OPINIÓN

La Inversión Socialmente Responsable se consolida en España

Irene Alarcó,

responsable de Gestión de Proyectos de Club de Excelencia en Sostenibilidad

Irene Alarcó

Las cuestiones ambientales, sociales y de gobierno corporativo son ya una realidad en los procesos de inversión de las gestoras de activos a nivel nacional e internacional. Actualmente existen 2.043 organizaciones firmantes de los Principios de Inversión Responsable (PRI) impulsados por la ONU. En España, ya se han comprometido 61 entidades de inversión. Lo que implica que los fondos que gestionan estas entidades irán dedicados a inversiones que cumplan criterios ASG, siendo ellas mismas las primeras en cumplirlos.

El concepto Inversión Socialmente Responsable tiene su origen en los años 50 en EEUU dónde algunas congregaciones religiosas comenzaron a aplicar filtros negativos a la hora de decidir dónde invertir sus ahorros. Estas excluían proyectos que tuvieran elementos pornográficos, sobre consumo de alcohol o tabaco o sobre la industria armamentística. Desde entonces, este tipo de inversión se ha vuelto más exigente e incluye temáticas como energías limpias, movilidad sostenible, diversidad e inclusión, compliance o empleo verde.

Invertir de manera sostenible representa una oportunidad de negocio puesto que es una manera eficaz de evitar riesgos, adelantarse a las normativas y diversificar e innovar y, por tanto, impactando directamente en la cuenta de resultados. Este tipo de inversión puede manifestarse de diversas formas: exclusión de sectores, empresas o prácticas que no cumplan con los criterios ASG, selección de empresas que destacan en su comportamiento sostenible, inclusión de aspectos ASG en el proceso de análisis, inversión de impacto focalizada en solucionar problemáticas sociales o medioambientales o incluso inversión activista, que consiste en influenciar en las actividades de las empresas invertidas como parte del consejo.

En este contexto, el Club de Excelencia en Sostenibilidad, junto con Georgeson, en 2015 puso en marcha el Observatorio de la Inversión Socialmente Responsable, cuyo objetivo es identificar las principales tendencias en esta materia y las principales preocupaciones de los inversores en el ámbito social y ambiental. Publicado el pasado octubre, la 4º edición del Informe del Observatorio de la Inversión Socialmente Responsable desarrolla cuatro grandes temáticas o tendencias. Las macro tendencias de la inversión responsable en el mercado americano, la ciberseguridad, la evaluación del consejo y los nuevos perfiles y, por último, la seguridad y salud laboral.

Las juntas de accionistas vividas este año en EEUU han recogido las principales expectativas y demandas de los inversores. Entre las principales preocupaciones destacan cambio climático, diversidad, privacidad de datos, seguridad cibernética y lobbying. Los inversores también han demostrado su preocupación en torno a la seguridad de la compañía, tanto la seguridad cibernética como la seguridad y salud de sus empleados.

En cuanto a la evaluación del consejo de administración de las empresas se concibe como una herramienta muy eficaz para medir el funcionamiento y destacar posibles ámbitos de mejora del órgano superior de las empresas. El informe también destaca los cambios en el perfil que se demanda para formar parte de los consejos de las compañías. Más mujeres, diversidad más allá del género, perfil tecnológico e internacional, son algunos ejemplos.

Tras el análisis realizado durante los últimos cuatro años, podemos concluir que la inversión socialmente responsable se ha convertido en una realidad en los procesos de inversión

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