ENTREVISTA

El modelo de negocio no está reñido con actuar de forma responsable y sostenible


Beatriz Bayo,

directora de RSC de Mango

Beatriz Bayo 12/12/2015

El principal objetivo de MANGO en materia de RSC es dar respuesta a las expectativas y demandas de sus grupos de interés, manteniendo con ellos un diálogo fluido y transparente. Por este motivo uno de los grandes retos de la compañía es reforzar las alianzas y fomentar relaciones de confianza mutua con determinados stakeholders. Además, la compañía se ha propuesto acercar al consumidor final las acciones responsables que lleva a cabo para ofrecer así una mayor confianza en la marca y en el producto.

Uno de sus objetivos es afianzar la integración de las políticas de RSC en la toma de decisiones. ¿Cómo están trabajando para conseguirlo?
Nuestro depar tamento de RSC es un equipo veterano dentro de la compañía con lo que hay asuntos que ya son  intrínsecos, están consolidados y no se cuestionan, por lo que ha habido un gran progreso en este sentido a lo largo de los años. Estamos muy satisfechos de ver la evolución en la actitud en este sentido. Primero tuvimos que darnos cuenta nosotros que solos no íbamos a conseguir nada y que, si quieres hacerlo bien, es un trabajo de todos. Hay dos factores que en mi opinión han contribuido a que esto sea así: aplicar un criterio de razonabilidad en nuestras decisiones y ser transparentes en nuestras acciones. Pensamos que no está reñido el éxito del modelo de negocio con el de actuar de forma responsable y sostenible. Somos conscientes del impacto global que una empresa como la nuestra tiene en sus ámbitos de influencia y eso nos obliga a actuar con estos criterios y así lo hemos demostrado. Al fin y al cabo, nos hemos dado cuenta de que estas actuaciones son las que hoy en día suponen una ventaja competitiva, un aspecto diferencial. Y por supuesto, para llegar a este equilibrio, ha sido fundamental la interrelación y colaboración mutua con departamentos tan cruciales en nuestra actividad como los equipos de compras, de calidad, etc.
Tal y como está planteada la estructura organizativa en MANGO, Responsabilidad Social depende directamente del consejo de administración. El hecho de no ser un equipo dentro de otro departamento nos aporta independencia a la hora de actuar ya que las decisiones han sido ya consensuadas desde arriba. Y esto es importante para poder avanzar. Por otro lado, partimos de una voluntad firme por parte de dirección de trabajar en la línea de los valores y compromisos éticos en todos los aspectos de nuestro modelo de negocio.


A finales de 2012 MANGO se adhirió al proyecto Detox de Greenpeace para eliminar progresivamente hasta el año 2020 las sustancias químicas más peligrosas utilizadas en los procesos productivos de la industria textil ¿En qué situación se encuentra?
Es un proyecto muy ambicioso, no exento de dificultades, del que estamos aprendiendo mucho y que sobre todo  ha contribuido a conocer aún más nuestra cadena de suministro. Desde el primer momento decidimos que lo llevaríamos a cabo directamente ya que nos parecía muy difícil poder comprometernos, informar o evaluar el progreso del proyecto si no conocíamos de lo que hablábamos. Así que lo primero que hicimos fue formarnos para poder establecer un plan de acción adecuado y eficaz. Y así fue. Creamos un equipo y nosotros mismos, junto con la colaboración de expertos, hemos ido a coger las muestras de agua. Hasta el momento ya hemos desarrollado el proyecto en China, India, Turquía y Marruecos lo que supone casi el 39% de los procesos húmedos en nuestra cadena de suministro. Los resultados obtenidos han sido mucho mejores de lo que esperábamos y en todos los casos se han compartido con los proveedores implicados para que adopten medidas de prevención eficaces que faciliten la eliminación de emisiones de productos químicos peligrosos. Nuestro compromiso con el proyecto ha hecho que Greenpeace nos haya considerado una de las empresas líderes lo cual nos reafirma en nuestro camino a seguir y nos anima a seguir trabajando en nuestro plan de acción con el fin de lograr un futuro libre de tóxicos.


También han desarrollado proyectos de compensación de emisiones. ¿Qué resultados están obteniendo?
Desde hace cinco años realizamos el estudio y cálculo completo de emisiones de gases utilizando una herramienta propia que fue diseñada por la Cátedra RSC de MANGO y desarrollamos proyecto de compensación. Con estos proyectos compensamos la emisión de una cantidad de toneladas de CO2 equivalente a la generada por nuestra actividad de transpor te de personal y electricidad consumida en oficinas y almacenes nacionales e internacionales. Actualmente en MANGO estamos apostando por proyectos de compensación relacionados con la sustitución del uso de combustibles fósiles por energías renovables y por proyectos cercanos a nuestra producción para promover el desarrollo sostenible y la mejora de la eficiencia energética en nuestras zonas de influencia. Llevamos varios años con unos proyectos en Turquía y en Vietnam. No sólo tienen un cariz medioambiental, sino que pretendemos que aporten también desarrollo socioeconómico, transferencia de conocimientos técnicos, de gestión de los recursos, etc.
Además de los proyectos de compensación es importante actuar sobre el origen de las emisiones. Por este motivo, se han puesto en marcha una serie de medidas de reducción de consumos de energía que ya se aplican en las reformas y aperturas de nuevos puntos de venta.


MANGO establece un Código de Conducta de obligado cumplimiento para todos sus proveedores. ¿Qué aspectos destacaría?
Ya desde antes de que existiera el departamento de RSC y se establecieran los códigos de conducta tal y como hoy los conocemos, MANGO tenía establecidos unos compromisos en materia de derechos humanos con los proveedores que con el tiempo evolucionaron a lo que hoy es el Código de Conducta de MANGO. Es un documento de obligado cumplimiento que firman todos los proveedores en el contrato cuando empiezan relaciones comerciales con MANGO y además hacemos sesiones formativas para que sean conscientes de que su compromiso con el código es condición indispensable para convertirse en uno de nuestros proveedores. El seguimiento sobre el cumplimiento del código es una de las mayores responsabilidades que gestionamos desde nuestro departamento; somos conscientes de que se trata de un win-to-win: si todos hacemos nuestro trabajo correctamente, todos salimos ganando. Sin lugar a duda, el hecho más destacable, es que a pesar que el sistema de auditorías sociales ha sido criticado, nosotros hemos podido ver a lo largo de todos los años la mejora tan grande a todos los niveles que se ha dado en las fábricas.


A raíz del derrumbe del Rana Plaza de Bangladesh MANGO se adhirió al Acuerdo de Bangladesh. ¿Qué objetivos persigue?
El objetivo fundamental del Accord es muy claro: la implementación de un programa de medidas de salud y seguridad razonables que garantice un ambiente de trabajo seguro para los trabajadores de los centros de producción textil con el fin de evitar que vuelva a producirse una tragedia como las del edificio Rana Plaza.
La labor que se está llevando a cabo es realmente admirable. Es evidente que ha habido un antes y un después  desde entonces en todo el sector. Ninguna otra iniciativa de este tipo ha conseguido aunar en un acuerdo de cinco años a más de 200 marcas textiles de todo el mundo con sindicatos por un objetivo común como ha hecho  el BA. Se creó un órgano de gobierno que periódicamente nos convoca para informar de los progresos, presentar propuestas o soluciones a inconvenientes que se van detectando, etc. Se estableció también un programa de inspección independiente y hasta el momento se han hecho inspecciones en más de 1.500 fábricas. Posteriormente se realizan los informes con las conclusiones y se elaboran los planes de acción para que la fábrica, con el apoyo de las marcas, corrija las no conformidades observadas.
Además de los empresarios locales y las marcas, es fundamental el papel que tienen tanto los sindicatos internacionales como las instituciones gubernamentales de Bangladesh. En unos años, podremos comprobar si se ha conseguido el objetivo del Acuerdo.


En el 2006 se creó la Cátedra MANGO de Responsabilidad Social Corporativa con el objetivo de fomentar la investigación en RSC. ¿Cuáles han sido los principales hitos?
Adscrita a la Universidad Pompeu Fabra, el objetivo de la Cátedra consiste en profundizar en el conocimiento de  la responsabilidad social corporativa y, en general, analizar la sostenibilidad de la actividad económica y empresarial. La actividad principal que desarrolla son los proyectos de investigación consisten en analizar aspectos relevantes en materia de sostenibilidad. Estos se llevan a cabo por gente con experiencia en la materia y se publican en forma de documentos de trabajo en la web de la cátedra. Se suele invitar a una o varias empresas grandes que puedan servir de orientación a pequeñas y medianas empresas para la integración de prácticas de desarrollo sostenible en sus modelos de negocio. También se inició el año pasado un proyecto de laboratorio de innovación social, en el que se lanzan retos sociales y ambientales, desde diferentes organizaciones, dirigidos a la aportación de ideas y soluciones por parte de estudiantes. Ha tenido mucho éxito de participación y es sorprendente la aportación de ideas que se desprenden de estas sesiones. Intentamos que aquellos proyectos que han resultado de mayor interés se les dé continuidad cada año introduciendo algún cambio de formato.
Y por último, recientemente, se ha creado un Consejo Asesor formado por personas relevantes en el ámbito de la RSC vinculadas a entidades del mundo empresarial, administrativo, social y académico con la finalidad de asesorar a la Cátedra MANGO en sus actividades. 

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