Cristina Sánchez
08/04/2021

Las empresas que estén trabajando en sostenibilidad serán más resilientes

Cristina Sánchez directora ejecutiva de la Red Española de Pacto Mundial

Hace justo un año, el secretario general de Naciones Unidas, António Guterres, aseguraba que, para lograr la consecución de los Objetivos de Desarrollo Sostenible en esta década, “necesitamos más ambición, más solidaridad y más urgencia”. Se trata de una declaración realizada antes de la pandemia de COVID-19, pero que no ha perdido vigencia. De hecho, los expertos consideran que, a pesar de la crisis sanitaria y económica, la pandemia ha traído un mayor impulso a las estrategias de sostenibilidad de las empresas. Una vez cumplido el 5º aniversario de la aprobación de los ODS, entrevistamos a la directora ejecutiva de la Red Española del Pacto Mundial, Cristina Sánchez, para analizar los principales hitos a alcanzar para cumplir la Agenda 2030.

2020 ha sido un mal año a nivel sanitario y económico, pero ha sido un buen año para la sostenibilidad. ¿Está de acuerdo?

Efectivamente, existe una gran masa de empresas que considera que la pandemia no influirá negativamente en sus estrategias de sostenibilidad. Otra cosa distinta es pronosticar cómo las empresas afrontarán la crisis económica, pero creo que es una prueba más de que la salud de las personas y del planeta son aspectos que están interconectados y hay que tenerlo en cuenta. Además, desde el Pacto Mundial estamos muy atentos a los círculos en los que se debaten las temáticas y a los actores que participan en ellos y vemos cómo poco a poco está aumentando el nivel de madurez de las estrategias de sostenibilidad de las empresas.

 

¿Cómo ha impactado la pandemia en las políticas de sostenibilidad?

Desde la Red Española lanzamos una encuesta sobre los ODS a las empresas y el 60% señalaba que la COVID-19 no afectará o afectará incluso de forma positiva a la integración de la sostenibilidad en su compañía. El 82% de las empresas considera que los ODS les ayudarán a ser más resilientes. Entonces, la pandemia ha tenido un impacto económico muy negativo en algunos sectores pero el concepto de la sostenibilidad se ha anclado mucho más porque aquellas empresas que estén trabajando estos temas serán más resilientes y saldremos reforzados.

 

De hecho, acción y ambición son palabras clave en sus mensajes…

Son palabras tomadas del secretario general de Naciones Unidas, António Guterres, que antes de la pandemia, en enero de 2020, aseguró que esta es la década para la acción. Especialmente en cambio climático tenemos que actuar de manera muy ambiciosa y rápida.

 

Se acaba de cumplir el 5º aniversario de la aprobación de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS). ¿Cuáles son los retos pendientes?

Lo que tenemos pendiente, fundamentalmente, es ser más ambiciosos. Los datos que se desprenden del informe sobre la “Contribución de las empresas españolas a la Estrategia de Desarrollo Sostenible 2030” ponen de manifiesto el conocimiento generalizado de la Agenda 2030: más del 80% de las empresas que encuestamos nos dicen que conocen el marco de los ODS en un sentido amplio y, además, creen firmemente que tanto su sector como su empresa pueden tener un importante impacto en su consecución. Lo que ocurre es que solamente el 46% asegura conocerlos en profundidad y en torno a un 48% dice que ya está identificando sus ODS prioritarios. Eso significa que una gran parte del tejido empresarial todavía no conoce suficientemente este marco para tener el impacto que realmente necesitamos. Es decir, hemos aumentado el nivel cuantitativo de conocimiento de la Agenda, pero todavía nos falta reforzar esa parte cualitativa. Por ello, nuestra guía de referencia de los ODS, el SDG Compass, anima a conocer la Agenda 2030, pero sobre todo a priorizar cuáles son los ODS más importantes para la empresa.

La pandemia ha tenido un impacto económico muy negativo, pero el concepto de la sostenibilidad se ha anclado mucho más

¿Cómo trabajan para que los ODS generen un impacto en nuestro entorno?

Desde hace un tiempo nuestro gran objetivo es aumentar esta ambición y por ello desde el Pacto Mundial, tanto en la red global como en la española, hemos ido proponiendo a las empresas diferentes programas encaminados a la acción. Por un lado, el Target Gender Equality (TGE) se centra en la igualdad de género en el sector empresarial. A través de esta herramienta proponemos a las empresas que puedan identificar, con indicadores muy concretos, dónde están esos gaps. Básicamente las acompañamos a fijarse objetivos cuantificables y con un límite temporal para reducir la brecha salarial y romper el techo de cristal. Por otra parte, el SDG Ambition aborda los ODS a nivel general y, con un marco de actuación internacional, ayuda a las empresas a fijarse objetivos cuantificables y con límite de tiempo. Además, busca el compromiso de la alta dirección y que la consecución de los ODS no solo recaiga en los departamentos de Sostenibilidad, sino que el liderazgo se distribuya en toda la organización. Y, por último, en el ámbito de clima, hemos lanzado la iniciativa Business Ambition for 1.5, es decir, que todas las políticas medioambientales busquen reducir al máximo las emisiones de CO2 para que el calentamiento global del planeta no supere 1,5ºC en los próximos años.

 

El informe muestra que las organizaciones consideran que la igualdad de género y el cambio climático son áreas prioritarias, no obstante, su actuación es diferente. ¿Por qué?

La igualdad de género es un área más fácil de abordar porque es un trabajo que se centra en la empresa, tiene indicadores más sencillos de gestionar y de identificar, y es una temática que las empresas venían trabajando desde hace años y el legislador está empujando hacia esa ambi ción. Abordar el cambio climático es mucho más complejo, sobre todo en ciertos sectores,. En este sentido, detectamos una conclusión curiosa acerca del ODS 14, sobre océanos. A pesar de que España está rodeada de mar y océanos y tiene un impacto brutal en sectores económicos como el de la pesca o el turismo, las empresas no lo ven como un objetivo prioritario.

 

A raíz de la pandemia, la salud y el bienestar de los empleados han pasado a primera línea. ¿Cree que han cambiado las prioridades?

Totalmente. En la recopilación de buenas prácticas que hicimos durante la pandemia constatamos que el ODS 3, de salud y bienestar, ha cogido mucha fuerza. En 2020, las acciones de las empresas se han centrado en apoyar a los trabajadores para asegurar sus puestos de trabajo o en la colaboración con los gobiernos estatales y autonómicos cediendo recursos materiales, fi - nancieros y logísticos, así como apoyando a la investigación en el marco de la COVID-19.

 

¿Qué otras conclusiones destacaría?

Por un lado, la brecha entre la contribución de las grandes empresas y las pymes. Mientras que el 89% de las empresas públicas y más del 66% de las grandes empresas privadas citan acciones concretas que están llevando a cabo vinculadas a los ODS, solo el 60% de las pymes dice llevar a cabo algún tipo de medida concreta. Esto signifi ca que no saben cómo contribuir a la Agenda 2030 o no saben identifi car las áreas de trabajo vinculadas con la consecución de algunos ODS. De hecho, el 83% de las pymes trabaja en alguno de estos ámbitos, pero este marco solo es conocido por el 36%, con lo cual no es que no estén contribuyendo, sino que no lo están identifi cando. Además, el 46% de las pymes apuntan a la falta recursos como principal obstáculo para su contribución a los ODS. Y la otra área que continuamos sin conseguir es que las empresas vinculen sus impactos con los Derechos Humanos. Solo el 8% de las empresas evalúa sus impactos en este ámbito.

 

En relación con la brecha entre grandes empresas y pymes, ¿de qué manera puede contribuir la obligatoriedad de reportar la información no financiera a las empresas de más de 250 trabajadores a partir 2021?

Desde el Pacto Mundial analizamos cuáles son las palancas que hacen avanzar en la sostenibilidad empresarial y vemos que toda la parte de información no financiera y las directrices europeas que España tiene que trasponer a su legislación son palancas muy interesantes. De hecho, las empresas que realizaban este tipo de ejercicios de reporting anteriormente se podrán adaptar a estos cambios de una manera mucho más rápida. Considero que hay áreas que tienen que empezar a salir de esa voluntariedad y de obligar a las empresas a hacer esos ejercicios, y creo que se está haciendo a un ritmo razonable.

 

¿Cuáles van a ser sus retos en 2021?

Debemos mejorar la calidad de la implementación de la sostenibilidad. Creo que podemos estar muy orgullosos del nivel de sostenibilidad que tiene el tejido empresarial español, pero necesitamos que se mejore el conocimiento y la implementación. También nos hemos fi jado aumentar la ambición de las empresas españolas y por ello hemos lanzado las iniciativas que he comentado sobre cambio climático, ODS e igualdad de género. Y como Red Española nuestro objetivo es mantener el ritmo de crecimiento que llevamos teniendo estos últimos años.

 

¿Cuáles son las palancas que acelerarán la acción y elevarán la ambición?

Las nuevas normativas y políticas a nivel europeo, como el Green Deal o la taxonomía europea, la Ley de Información no Financiera y Diversidad, la Ley de Cambio Climático y Transición Ecológica… Además, todo lo relativo a la atracción de inversión socialmente responsable y sostenible, Y, por último, destacaría la gran palanca de los consumidores. Cada vez somos más a exigir no solo a las empresas, también a la administración, que hay que ser exigente y que queremos productos y servicios que protejan al medio ambiente y que protejan a los más vulnerables.