ENTREVISTA

La Administración debería reforzar las acciones concretas de promoción pública de la RSE


Isabel Roser Hernández,

responsable del Programa de RSE de Fundación Carolina

Isabel Roser Hernández 23/12/2010

Isabel Roser se interesó desde su etapa universitaria por encontrar nuevas perspectivas dentro de la economía tradicional. En el ámbito laboral siempre ha buscado la fusión entre economía y sostenibilidad con el fin de conciliar sus inquietudes personales y profesionales. “Sentía la necesidad, como economista, de cambiar el mundo”, afirma. Tras diversas experiencias laborales que le fueron llevando por el camino de la responsabilidad social, llegó a la Fundación Carolina, una institución que fomenta las relaciones culturales y científicas entre España y América Latina, donde desde hace años dirige el programa de RSE.

Desde muy pronto se interesó por la sostenibilidad y el medio ambiente. ¿Qué le llamó la atención en aquel momento, teniendo en cuenta que el conocimiento de la cuestión era bastante más incipiente que ahora?

Yo estudié Económicas porque siempre pensé que los grandes problemas que existían en el mundo tenían mucho que ver con el ámbito económico-empresarial. Cuando empecé la carrera tuve la oportunidad de irme de Erasmus a la Bretaña francesa y allí descubrí una asignatura que aún no existía en España: Economía del Medio Ambiente y los Recursos Naturales. Eso abrió mi mente porque comprobé que desde la economía había otras perspectivas de abordar los problemas. Desde ese momento fui buscando huecos y espacios autodidácticamente porque en España no estaba tan generalizado como ahora. Tenía una inquietud personal de, como economista, querer cambiar el mundo. Fui buscando el espacio de confluencia y así fue como llegué a la responsabilidad social, porque después de trabajar en consultoría de gestión medioambiental y calidad vi que no se colmaban mis inquietudes personales. Me planteé ir a la búsqueda de cómo hacer de ello mi día a día, conciliando mis perspectivas personales y profesionales. Encontré la clave en Economistas Sin Fronteras, donde conocí a Marta de la Cuesta, referente en la materia, que me dirigió a los espacios y foros de discusión de RSE.

¿Qué retos asume al frente del programa de RSE de la Fundación Carolina?

El programa de Responsabilidad Social hay que entenderlo dentro de la particularidad propia de la Fundación Carolina, que ya era un reto en sí.

La Fundación es una institución públicoprivada que fomenta las relaciones culturales y científicas entre España y América Latina. Cuando la directora, Rosa Conde, asumió su cargo, vio la oportunidad de vincular las empresas españolas más allá del ámbito de la educación, con la cooperación al desarrollo. Había que hacerles entender que ellas podían hacer una gran contribución a solucionar las problemáticas de desarrollo de América Latina desde sus estrategias de RSE.

El reto era saber qué rol podíamos jugar dentro de lo que es el puzzle institucional que trabaja por la promoción de la RSE. Además, teníamos que darnos a conocer para poder ser un referente dentro de ese pull, y generar confianza entre las empresas de nuestro patronato. Así hemos ido planteando los diferentes planes de actuación año a año y aprendiendo de la experiencia.

Hablar de RSE hace cinco años no tiene nada que ver con lo que hay ahora. Nosotros hemos pulsado muy bien la evolución: al principio todo el mundo hablaba mal, se limitaba a la filantropía, a la imagen, etc. y ese concepto ha evolucionado. Nuestro interlocutor principal son las empresas de nuestro patronato, pero no el único, porque también apoyamos el desarrollo de estrategias de fomento de las relaciones público privadas entre las entidades de cooperación al desarrollo. La evolución, tanto en interlocutores como en cuestión de agenda, también se ha notado mucho. Al principio éramos más generalistas y ahora, por muchas razones de eficiencia, hemos ido concretando más. Ese eje generalista nos ha permitido generar una masa crítica de interlocutores muy interesante y, de hecho, ése es uno de los valores que más aprecian nuestras relaciones institucionales y personales.

En su relación con América Latina, ¿qué diferencias perciben a nivel de conocimiento e implantación de la RSE?

La diferencia esencial, y eso lo dice muy bien Antonio Vives en una de nuestras publicaciones, es el punto de partida. En España tenemos un efecto locomotora muy fuerte por pertenecer a la UE y unos marcos legislativos diferentes en relación a efectos sociales y medioambientales. El ámbito aspiracional de todos los países de la Unión Europea es ser tan respetuosos como los nórdicos, algo que en América Latina no ocurre. El cambio empieza a ocurrir en países como Brasil, que como modelo de desarrollo económico basa sus pilares en aspectos de cohesión social, igualdad de oportunidades y aspectos medioambientales y de sostenibilidad, y que está haciendo de tractor en el resto de América Latina.

Además, en España no partimos de contextos de necesidades de desarrollo, como ocurre en muchos de los países de esa zona, con lo cual, como dice Antonio Vives, “el mercado de la RSE no es el mismo”. Allí no existen tantas exigencias por parte de los consumidores e inversores, ni tanta legislación como en Europa. España es uno de los vagones del tren europeo y en América Latina se suele enfocar la RSE desde el ámbito de la filantropía y con una visión muy paternalista de influencia religiosa.

Hay iniciativas interesantes de promoción de responsabilidad social empresarial en América Latina que se reflejan muy claramente en las conferencias interamericanas del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), celebradas anualmente en algún país de América Latina. Ahí se puede apreciar perfectamente la evolución de estos países en materia de RSE.

¿Cuál es el campo de acción de la Fundación?

La Fundación se enfoca principalmente en actividades dirigidas a las empresas de nuestro patronato para hacer de enlace con la cooperación al desarrollo. Intentamos generar conocimiento y herramientas para la responsabilidad social y establecer alianzas público- privadas con especial orientación a la cooperación oficial con las empresas españolas en América Latina. A través de nuestro centro de estudios llevamos a cabo investigaciones, hacemos publicaciones de nuestras actividades, y realizamos una labor documental. Organizamos debates con las empresas de nuestro patronato, las instituciones y las personas referentes en las cuestiones de agenda que vamos detectando en la confluencia entre RSE y desarrollo de América Latina, teniendo como siempre un instrumento muy referente en las alianzas público privadas para el desarrollo. Intentamos apoyar a las empresas e instituciones españolas que operan allí mediante la transmisión de contactos, tendencias e instituciones de referencia de la zona. Intentamos estar presentes en los foros de RSE, como el Foro Europeo Multistakeholder, o las conferencias europeas que hacen cada país en el turno de presidencia de la UE. Somos miembros del Consejo Estatal de RSE, del Comité Ejecutivo de Pacto Mundial de las Naciones Unidas, jurado de muchos premios de RSE y formadores en muchos cursos y postgrados de RSE en España. Además somos miembros del Consejo Asesor de la Conferencia Interamericana de RSE del Banco Interamericano de desarrollo, donde participamos como ponentes y organizadores.

Y tenemos relaciones más informales de participación esporádica con muchas instituciones de referencia como Forética, Forum Empresa para la Región Latinoamericana, Fundación Avina, etc.

Las actividades de la Fundación ¿están abiertas a todas las empresas del mercado?

Si bien es cierto que planteamos las actividades pensando en las empresas que están en nuestro patronato, no cerramos la puerta al resto del sector privado español con presencia en América Latina, aunque el patronato de la Fundación Carolina ya es muy representativo de la acción comercial exterior en esa zona.

El interlocutor del programa de RSE con esas empresas es el director/a de responsabilidad social para que los talleres, conferencias y desayunos de trabajo que hacemos específicamente para ellos tengan una relación privada con un actor relevante. Ha venido muchas veces a nuestros desayunos el actual ministro de Presidencia, Ramón Jáuregui, una persona muy relevante de la RSE en España. En esos encuentros tienen la capacidad de exponer cuestiones que en otro espacio no expondrían y de obtener información, en algunas ocasiones, de manera anticipada.

Nosotros nos encargamos de identificar por dónde va la agenda de esas cuestiones y vemos cómo vincularlo con las estrategias de RSE que tengan esa visión puesta en las problemáticas de desarrollo de América Latina.

¿Cuál es el compromiso de la Fundación con la transparencia, teniendo en cuenta que lo incluyen como un valor esencial en su código de conducta?

Uno de los compromisos de la directora son los valores que ella quiso impregnar con la nueva etapa que inició. Rosa Conde quiso dar más transparencia a la Fundación estableciendo instancias de refuerzo a las actuaciones de la Fundación de manera que no fuera sólo algo muy endogámico.

Tenemos diferentes órganos internos decisionales que aprueban nuestras actuaciones: una Junta Rectora valida nuestro trabajo antes de que los documentos vayan al Patronato para que no sea algo muy personalista ni endogámico.

Somos muy transparentes en cuanto a las cuentas y las actuaciones: las cuestiones más relevantes que realizamos son comunicadas periódicamente a los presidentes e interlocutores de RSE, para que comprueben que aparte de ese momento coyuntural, hay una continuidad con los compromisos que hayan podido surgir en los espacios de debate.

Promovemos la transparencia como un valor importante para vincular empresa y desarrollo. Tenemos una línea de trabajo con la Fundación Ecología y Desarrollo para fomentar negocios limpios y darle el valor que ello implica en términos de tendencias y orientaciones internacionales, incluso al respecto de OCDE y Naciones Unidas, para que las empresas del patronato dispongan de un pull de herramientas. Un ejemplo es la web que hemos lanzado recientemente, “negocioslimpios.org”, donde ofrecemos a las empresas españolas o hispanohablantes las soluciones existentes en materia anticorrupción y empresa.

¿Cómo introducen la RSE en la Universidad? ¿Qué importancia tiene potenciar la educación para fomentar la responsabilidad social desde esa etapa en un individuo?

Fue una de las cuestiones que nos planteamos desde el inicio del programa de RSE. De cara al año que viene realizaremos una investigación sobre cómo debería ser la gestión de la RSE dentro de la Universidad, la RSU.

Hay dos perspectivas: desde el ámbito de la incidencia en la comunidad universitaria, y desde la introducción de la línea de conocimiento de RSE en todas las áreas de docencia de la universidad. Tenemos un Comité Asesor de responsabilidad social en el programa que está compuesto por todos los referentes en la materia a nivel español: Ramón Jáuregui, Marta de la Cuesta, Josep María Lozano, Javier Santiso, etc. Veíamos claro que era una línea de trabajo natural para una institución que promueve el intercambio académico y científico, y que potencia la unión de las actuaciones que desarrollan en España los consejos sociales y las universidades particulares, con lo que se está haciendo en América Latina.

Vamos a colaborar con nuestra asesora, Marta de la Cuesta, la principal impulsora de la cuestión en España. Además, daremos soporte a su red, que trabaja con otras universidades y con el Ministerio de Educación, para que se trate de una cuestión de currículo universitario.

Generaremos ese espacio y apoyaremos una investigación para vislumbrar qué acciones podemos hacer o recomendar como Fundación y para conocer el nivel de implantación existente de las políticas de RSE en las universidades.

A nivel personal, ¿cómo ve la RSE en cuanto a la implantación, el conocimiento y la puesta en marcha por parte de los diversos stakeholders?

Desde la Administración Pública central falta un poco de refuerzo para acciones más concretas de promoción pública de RSE. Las comunidades autónomas están tomando más avanzadilla en ese sentido a través de actuaciones más concretas. Se ha ralentizado un poco el gran impulso que había de la Administración Central debido en gran parte a que la responsabilidad social está muy centrada en un área ministerial que en estos momentos de crisis está priorizando más otras cuestiones como el empleo, algo totalmente comprensible.

Yo recomendaría a la Administración Central española subir la instancia de la RSE, con un potencial de incidencia muy fuerte en el modelo de desarrollo económico de la Ley de Economía Sostenible, a un nivel mucho más transversal, una secretaría de estado de RSE en el Ministerio de la Presidencia, por ejemplo.

Pero la prioridad es mejorar la potencialidad de la promoción pública de la RSE a nivel estatal para que vaya más alineada con la UE. Nosotros tenemos espacios muy interesantes de confluencia de todos los actores que además participan muy bien en los ámbitos internacionales, tanto europeos como de otras áreas geográficas.

Aprovecharía más ese potencial, reforzaría los aspectos de RSE universitaria, y le daría un papel más constructivo a la sociedad civil.

Ramón Jáuregui decía: “no perdamos en el horizonte que ésto es una bella idea que puede convencer a muchos, pero que tiene que ser consistente y debe desarrollar toda su capacidad y potencial transformador”. La responsabilidad social empresarial debe consistir en la discusión de cómo las empresas y las organizaciones pueden contribuir en positivo, desde sus decisiones estratégicas y de actuación, en los desafíos que plantean los desequilibrios sociales, humanos y medioambientales que ha puesto de manifiesto la globalidad, y que a pesar de estar interconectados merecen una atención especial desde lo particular y desde lo local.

Objetivos del Programa de RSE

• Adaptar las estructuras y las actividades de la Fundación Carolina al nuevo programa de RSE.
• Educar para convencer a los distintos grupos de interés acerca de la importancia de la filosofía de la RSE y su potencial de cambio social.
• Fomentar la transparencia informativa en asuntos de RSE por parte de las empresas en sus actividades en Latinoamérica.
• Colaborar con aquellas empresas que alcancen niveles de excelencia en su compromiso de RSE.

Las empresas deben usar la RSE para mejorar los desequilibrios sociales y medioambientales

• La Fundación Carolina es una institución público-privada que fomenta las relaciones culturales y científicas entre España y América Latina.
• En América Latina se suele enfocar la RSE desde el ámbito de la filantropía y con una visión paternalista de influencia religiosa, aunque el cambio empieza a ocurrir en países como Brasil.
• Generamos conocimiento y herramientas de RSE, organizamos debates con nuestro patronato de empresas, hacemos publicaciones de nuestras actividades, estamos presentes en los encuentros de responsabilidad social, etc.
• Rosa Conde quiso dar más transparencia a la Fundación estableciendo instancias de refuerzo a las actuaciones de la Fundación.
• Llevaremos a cabo la “RSU”, con el fin de conocer el nivel de implantación de las políticas de RSE en las Universidades.
• Recomendaría a la Administración subir la instancia de la RSE a un nivel más transversal, una secretaría de estado de RSE en el Ministerio de la Presidencia.

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