En el marco de nuestra Política de Sostenibilidad, trabajamos bajo el concepto “UP FOR Planet & People”. Es decir, nos centramos en la capacidad de cuidado del planeta y de las personas, y cada uno de estos pilares se aterrizan en tres líneas de trabajo.
Concretamente, en el ámbito de Planet, como cadena hotelera eminentemente urbana, nuestro objetivo es la descarbonización de los hoteles. Para lograrlo, tenemos que trabajar tanto en la mejora de la infraestructura como en la mejora de la operativa, pero también en la incorporación de modelos circulares, porque sin circularidad no podemos alcanzar la descarbonización. En este aspecto, trabajamos sobre el concepto de “Compras Sostenibles”, que no se enfoca sólo al análisis tradicional del riesgo ESG en las compras, sino también en identificar las oportunidades para involucrar a nuestros proveedores a que nos ayuden a cumplir nuestros compromisos de Sostenibilidad.
Hemos definido el “Plan SBT 2030” para lograr una reducción de las emisiones, de alcance 1 y 2, del 46 % a 2030, en comparación a 2019. A largo plazo, tenemos el objetivo de Net Zero Company, lo que supone una reducción del 90 % en los tres alcances para 2050. Para alcanzar el reto a 2030, hemos definido un grupo de trabajo que ha definido cuáles son las palancas que tenemos que activar.
Las tres principales palancas son, por una parte, la monitorización y control de consumos y de datos de emisiones, no solo desde el punto de vista de cómo capturamos mejor los datos, sino también las herramientas que nos permitan la mejor automatización y carga de datos, así como la mejor visualización y entendimiento de los datos.
La segunda palanca que hemos definido es toda la inversión que necesitamos, tanto en eficiencia energética como en cambio de tecnología, y la monitorización nos ayude a identificar el retorno de las inversiones que realizamos.
En tercer lugar, como en este camino estamos incrementando nuestro consumo eléctrico por la electrificación de los hoteles, estamos llevando una estrategia de compra de electricidad renovable en todo el portfolio, no solo en Europa sino también en América.
En Europa resulta más fácil porque los mecanismos son más maduros. Aquí contamos con garantías de origen, validadas y fiables, a las que podemos acceder fácilmente. En el caso de América, estamos explorando los mecanismos que están desarrollando para garantizar que nuestro suministro eléctrico cuenta con certificados equivalentes a la garantía de origen.
La clave es la comunicación y la sensibilización. Existe una corriente en cambios de hábitos de consumo, sobre todo en clientes corporativos, puesto que las empresas que nos contratan ya incorporan cláusulas verdes o nos solicitan información sobre nuestra huella de carbono y medidas de eficiencia…
No obstante, hay que trabajar la sensibilización de los huéspedes finales. Aunque hay clientes que están muy sensibilizados y pueden seleccionar un hotel en base a sus estándares de sostenibilidad, no es un fenómeno extendido. Tenemos que incidir en la concienciación para trasladar al huésped que la Sostenibilidad es una responsabilidad compartida.
Estamos trabajando en dos vías. Por una parte, para involucrar a los proveedores en la reducción de nuestro alcance 3, tenemos identificados cuáles son los sectores de nuestras compras más intensivas en carbono y dentro de estos sectores cuáles son los proveedores más intensivos. Con estos proveedores estamos empezando a accionar la medición de su propia huella, enseñándoles y dándoles guías de cómo pueden hacer este cálculo, el reporte que queremos que nos hagan, etc.
Por otra parte, además de ser intensivo en el consumo de electricidad, el sector hotelero acostumbra a ser intensivo en el uso de agua. Nuestros hoteles son principalmente urbanos y aquellos que disponen de este tipo de instalaciones no son de grandes dimensiones. Además, a no ser que se produzca una fuga, el agua es constantemente tratada y reutilizada porque acostumbran a ser piscinas cubiertas que están abiertas todo el año. Con lo cual no es un punto crítico a nivel cadena, aunque tenemos algún caso puntual de resort o algún un hotel vacacional.
Lo que hacemos todos los años es identificar donde tenemos hoteles en zonas de estrés hídrico para poder priorizar, no tanto piscinas, sino en medidas de eficiencia y de concienciación y sensibilización de clientes sobre el consumo de agua. Además, hemos priorizado e introducido estándares de producto, así como sistemas de consumo de agua más eficientes en duchas, griferías, etc. Son acciones que nos ayudan a tener consumos de agua más eficientes.
En grandes ciudades ya hemos vivido los efectos del cambio climático con la DANA en Valencia o Filomena en Madrid. La diferencia es que, por sus características, el hotel urbano puede mantener su operativa en circunstancias excepcionales y acoger a personas que, en el momento de crisis, no pueden regresar a sus casas.
No obstante, el cambio climático nos afecta en el incremento de la temperatura que repercute en inviernos más cálidos y veranos más largos. Este fenómeno nos obliga a tener los hoteles con una temperatura de confort, lo cual tiene un impacto importante en el incremento de consumo. Además, otro riesgo importante es que si hay una sequía, esto conlleva cortes de agua e impide que podamos prestar todos los servicios que necesitan los clientes.
Se empezó a trabajar con la Fundación Menudos Corazones, que es una organización sin ánimo de lucro que ayuda a familias con menores con una cardiopatía que necesitan recibir un tratamiento en una ciudad distinta a la de su residencia. Empezamos a donar habitaciones de hoteles de Madrid y eso fue la semilla del programa. De ahí pasamos a la donación de habitaciones a colectivos en situación de vulnerabilidad y se ha ampliado a todo tipo de personas, con independencia de su edad, a todo tipo de enfermedades y hemos ampliado nuestra colaboración con otras entidades como hospitales, ONG o fundaciones.
A través de “Hotels with Heart”, hemos donado entre 1.000 y 2.000 habitaciones al año de media, y en toda la vida del programa habremos superado las 35.000 habitaciones donadas.
Para este año seguir trabajando en los retos de descarbonización, sobre todo ahora que hemos avanzado en la mejora de monitorización y apostamos por la eficiencia energética, a través del cambio tecnológico, para analizar bien el retorno que nos están dando nuestras inversiones para el cumplimiento de los objetivos. Tener bien traqueado eso y a partir de ahí seguir avanzando y garantizar que podemos alcanzar la reducción de emisiones fijada para 2030.
También estamos trabajando en monitorizar los residuos que gestionamos y sus destinos, tanto por el impacto de las nuevas tasas de residuos como para buscar una segunda vida a esos residuos, ya sea en interno o externo. Este año hemos realizado un análisis de circularidad textil para identificar dónde podemos tener oportunidades que nos permitan avanzar en circularidad y pondremos en marcha los proyectos piloto que surgieron fruto de un análisis previo de captura de datos y mediciones.