OPINIÓN

El papel de la tecnología en el bienestar social

Pilar Codina Clua,

Corporate Sustainability Manager de Epson Ibérica

Pilar Codina Clua

Durante los últimos años, el concepto de sostenibilidad se ha instalado definitivamente en la agenda de cualquier organización. Sin embargo, cuando hablamos de ella, la conversación suele derivar casi por defecto hacia la dimensión ambiental. La huella de carbono, la transición energética, el consumo de agua o la gestión de residuos son retos urgentes e indiscutibles, sí, pero corremos el riesgo de olvidar que la verdadera sostenibilidad tiene tres pilares y que el social juega un papel caudal.

Una sociedad o una industria no puede considerarse sostenible si no tiene en cuenta a las personas, especialmente a aquellas que se encuentran en situación de vulnerabilidad o en los márgenes del sistema. La tecnología y la innovación no deberían medirse únicamente por su eficiencia energética o por su capacidad productiva, sino por su capacidad de generar un impacto positivo, real y tangible en la vida cotidiana de la gente. ¿Qué sentido tiene crear tecnología de última generación si no la ponemos al servicio de una comunidad más justa y cohesionada?

Esta reflexión es la que nos mueve en Epson a ir más allá del discurso teórico sobre el propósito corporativo. Un ejemplo muy claro de esta visión lo encontramos en el proyecto que hemos desarrollado recientemente en una alianza a tres bandas con la Fundación El Llindar y varias residencias para personas mayores.

En este proyecto, el foco se ha puesto en resolver dos retos sociales complementarios. Por un lado, ofrecer oportunidades reales de formación y crecimiento a jóvenes en riesgo de exclusión del sistema educativo a través de El Llindar. Por el otro, mejorar la calidad de vida de las personas mayores en entornos residenciales, como el del Cercle SiS.

A través de la creatividad con vocación social, el grupo de jóvenes estudiantes ha diseñado y producido herramientas y materiales pedagógicos pensados específicamente para las personas mayores. Son herramientas orientadas a mantener y estimular sus capacidades cognitivas, la psicomotricidad fina y la sociabilidad en su día a día. Porque la creatividad adquiere todo su valor cuando responde a una necesidad humana profunda.

Y es precisamente aquí donde la tecnología encuentra su papel conector y consciente. Desde Epson hemos aportado la base tecnológica de impresión de bajo impacto ambiental, priorizando el uso de soluciones más amigables con el entorno, demostrando que el compromiso social y el respeto por el medio ambiente no son caminos separados, sino dos caras de la misma moneda.

Cuando conseguimos que la innovación sirva de puente intergeneracional, dando herramientas de futuro a la juventud y preservando el bienestar y la dignidad de las personas mayores, es cuando la sostenibilidad deja de ser un concepto abstracto y se convierte en una realidad que transforma vidas. Este es el camino que debemos seguir recorriendo.