OPINIÓN

La inversión socialmente responsable en España: ¿la botella medio llena o medio vacía?

Inés García-Pintos,

presidenta de Spainsif

Inés García-Pintos

Es tendencia habitual en el sector lamentarse del poco desarrollo y sofisticación de la inversión con criterios ambientales, sociales y de gobernanza (ASG) en España. Claro que, como en todo, dependiendo de con quién te compares se verá la botella medio llena o medio vacía. En los últimos meses han visto la luz dos estudios que vienen a poner los datos en perspectiva y a mostrar que lo importante no es si la botella está medio llena o medio vacía, sino si se está llenando o no.

Los dos estudios recién publicados son Eurosif SRI Study, que analiza el mercado ISR en Europa, y el Observatorio de la ISR en España que pone el foco en la situación en nuestro país. Ambos estudios pueden descargarse de la web de Spainsif. Lectura imprescindible para quien quiera conocer “cómo está la botella de la ISR”. Para los que prefieran dedicar su ocio a otras lecturas, aquí se sintetizan algunas conclusiones interesantes.

En el caso europeo, el mensaje principal es que la ISR crece por encima de la inversión “convencional”. Y lo hace en todas las estrategias consideradas, que han crecido desde el 132% registrado en el caso de las inversiones de impacto, pasando por el 91% de las exclusiones, hasta llegar al 23% registrado por las inversiones temáticas. La botella se está llenando.

La estrategia dominante sigue siendo la exclusión, esto es, la eliminación de ciertos valores de una cartera por su tipo de actividad o desempeño. Esta estrategia no es la más sofisticada ni probablemente la que aporte más valor, pero, dada su sencillez, es la puerta de entrada al análisis ISR y también la estrategia más utilizada en España. Aporta menos valor (botella medio vacía), pero fácil de implementar (botella llenándose).

Los principales factores de impulso de la ISR en Europa siguen siendo la demanda de los inversores institucionales y la regulación. Pero irrumpen con fuerza factores de búsqueda de rentabilidad, como son la noción de deber fiduciario y la materialidad. En definitiva, los gestores y propietarios de activos entienden que la ISR forma parte de sus obligaciones para centrarse en lo material de la inversión y para dar respuesta al compromiso adquirido con los partícipes y beneficiarios de los fondos, o sea, garantizar el pago de rentabilidades y pensiones. Botella llenándose.

Más concretamente, ¿cómo es la ISR en España? Pues, a grandes rasgos:

• Está bastante generalizada en los fondos de pensiones tipo empleo. Botella medio llena.

• Es muy escasa en fondos de inversión y, cuando se da, es sobre todo por parte de gestoras extranjeras que comercializan en España. Botella medio vacía.

• Existe una potente y creciente adhesión a compromisos e iniciativas internacionales que apoyan y promueven la ISR, como es el caso de los PRI (Principios de Inversión Responsable) y Spainsif. Botella llenándose.

• Para los que gusten de los datos, el Observatorio de la ISR en España estima el volumen para 2013 en 137.000 millones de euros. Esto significa, de manera aproximada, que un 40% del total del ahorro financiero en España incluye de alguna manera aspectos ASG. Botella medio llena.

Parece que la ISR no sólo ha capeado bien el temporal de la crisis, sino que está aquí para quedarse. Los datos muestran un panorama positivo y esperanzador para los que creemos que los factores ASG no sólo contribuyen a construir un mundo sostenible, sino que además refuerzan los resultados de las inversiones. Y la botella no está solo medio llena, sino que está llenándose.

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