En estos diez años de Demos, han pasado por el evento más de 3.400 participantes, más de 500 ponentes y más de 240 actividades Son muchas voces, muchas experiencias y muchas ganas de aportar lo mejor de cada uno a la filantropía. Creo que la mayor transformación del sector tiene que ver con la consolidación de la profesionalización de quienes trabajan en las fundaciones, con la transparencia, con el buen gobierno, con la colaboración, con la innovación y con la transformación tecnológica.
El mensaje estratégico es que la Asociación Española de Fundaciones no es sólo una asociación de Madrid, sino que queremos trabajar y estamos trabajando en priorizar el territorio. Por eso, hemos puesto en marcha los consejos autonómicos y, desde cada territorio, se están priorizando las actividades de cada comunidad autónoma. Es una de las líneas estratégicas de la actual Junta Directiva que me honro en presidir.
En la AEF solemos decir que donde hay una necesidad hay una fundación. Y, además, la fundación es el instrumento más rápido y dinámico para dar respuesta a nuevas problemáticas, a nuevas demandas, a nuevas realidades. La Administración Pública es mucho más lenta, tarda más dar respuesta a ciertas necesidades mientras que la fundación es muy ágil. Por tanto, todas las vulnerabilidades que requieren respuestas adaptadas en cada momento se encuentran con que las fundaciones son capaces de adaptarse, de innovar, de colaborar, no sólo entre ellas sino con el sector público y, a veces, incluso de tener más impacto que las Administraciones Públicas.
Trabajar desde la prevención y no desde la reacción es de las cosas más difíciles que tienen que hacer las fundaciones. Y ahí es donde, desde la innovación y la colaboración, se puede hacer un trabajo de prevención. Las fundaciones no solo están para paliar situaciones, sino que lo que intentan es erradicar situaciones. Para eso intentan afectar, y eso lo veremos en las distintas mesas de Demos, no sólo al trabajo de una fundación y del tercer sector, sino que intenta afectar también a las políticas públicas para que desde ellas se trabaje más la prevención. Es muy importante, evidentemente, atender las necesidades, pero más importante aún es erradicar las causas.
Las políticas de colaboración son fundamentales, ya sea entre fundaciones, con la Administración Pública o con el sector empresarial. Uno de los trabajos que hace la Asociación Española de Fundaciones (AEF) es propiciar el ecosistema para que las fundaciones puedan colaborar. Se ha demostrado, sobre todo después de la pandemia y antes ya con la crisis de 2008, que, cuando las fundaciones tienen mayor impacto es cuando colaboran. La primera razón es porque rentabilizan recursos y la segunda es porque cada uno hace lo que le corresponde, lo que sabe y, de esta forma, el impacto es mayor. De ahí que Demos se ha convertido en un espacio no sólo de encuentro, no sólo de formación, no sólo de intercambio de experiencias, sino también de posibilidad de armar un ecosistema de colaboración. Y este es uno de los trabajos fundamentales de la AEF, propiciar las circunstancias y las condiciones para que nazca esa la colaboración.
Aunque la reforma de la Ley del Mecenazgo es un avance, estaría bien que, desde la Administración pública, se fomentara la filantropía en general, no sólo los incentivos fiscales. Además, seguimos insistiendo en la necesidad de Protectorado estatal con carácter interministerial, en vez de quedar adscrito exclusivamente a un único departamento.
El gran reto ahora mismo tiene que ver con la transformación tecnológica, las empresas se están adaptando mucho a ese reto y las fundaciones lo tienen que hacer porque, si no, se quedarán atrás. Es fundamental que las fundaciones aborden con rigor y determinación y desde la ética toda esa transformación para ser más eficaces.
Me gustaría que ese titular dijera que las fundaciones han seguido trabajando desde la ausencia de lucro y por el interés general porque es lo que caracteriza a nuestro sector. La filantropía existe desde que existe el ser humano y ojalá nunca dejemos de ejercerla desde un sector fundacional unido.