OPINIÓN

El partido histórico de la igualdad

Ana Bujaldón Solana,

empresaria y presidenta de FEDEPE

Ana Bujaldón Solana

Después de una década de avances, 2017 quedará registrado como el primer año de retroceso en materia de igualdad de género. La fecha estimada para la paridad se aleja, según el Foro Económico Mundial, que calcula que no conseguiremos la igualdad de las mujeres en el mundo de la empresa hasta el año 2234. Aunque el objetivo no está precisamente a la vuelta de la esquina, en FEDEPE confiamos plenamente en la mujer, en su talento, en su capacidad de trabajo y en su ilusión por alcanzar las metas que se proponga. Esperar 217 años para convertirnos en una sociedad paritaria es un camino excesivamente largo.

Nosotras soñamos con un futuro próximo de igualdad y trabajamos activamente por ello desde hace mucho tiempo. Ni queremos esperar más, ni la sociedad puede permitirse seguir renunciando a nuestro potencial. La brecha salarial que en 2017 se ha situado en el 15%, el techo de cristal que frena el ascenso profesional de las mujeres, la falta de corresponsabilidad que hace que soportemos dobles jornadas de trabajo (en la empresa y en casa), la ausencia de horarios racionales y la penalización de la maternidad, son algunas de las barreras a las que nos enfrentamos cada día.

Ante esta situación, la colaboración de la sociedad, de los hombres e instituciones, resulta imprescindible. En noviembre, la Comisión Europea reclamaba a los Estados miembros que se pongan manos a la obra para cerrar la brecha salarial que calificó de “injusticia chocante e inaceptable en la Europa del siglo XXI”. Este mismo mes, el presidente francés, Emmanuel Macron, fijaba la igualdad entre hombres y mujeres (y la lucha contra los abusos sexuales) como la “gran causa” de su mandato.

Durante nuestros 30 años de trabajo a favor del talento y el liderazgo femenino, en FEDEPE nos hemos ocupado de hacer visibles a esas mujeres que están trabajando incansablemente y proporcionar herramientas que les ayuden a hacer realidad sus sueños. La directiva de Facebook, Sheryl Sandberg, dijo una vez que “un mundo verdaderamente igual sería aquel en el que las mujeres administraran la mitad de nuestros países y empresas, y los hombres administraran la mitad de nuestros hogares”.

Sabemos que el reto es importante, pero también somos conscientes de que cada vez somos más las mujeres y los hombres que consideramos inaplazable acabar con la desigualdad de género. Es el talento, el trabajo y los valores lo que nos hacen a cada uno distinto del otro. Ni el sexo, ni la procedencia, ni la edad, ni cualquier otra circunstancia personal. Las mujeres conseguiremos la igualdad gracias a nuestro enorme esfuerzo y al reconocimiento ineludible de que la sociedad no puede renunciar a nuestro talento.

Hago mías las palabras de Rafa Nadal, uno de los deportistas más importantes de nuestra historia, que dijo que “lograr aquello que has soñado te hace feliz, pero sobre todo, te hace feliz recordar el esfuerzo empleado para lograrlo”. Rafa y otros grandes deportistas como Carolina Marín, campeona olímpica y Premio FEDEPE Mujer Profesional en 2015, suelen gritar al término de cada punto ganado “vamos”, para quitarse tensión después del enorme esfuerzo y también para animarse a seguir y no desfallecer.

Las mujeres estamos jugando el partido de nuestras vidas: el encuentro histórico de la igualdad. Se puede. Tenemos talento y ambición para ganar. ¡Vamos

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