OPINIÓN

La innovación, como (el) motor de la RSE de Lilly

Teresa Millán,

directora de Asuntos Corporativos y RSC de Lilly

Teresa Millán

Para Lilly el paradigma de una empresa socialmente responsable es aquella cuya RSE comienza en la propia actividad de la compañía. En nuestro caso esto es muy evidente pues el propio negocio está implicado en el desarrollo de la sociedad a través de la creación de medicamentos innovadores en beneficio de la salud y el bienestar de millones de personas. Por eso, conceptos como investigación e innovación son claves para nosotros, ya que sólo a través de ellos podemos dar respuesta a las necesidades médicas no cubiertas en la actualidad.

Pero en Lilly la responsabilidad social se refleja no sólo en nuestra actividad sino en cómo se lleva a cabo. Así, si bien la I+D es el motor de nuestra política de RSE, ésta debe guiarse siempre por cuatro criterios principales: el liderazgo, la trasparencia, la gestión responsable y el diálogo con nuestros grupos de interés.

Precisamente a través de este continuo diálogo hemos podido constatar cómo los empleados, los profesionales médicos y sobre todo los pacientes también consideran que la contribución más importante de Lilly a la sociedad es encontrar nuevas soluciones para las necesidades médicas no cubiertas. Para dar respuesta a estas necesidades, Lilly trabaja constantemente en la búsqueda de nuevas fórmulas y proyectos que permitan avanzar en innovación, con el fin de conseguir en un menor plazo de tiempo y de una forma más eficiente fármacos seguros que mejoren la vida de los pacientes.

Esta apuesta por la innovación, que la compañía ha desarrollado durante sus más de 135 años de historia y que ha permitido aportar avances farmacológicos significativos, se materializa en la fuerte inversión realizada anualmente en el campo de la I+D. Sólo por poner un ejemplo, en 2012 Lilly destinó el 23% de su facturación a este ámbito, lo que supuso más de 5.270 millones de dólares.

Pero el compromiso queda aún más patente mediante algunas de sus pioneras iniciativas. Así, por ejemplo, podemos destacar en lanzamiento en 2011 de Open Innovation Drug Discovery (OIDD), una plataforma de innovación abierta, diseñada para promover la investigación continua y sostenible, que complementa a la de sus propios científicos. Esta plataforma nace para impulsar líneas de investigación en todo el mundo que no consiguen materializarse por falta de experiencia o financiación. Concretamente a través de este proyecto en España se ha materializado un acuerdo con la Universidad de Valencia para investigar el desarrollo metodológico y la posterior síntesis de nuevas moléculas diseñadas por Lilly. Así, podemos señalar que con OIDD hemos inaugurado una nueva forma de investigar más global, abierta y colaborativa, que favorece los lazos entre el mundo académico y empresarial en beneficio de la salud y el bienestar de las personas.

Por otro lado, y en esa misma línea colaborativa, en España apostamos por mantener acuerdos con instituciones como el CNIO o la Universidad de Alcalá, entre otras muchas, para conseguir mejorar la vida de personas que padecen enfermedades como por ejemplo el cáncer o la diabetes. Además, desde la Fundación Lilly apoyamos programas y actividades de investigación, formación, divulgación, prevención, consultoría, asistencia técnica y desarrollo de proyectos en el ámbito sanitario mediante iniciativas como los foros de intercambio, los Premios de Investigación Biomédica Preclínica y Clínica, simposios científicos y cátedras con diversas universidades.

En definitiva, desde Lilly se considera que sólo mediante la búsqueda de nuevos caminos que favorezcan la colaboración y la excelencia en el campo investigador, como estos ejemplos, se podrán dar respuestas a las necesidades médicas no cubiertas de una sociedad cada vez más afectada por patologías crónicas. Y este es el tipo de RSE por el que nosotros apostamos.

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