La misión de la Fundación Ship2B es impulsar la Economía de Impacto. ¿En qué consiste exactamente?
En Ship2B impulsamos lo que internacionalmente se denomina Economía de Impacto. Se trata de una economía de triple rentabilidad que no solo maximiza la rentabilidad económica, sino también el impacto social y medioambiental. Consiste en pasar del binomio tradicional rentabilidad-riesgo al trinomio rentabilidad-riesgo-impacto. Buscamos que, en cualquier decisión que se tome en la empresa, cuando un emprendedor funde una startup o cuando una Administración Pública arranque un proyecto, se tenga en cuenta este análisis. En Ship2B siempre decimos que vamos un poco más allá de la ESG, somos punta de lanza en este ámbito: no nos conformamos con minimizar las emisiones o reducir los problemas, sino que buscamos transformar generando un impacto positivo.
¿Está alineado el concepto Economía de Impacto con el término “refundar el capitalismo” acuñado por Larry Fink, el CEO de Blackrock, el mayor fondo de inversión del mundo?
En Ship2B no hablamos de refundar, sino de crear un modelo nuevo, un nuevo capitalismo. No vamos en contra del capitalismo, sino que buscamos mejorarlo incorporando acciones, herramientas y medición que analicen qué acciones pueden tener un impacto positivo en la triple cuenta de resultados.
Aunque se les conoce, sobre todo, por ser la mayor aceleradora de impacto de nuestro país, trabajan con startups, empresas, entidades sociales e inversores. ¿Qué actividades desarrollan con cada uno de ellos?
Trabajamos con startups a través de la aceleración personalizada, facilitándoles relaciones con grandes empresas y acceso a financiación. A las grandes corporaciones las acompañamos para integrar el impacto en su cadena de valor a través de la innovación; es lo que denominamos Innovación Abierta. También aceleramos entidades sociales, de hecho somos la única aceleradora de entidades sociales de nuestro país. A ellas les facilitamos herramientas para su transformación hacia modelos más innovadores y económicamente sostenibles. Y, por último, trabajamos con inversores canalizando financiación hacia startups de impacto a través de nuestra red de inversión y fondos de venture philanthropy.
Nuestros ámbitos de impacto se centran en la salud y calidad de vida y el medio ambiente.
Todas estas actividades se han ido configurando en los diez años de historia de Ship2B. ¿Cómo fueron los orígenes de la Fundación?
En 2013, los tres fundadores -Clara Navarro (actual CEO), Maite Fibla y Xavier Pont- crean la Fundación y buscan inversión para las primeras startups aceleradas. En seguida se empieza a trabajar con empresas y estas quieren conocer a las startups, por lo que impulsamos los programas de Innovación Abierta, en los que las acompañamos a trabajar juntos en proyectos concretos. Después de un período, las empresas pasan a ser clientes o proveedores de la startup o bien entran en el equity o la absorben. Es un proceso siempre muy enriquecedor. Algunas de las empresas con las que trabajamos son Damm, Nestlé, Aguas de Barcelona, IKEA, etc.
En paralelo, se nos empezaban a acercar organizaciones sin ánimo de lucro que necesitaban profesionalizarse, por lo que creamos, junto con Fundación Banco Sabadell, el programa B-Value, mediante el cual les ayudamos a crear modelos de organización más sostenibles y a medir su impacto.
La Fundación va creciendo a demanda de los agentes económicos. Empezamos con startups, ampliamos a grandes empresas e incorporamos a organizaciones sin ánimo de lucro. Inspiramos y lideramos el ecosistema de impacto.
Con más de 250 proyectos acelerados, más de 30 corporaciones acompañadas y más de 100 millones de euros movilizados, ¿cuál es su valoración de esta década y sus principales retos de futuro?
Mi valoración de estos diez años es extraordinaria, hemos conseguido trabajar de forma transversal con todos los actores económicos generando un gran impacto social y medioambiental. Nuestros retos ahora son consolidar los diferentes programas que llevamos a cabo, seguir apoyando a los emprendedores e impulsando la economía de impacto.
Son la mayor aceleradora de impacto de España pero, además, la segunda mayor aceleradora en general de empresas avanzadas, según el Ránking Global FUNCAS 2022-23. Además, registran ratios de supervivencia extraordinarias, como el 80% en los proyectos de Tech4Climate. ¿Cuál es la clave del éxito?
Diría que son tres claves: una muy buena metodología de desarrollo propio, unos mentores de primer nivel y el hacerlo a medida para cada proyecto. Tenemos un grupo de mentores, desde consejeros delegados hasta directores funcionales, que nos ayudan muchísimo y que están muy comprometidos. Facilitar a las startups y a las entidades sociales el acceso al conocimiento de estos expertos les ahorra muchos posibles errores. Además, todo está hecho muy a medida, es muy tailor-made. Por eso nuestras startups tienen ratios de fracaso muy bajos.
Trabajan con grandes empresas a través de la Innovación Abierta, ¿podría mencionar algunos ejemplos?
Con Nestlé España, por ejemplo, y a través del programa de Innovación Abierta, que da respuesta a su propósito de mejorar la calidad de vida y contribuir a un futuro más saludable y sostenible, nació la alianza con Venvirotech para crear envases de “plástico” utilizando los residuos compostables de las cápsulas de café.
El Festival Cruilla, junto a Damm y Fundación Ship2B, impulsamos el año pasado el Sustainable Festival Challenge, un programa de innovación abierta que tiene como objetivo final hacer el festival más sostenible del país. Después de trabajar con varias startups, Pack2Earth cerró un acuerdo con la compañía para
trabajar un vaso compostable 100% orgánico.
Y un tercer ejemplo sería el de los proyectos de innovación abierta impulsados con IKEA, tanto en Cataluña como en Jerez de la Frontera, con el objetivo de impulsar la sostenibilidad medioambiental y la empleabilidad. En sendos programas, se ha trabajado durante meses para que las startups busquen las vías de colaboración que les permita trabajar sus pilotos en el entorno de IKEA y facilitar así su crecimiento y su impacto local.
Acercarse a las startups es una tendencia creciente para muchas compañías grandes buscando nutrirse de su innovación. ¿Cómo diría que se desarrolla la innovación en los siguientes pasos?
El proceso arranca cuando una empresa acude a nosotros con unos retos de salud, de cambioclimático o de generación de empleo. Nosotros realizamos una call y les presentamos a startups con un modelo de negocio que pueda contribuir a solucionar esos retos. ¿Qué sucede a partir de ahí? Les acompañamos durante uno o dos años ayudando a optimizar los modelos organizativos y a canalizar las diferencias en algo positivo. Los equipos corporativos lograrán entender a los emprendedores y los emprendedores aprenderán muchísimo de las empresas. Es un win-win y resulta muy enriquecedor cuando la relación da sus frutos. La ratio de satisfacción de las empresas es de un 99% y el principal logro es la transformación y la introducción del impacto en la compañía.
La transformación impregna a los equipos corporativos…
Cuando las empresas entran en los procesos de Innovación Abierta, al proceso se acercan muchos profesionales de distintas áreas funcionales: los responsables de comunicación, de márketing, finanzas, etc., a los que también acompañamos en un auténtico cambio de mindset. Suele motivarles mucho trabajar con emprendedores y todos entienden que este proceso es transversal.
Desde Ship2B intentamos trabajar de manera disruptiva, como he comentado antes somos punta de lanza. Nos llaman el market builder de la economía de impacto, estamos rompiendo barreras.
¿Cuál es el perfil de los principales inversores de startups?
Existen dos planos: En las startups pre-seed y seed, la inversión procede de los business angels. Luego están los institucionales como el Fondo Europeo de Inversiones (FEI), que ayudan al emprendimiento de impacto en rondas más altas, focalizándose en startups que responden a requisitos medioambientales y sociales.
Pero la novedad procede del mundo de los fondos de inversión ya consolidados que están entrando en el mundo del impacto. Dos de los fundadores de Ship2B, Xavier Pont y Maite Fibla, han levantado el mayor fondo de impacto para startups en España, BSocial Impact Fund, con 55 millones de euros. También están haciendo un trabajo estupendo Miura Partners, Abac Capital Manager o Gawa Capital Partners.
¿Qué opina, en general, del sector fundacional en España?
Es un sector muy atomizado en el que debería haber más concentración para que las fundaciones y las ONG sean más sostenibles económicamente y con menos dependencia de las Administraciones. Este proceso contribuirá también a que las empresas colaboren con esas entidades porque la interlocución es más sencilla.
Para acabar, es una apasionada del mundo del arte y la cultura en general, ¿cómo encaja este ámbito en la ESG?
Rompo una punta de lanza por el ámbito cultural. Hay sectores que, sin la ayuda de la sociedad civil, no pueden sobrevivir y la cultura es uno de ellos. Si queremos disfrutar de una cultura de calidad, los ciudadanos tenemos que contribuir y sumar a la aportación de la Administración, y en este punto, las empresas juegan un papel clave.
Creo que, sin duda, la cultura forma parte de la ‘S’ de la ESG. La filantropía es parte de la Responsabilidad Corporativa. A los stakeholders clientes, proveedores o empleados debemos añadir la cultura que se desarrolla en el territorio en el que una compañía opera sus actividades, el teatro, el arte, la música… Defiendo que el ámbito cultural debe ser también una parte importante de la ‘S’.
Una sociedad culta es más libre y con más criterio y para desarrollar el pensamiento crítico la cultura es una pieza clave y es responsabilidad de todos.