Destacaría lo que hemos crecido como organización: hace 25 años la compañía nació con 104 personas y hoy somos casi 1.000, con lo que esto representa en cuanto a generación de empleo. Hemos creado una marca reconocida en el mercado y, durante todo este tiempo, creo que hemos intentado hacer las cosas de forma respetuosa.
Ha evolucionado en la misma medida en que lo ha hecho la sociedad. En el año 1999 pocos hablaban de sostenibilidad como concepto, sino que nos referíamos más a empresas sostenibles, pero en el sentido de la rentabilidad y de los resultados de negocio. A partir de ahí, se asumía que eso tenía un impacto en el entorno. Pero ahora, evidentemente, vemos que todo se ha regulado mucho más. Además, la sociedad es mucho más exigente, por lo que vas desarrollando tu propia política en base al cumplimiento normativo y a las demandas de la sociedad. También destacaría algunas iniciativas relacionadas con la tecnología. Todo el tema de las placas solares o las iniciativas para mejorar procesos y lograr que sean más eficientes. Por ejemplo, reutilizamos el agua de rechazo para sanitarios y riego. El agua sobrante se vuelve a tratar para reintroducir al sistema de agua potable nuevamente y se reaprovecha una cantidad total de 30.000 m³ (12 piscinas olímpicas) al año. Hay muchas cosas que gracias a la tecnología que se está desarrollando hemos podido aprovechar para ser más eficientes y generar menos impacto negativo.
Cuando nadie se preocupaba por el cartón en los envases, y teniendo en cuenta que nosotros movemos muchos envases, fuimos la primera farmacéutica que decidió usar cartón reciclado en España. Y eso tuvo sus dificultades porque industrialmente las máquinas no estaban preparadas. Las calidades de los cartones no eran necesariamente las mismas, pero fuimos los primeros en hacerlo y esto es algo muy importante.
También trabajar con nuestros clientes e involucrarlos en la sostenibilidad, logrando que hayan aceptado en momentos puntuales sacrificar parte de su margen en beneficio de generar un impacto positivo. Y también, la cantidad de iniciativas que surgen del propio equipo, que muestran su compromiso con la sostenibilidad.
Nuestro mayor reto es encontrar un equilibrio entre la rentabilidad de la compañía y las exigencias en materia de sostenibilidad. Teniendo en cuenta esto, el primero de nuestros objetivos es la creación de una memoria de sostenibilidad lo más completa posible, con lo que nos estamos preparando para tener todo lo que nos exige la normativa. También tenemos sobre la mesa reducir la brecha de género, ya que a pesar de que somos una industria que esto lo ha manejado mejor que otras, pues contamos con más empleo femenino que masculino, debemos seguir avanzando. También nos preocupa que el negocio tiene que ser sostenible. Nuestros medicamentos genéricos y biosimilares generan sostenibilidad y mejor acceso al máximo número de personas posible. Pero tenemos muchísimos productos muy económicos que acaban no siendo rentables, con lo que debemos seguir trabajando con las administraciones para conseguir ese equilibrio. Y, por último en estos tres o cinco años uno de los retos importantes es medir nuestra huella de carbono con el objetivo de establecer la estrategia para compensarla.
Creo que el foco principal es el impacto de la actividad en las personas: generar empleo de calidad o curar o tratar enfermedades son lo primero. Además, la gestión de los residuos es otro de los temas más destacados, ya que el propio medicamento, en la mayoría de los casos, se compone de una caja de cartón, uno o varios blísteres de plástico, aluminio o PVC, una botellita de jarabe de plástico o un sobre que contiene el medicamento, y un prospecto de papel. Gestionar correctamente todos estos materiales producidos en grandes cantidades supone un gran reto, ya que, tanto en España como en el resto del mundo, se consumen muchos millones de medicamentos al año.
Realizamos muchas encuestas a nuestro equipo para conocer qué temas le interesan y le motivan más, aunque muchas acciones se llevan a cabo porque una persona del equipo, ya sea porque cuenta con familiares que forman parte de diferentes colectivos a los que podemos ayudar, ya sea porque conoce entidades o fundaciones a los que podemos favorecer, proactivamente nos lo hace saber. Nuestra estrategia es que la salud en su conjunto esté en el eje principal de las iniciativas de sostenibilidad. La verdad es que en Kern Pharma nuestra gente se involucra al 100% siempre y aporta muchas ideas. Nosotros lo único que hacemos es vehiculizarlo, facilitar que se puedan organizar y participar. En nuestro caso lo más difícil es tener que escoger qué iniciativas llevar a cabo.
principales se están desarrollando y, sobre todo, cuál está siendo la respuesta y la participación por parte de las empleadas y los empleados de la organización?
Uno de nuestros focos es el apoyo a la infancia en hospitales, con lo que contamos con acciones de voluntariado en las que nuestro equipo juega con las niñas y los niños hospitalizados. Impulsamos una iniciativa que persigue rediseñar las áreas infantiles de los hospitales para que su estancia sea lo más agradable posible. También contamos con el programa “Konexión Alzheimer”, dirigido a estimular a pacientes con Alzheimer y a acompañar a familiares y cuidadores/as en este proceso, proveyéndoles de consejos y herramientas. De hecho, actualmente más de 50.000 pacientes y familiares han usado los programas de estimulación cognitiva que hemos puesto a su disposición.
Y contamos con una iniciativa de mucho éxito: el redondeo de nómina, en la que los empleados voluntariamente donan los céntimos de su nómina mensual a una causa social y, a final del año, la compañía dobla esa cantidad.
Se trata de un proyecto transversal, multi departamental, ya que hablamos de cambiar la visión cuando trabajamos. Por ejemplo: el departamento de Compras tiene que pensar que cuando compre debe comprar mejor, no solo necesariamente en precio o en calidad de productos, sino, teniendo en cuenta que ese producto se está haciendo de una forma respetuosa y que esa empresa a la que le estamos comprando también debe tener sus objetivos de sostenibilidad. Y así con todas las decisiones referentes a proveedores que podamos tomar. Nos fijamos indicadores y nos ponemos objetivos de mejora que traspasamos a nuestros proveedores o clientes para que toda la cadena sea lo más sostenible posible.
Este proyecto nace desde el respeto a la individualidad de cada uno, pero sabiendo que somos una empresa del sector salud, y nos gustaría que todo nuestro equipo disfrute de la mejor salud posible. Siempre hemos realizado controles médicos a nuestros empleadas y empleados, pero queríamos ofrecer algo más, y a partir de ahí empezaron a surgir distintas iniciativas y actividades que han ido configurando ese plan: contamos con clases de pilates, menús saludables en la cafetería de la oficina que se adaptan a las necesidades de cada persona, servicio de nutricionista y fisioterapeuta, grupos de running con entrenador, etc. Desde Kern Pharma ponemos a disposición de las personas herramientas para que sean ellas y ellos los que decidan cómo cuidarse.
En este caso se unen dos realidades, por un lado, nuestra colaboración con Aldeas infantiles, que nos traslada la necesidad de educar en materia de salud sexual a las niñas de sus aldeas y, por otro, nuestra marca Gynea que se encuentra en el segmento de salud mujer, por lo que siempre nos ha preocupado cualquier iniciativa que pueda suponer una mejora para las mujeres. El proyecto se basa en ofrecer charlas de especialistas en la materia a niñas y adolescentes entre 12 y 16 años para que puedan ayudarlas en esa etapa.
Ser una compañía rentable y tener un impacto positivo en la sociedad alineado a los ODS que hemos establecido como prioritarios: salud y bienestar, trabajo decente y crecimiento económico, producción y consumo responsables, acción por el clima y alianza para lograr los objetivos.