ENTREVISTA

En Amadeus contribuimos a la sostenibilidad de nuestros clientes


Tomás López Fernebrand,

vicepresidente senior & Corporate Secretary de Amadeus

Tomás López Fernebrand 14/11/2012

La RSC y sostenibilidad en Amadeus es gestionada al más alto nivel, recayendo su máxima responsabilidad en el vicepresidente senior & Corporate Secretary, Tomás López Fernebrand. Para él, la máxima contribución de Amadeus en esta materia es la que aportan a sus clientes, siempre de la mano de las iniciativas puestas en marcha gracias a la contribución voluntaria de los profesionales de la compañía.

¿Cómo definiría la estrategia de responsabilidad corporativa de Amadeus?
Destacaría dos pilares fundamentales: lo que hace referencia al gobierno corporativo, transparencia y código ético, y la responsabilidad social corporativa propiamente dicha. La primera área está muy regulada, pero la segunda, no. Realmente, llevamos muy poco tiempo trabajando de forma “oficial” en este tema, que surgió como una iniciativa de los empleados. No fue el comité ejecutivo el que decidió establecer una estrategia social y medioambiental. Nuestra labor sólo fue intentar coordinar y establecer unos criterios por los que regirnos en este tipo de iniciativas.

¿Cómo surgió esta inicitiva voluntaria de los empleados?
Tenemos unos 800 voluntarios en una plantilla de 10.000 empleados. A mediados del año 2006 nos dimos cuenta de que muchas de las filiales de Amadeus en países muy distintos habían empezado a realizar actividades comunitarias, sobre todo centradas en proyectos pequeños. Por poner un ejemplo, nuestra filial en Filipinas había desarrollado con una de las mayores universidades del país un proyecto de educación y turismo. Y alguna de las filiales en Latinoamérica ya estaba en conversaciones con pequeñas casas rurales y posadas, para intentar ayudarles a organizarse a nivel global. Estos ejemplos fueron el origen de lo que hoy en día es la parte social y medioambiental de nuestra RSE, que se basa en el impulso de pequeños grupos de empleados de nuestras filiales. Es decir, en el seno de la compañía ya existía esa sensibilidad, y no ha venido debido a la presión del inversor.
Desde el management de Amadeus lo primero que hicimos fue establecer los criterios de comportamiento y actuación y a partir de ahí fue cuando empezamos a montar una unidad que coordina todos estos proyectos, unos 165 en 45 países.

¿Cómo se plasman estas iniciativas?
Se focalizan en utilizar los conocimientos del personal, el valor añadido que generamos, el know how en el sector de hostelería y turismo y aportar eso a aquellas comunidades que lo necesitan. Los proyectos que tenemos ahora más destacados están en Latinoamérica, en Kenia, Sudáfrica, Filipinas o Haití… Y todos se basan en aportar nuestro know how.
Por otro lado, también realizamos otro tipo de iniciativas, como el envío de PC que aquí ya consideramos que han acabado su vida útil, pero que aún pueden dar mucho rendimiento. Los limpiamos, los arreglamos y los ponemos otra vez en funcionamiento y los enviamos allí donde se necesitan, a Sudáfrica, Kenia, Centroamérica…

En esta aportación de su know how en tecnología y turismo, ¿se incluye dar formación para personas de la comunidad donde se realiza el proyecto?
Sí, es una parte fundamental. El último proyecto que hemos realizado en Haití respondía a una petición de colaboración y ayuda para crear una escuela de turismo para poder desarrollar el potencial que tiene este país. Haití comparte isla con la República Dominicana y la infraestructura hotelera de ésta es enorme frente a la de un país pobre como Haití.
Otro caso similar es el de Filipinas que, aunque tiene unas raíces muy similares a las nuestras, es poco conocido como destino turístico, ya que no tiene desarrollada una infraestructura de distribución a nivel global para lograr este objetivo. Desde Amadeus aportamos lo que sabemos para que esto cambie.

Ha comentado que otra área de su RSE se basa en todo lo que hace referencia al gobierno corporativo. En este ámbito ¿se va más allá de lo que exige la ley?
Para nosotros la legalidad es la regulación española. Pero una empresa como Amadeus, que opera en tantos países, necesita adecuarse a múltiples entornos jurídicos y eso te lleva a buscar siempre la excelencia, a que tus estándares se situen lo más lo más altos que sea posible.
Hay que tener en cuenta que nuestros inversores, la gran mayoría americanos e ingleses, se rigen por unos criterios de gobierno corporativo muy evolucionados, y al final te comparan, no con otras empresas españolas, sino con las que operan en sus mercados. Nuestra estrategia es ir más allá de lo que te imponen los mínimos marcados por la ley.
El accionariado de Amadeus es muy diverso. Tenemos las tres líneas aéreas, que mantienen un nivel impor tante de inversión, y también los inversores institucionales americanos, ingleses, franceses o alemanes… Por tanto, el gobierno corporativo te obliga a ir más allá.

Otra de las claves se centra en sus políticas de recursos humanos. ¿Se han planteado presentarse a índices que valoran la excelencia en este tipo de estrategias?
Primero es importante realizar un buen benchmarking para saber dónde estás. Para eso debes hacer un trabajo interno de estructuración y organización. Una vez realizado, te comparas, entras en índices y, a partir de ahí, te cuestionas qué se puede hacer en esa área concreta para mejorarla.

¿Cuáles son los retos actuales para Amadeus en esta área de capital management?
Pues, siendo una compañía que vive del talento de su personal, el primer reto es la diversidad. Para una compañía que opera en 190 países, con una presencia cada vez mayor en Asia, es un reto importante. A veces, la OMT nos ve como una especie de Naciones Unidas. La gestión de talentos ya no es local, ni siquiera nacional, sino que tienes que enriquecerte con una plantilla multicultural y capaz de entender que el sector de tecnología y turismo ya no es local como hace 20 años.

Y en este punto existen dificultades añadidas, como la estandarización de una parte del mensaje para que sea común a todos sus profesionales y que además respete las diferencias. ¿Es un reto continuo?
Sí, absolutamente. Visitar una de nuestras filiales, conlleva ver todo un mundo de diversidad. Eso, por un lado, es muy bonito, pero, por otro, es un trabajo arduo.

Además, se están posicionando como referente en el mundo del turismo en temas de sostenibilidad medioambiental. Han cerrado acuerdos con instituciones y están trabajando para darle visibilidad a sus políticas en este ámbito…
Hace dos años nos empezamos a plantear qué podía aportar Amadeus en el área medioambiental. Es complicado como empresa contribuir a la sostenibilidad medioambiental. Pero cuando nos dimos cuenta, empezamos a enfocar este tipo de concienciación en nuestros propios clientes.
Primero empezamos con la OACI (Organización de Aviación Civil Internacional) en lo relativo a las emisiones de CO2. Ellos tienen establecidos unos estándares en los que calculan las emisiones de dióxido de carbono por línea aérea y por vuelo. Desde Amadeus lo que les ofrecimos fue trabajar conjuntamente para que en nuestro sistema de reservas, que es el que ven las agencias de viajes y los usuarios de las páginas web, se pudiera acceder a los cálculos de emisiones de CO2. Esto era una demanda de algunos de nuestros clientes y partners, ya que hay países como Escandinavia donde es casi un requisito a la hora de hacer una reserva. Por ejemplo, Sony Ericsson, quiere saber la emisión de CO2 que se produce en los viajes de su personal.
Otro punto importante se basó, para los sistemas que gestionamos para líneas aéreas, en cómo optimizar el consumo de combustible. Uno de los módulos que tenemos precisamente hace eso y se nos ocurrió como proyecto ayudar a la línea aérea a mejorar su eficiencia en el gasto de combustible.
También colaboramos con la Comisión Europea en la optimización de sus estrategias de transporte en los próximos 20 años. Vemos cómo podemos aportar nuestra tecnología para mejorar su eficiencia.
Y, por último, también destacaría uno de los proyectos que firmamos el año pasado: el Low eason, que se centra en fomentar el turismo entre Latinoamérica y Europa en las temporadas más bajas.

Algunos datos clave de la sostenibilidad de Amadeus


• Amadeus coordina unos 165 proyectos de sostenibilidad en 45 países centrados en la ayuda a las comunidades locales.
• Sus iniciativas vienen de la mano de sus empleados, ya que cuentan con 800 voluntarios en una plantilla de más de 10.000 profesionales.
• La compañía opera en 190 países, con una presencia cada vez mayor en Asia, lo que implica que su plantilla es muy diversa culturalmente, un rasgo que consideran que les enriquece.
• Colaboran con la Organización de Aviación Civil Internacional para dar a conocer las emisiones de CO2 por cada línea aérea y vuelo.
• Otro de sus proyectos medioambientales se basa en ayudar a las líneas aéreas a mejorar su eficacia en el consumo de combustible.

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