Conscientes del calentamiento global del planeta y del impacto de su actividad, Lidl junto con el Grupo Schwarz, del que formamos parte, hemos desarrollado una estrategia sobre el clima con el objetivo de contribuir al Acuerdo de París, de mantener el calentamiento global muy por debajo de los 2°C. En este sentido, en España, Lidl está trabajando para reducir sus emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) en un 80% hasta 2030. Además, ya somos neutro en carbono en lo que concierne a nuestras emisiones directas desde principios de este año.
Estos objetivos también afectarán a nuestros proveedores, ya que exigimos a aquellos que son responsables del 75% de las emisiones de GEI, una estrategia propia sobre el clima basada en la metodología de los Science Based Targets hasta 2026.
La búsqueda constante por encontrar soluciones prácticas a la reducción de la emisión de CO2 ha sido el foco de Lidl en España en los últimos años, ya que desde 2018 gracias a diferentes iniciativas hemos logrado disminuir en un 44% nuestras emisiones directas. A esta disminución de emisiones de CO2, también ha contribuido que, desde 2018, el 100% de la electricidad que utiliza Lidl en España sea de origen renovable, adelantándonos así cuatro años al objetivo que el Grupo se había fijado para 2022.
Dentro del marco de sostenibilidad de Lidl, el componente central de la estrategia de compras es el diseño de cadenas de suministro que proporcionen materias primas con conciencia social y medioambiental. En concreto, el objetivo es obtener materias primas de forma responsable y sostenible, especialmente aquellas que sean más críticas.
Hemos identificado las materias primas críticas a través de un análisis sistemático de riesgos, realizado junto a expertos, según el cual no sólo se ha determinado que existe un gran impacto sobre las personas y el medio ambiente, sino que también son muy relevantes para poder garantizar el suministro de productos. De este análisis surge el Programa de Materias Primas de Lidl destinado a fomentar una compra sostenible y responsable.
Esta estrategia se basa en cuatro pilares: entender el impacto, establecer estándares, promover alternativas e impulsar cambios. Mediante su aplicación, se garantiza un enfoque sistemático para alcanzar los objetivos marcados a 2025.
Este certificado reconoce las acciones pioneras impulsadas por la compañía con relación a la correcta valorización de los residuos, los subproductos de alimentación y los productos de bazar en nuestras plataformas logísticas. Los residuos se reciclan para ser utilizados como nuevos recursos o materias primas, siguiendo los principios de la economía circular. El 100% de los residuos que se gestionan en las plataformas logísticas de la península son gestionados y reciclados certificando su destino final, garantizando así su trazabilidad.
Efectivamente, en el marco de la estrategia REset Plastic, nos comprometimos en un primer momento a reducir el uso del plástico a un 20% hasta 2025. Sin embargo, dado los grandes pasos que hemos estado haciendo, hemos aumentado dicho objetivo a un 30% hasta 2025 y un 35% hasta 2027. Asimismo, tenemos el objetivo de lograr hasta 2025 garantizar la reciclabilidad del 100% de nuestros envases de marca propia y utilizar al menos un 25% de plástico reciclado. El enfoque holístico, por tanto, abarca desde la prevención, el diseño, el reciclaje y la eliminación hasta la innovación y la educación.
Desde el pasado mes de mayo, estamos implementando de forma progresiva en todas nuestras tiendas una cartelería digital que sustituye todos nuestros paneles de precio y descripción de productos convencionales. Esta medida supone la implantación, de media, de unos 3.500 carteles digitales en cada punto de venta, y un ahorro de más de 290 toneladas anuales de papel. Asimismo, ofrecemos la posibilidad a nuestros clientes que no impriman su ticket de compra y lo puedan tener en la app Lidl Plus. Se trata de medidas que intentamos implementar con el objetivo de ser cada vez más sostenible y cuidar el medio ambiente.
Así es, tenemos el objetivo de reducir el desperdicio alimentario en un 30% hasta 2025 y un 50% hasta 2030. Para ello, además de las medidas que ya íbamos implementando, este año hemos aplicado nuevas medidas para lograrlo.
En primer lugar, hemos lanzado la “bolsa antidesperdicio”. Se trata de un pack, disponible por tres euros, que contiene fruta y verdura que, o bien no cumplen con los estándares estéticos convencionales, pero siguen siendo totalmente aptas para su consumo, o forman parte de envases que han sufrido algún tipo de desperfecto sin dañar la calidad del producto. Además, ofrecemos la posibilidad de comprar pan del día anterior con un 50% de descuento. Entre nuestros artículos se encuentra el pan campeón del mundo, pan de centeno 67%, barra de pueblo u hogazas con frutos secos.
Paralelamente aplicamos un segundo descuento, del 50% en el último día de caducidad. Hasta el momento aplicábamos un descuento del 30% en artículos frescos como la carne, el pescado, yogures, quesos o ensaladas para dar salida al producto que se encuentra próximo a su fecha de caducidad o consumo preferente. Con el objetivo de incentivar aún más el consumo de estos productos, hemos decidido aplicar un 20% de descuento adicional en el último día de su expiración.
Finamente, ofrecemos un descuento del 30% en el surtido de congelado y seco a aquellas familias de productos que, hasta el momento, no tenían ningún tipo de descuento cuando se encontraban próximos a su fecha de caducidad o consumo preferente. Se trata de familias del surtido seco como pueden ser las galletas, pastas o artículos de conserva, así como nuestros congelados.
La filosofía de Lidl y todo el grupo, se centra en trabajar de forma responsable y comprometidos con el consumidor y la sociedad en general. En este sentido, como empresa nos preocupamos por generar un impacto positivo en los entornos en los que desarrollamos nuestra labor, teniendo en cuenta toda la cadena de valor y apostando siempre por relaciones de confianza y cocreación con nuestros colaboradores.
En este sentido, seguiremos trabajando para cumplir todos nuestros objetivos marcados, escuchando las necesidades de nuestros clientes e intentando adaptarnos al contexto de cada momento, teniendo en cuenta que tenemos que cuidar nuestro planeta para seguir existiendo y sin olvidar nuestra misión: ofrecer siempre los productos de mayor calidad al mejor precio e integrando la sostenibilidad en todo lo que hacemos, aportando así valor compartido a la sociedad.