoras: Para Rebeca Solnit, escritora, historiadora y activista la esperanza no es un boleto de lotería para esperar tener suerte desde el sofá, es un hacha para romper puertas en caso de emergencia. Hablamos de una esperanza comprometida y en movimiento: soy consciente de la emergencia y rompo el cristal. Joanna Macy en su libro Esperanza activa. Cómo afrontar el desastre mundial sin volvernos locos, nos invita a no esperar a que alguien externo haga ese algo que esperamos. Debemos implicarnos: la esperanza no se tiene, es una práctica. Practiquemos la esperanza activa y rompamos ◆ Recientemente se ha superado el séptimo límite planetario, el de la acidificación de los océanos
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