Durante el último ejercicio, Naturgy consiguió avances significativos en la ejecución de su estrategia y su Plan de Sostenibilidad. En relación con la reducción de emisiones de gases de efecto invernadero, es reseñable que desde 2017 hemos reducido un 30% las emisiones totales y un 36% la intensidad de CO2 en generación de electricidad. No obstante, a la hora de abordar la transición energética es imprescindible entender los efectos que el cambio climático tiene en la pérdida de biodiversidad y es por esto por lo que nos hemos marcado el objetivo de realizar al menos 350 proyectos en materia de biodiversidad, meta que ya alcanzamos en 2023 y esperamos afianzar en próximos ejercicios.
Pero el Plan de Sostenibilidad de la compañía no solo aspira a apoyar la estrategia desde el compromiso medioambiental. En Naturgy somos conscientes del valor de las personas y la importancia de actuar bajo firmes principios de ética y buen gobierno. En este sentido, me gustaría destacar los avances alcanzados estos años en materia de diversidad de género. Mientras en 2020 contábamos con un 27% de mujeres en puestos directivos y gerenciales en el ámbito de España, en 2023 la proporción fue del 36%, lo que nos posiciona bien para cumplir el objetivo previsto de contar con un 40% en 2025.
Es importante destacar que algunos de estos objetivos ASG forman parte de los incentivos al equipo directivo y su peso en el total se ha visto incrementado de un 3% al inicio del plan a un 20% en 2023, ejemplo de liderazgo desde la gobernanza.
Si bien la compañía considera que todas las tecnologías y tipos de energía son clave para favorecer una transición justa y eficaz, Naturgy destina una parte importante de sus inversiones al crecimiento en energías renovables y la adaptación de sus redes.
Naturgy lleva años dando pasos decisivos hacia la neutralidad climática, avanzando en un mix energético más sostenible con el desarrollo de una cartera renovable que, actualmente, suma 6,5 GW de potencia operativa. Nuestro objetivo es alcanzar una potencia instalada de fuente renovable cercana al 48% en 2025. En esta línea, durante el primer semestre de 2024, la capacidad instalada libre de emisiones de Naturgy ha superado ya el 40% sobre el total, y la intensidad de las emisiones se redujo un 10%, hasta los 217 tCO2/GWh.
Nuestra estrategia para los próximos años se centra en seguir creciendo en energías renovables, tanto en generación eólica y solar como desarrollando los gases renovables, biometano e hidrógeno verde.
Consideramos que para abordar el reto colectivo al que nos enfrentamos no debemos dar la espalda a ninguna tecnología y consideramos que el gas, en forma de biometano, va a jugar un papel relevante para garantizar un suministro de energía asequible, respetuoso con el medio ambiente y que contribuya a los objetivos de descarbonización.
Naturgy quiere liderar el impulso de los gases renovables en España tanto en la producción y distribución de biometano en el corto plazo, como en el desarrollo del hidrógeno como vector energético que tendrá un impacto significativo en el mix energético a medio plazo.
En Naturgy contamos ya con tres plantas de producción propias de biometano en operación, una en Galicia y dos en Cataluña. Además, gestionamos una amplia cartera de proyectos en todo el territorio en distintas fases de desarrollo, y sumaremos en los próximos meses dos nuevas instalaciones de biometano en Valencia y Sevilla. En el ámbito industrial, la compañía tiene dos acuerdos para el suministro de gas renovable con grandes empresas.
Por su parte Nedgia, la distribuidora de gas del grupo Naturgy, ha suscrito ya la conexión de 50 proyectos de biometano para inyectar gas renovable en su red.
El biometano se perfila como una de las grandes soluciones para avanzar en la descarbonización, ya que tiene cualidades similares a las del gas natural y puede distribuirse a través de la infraestructura gasista existente sin grandes inversiones. Puede usarse en industrias, comercios y en hogares, ya que su uso es compatible con los equipos en el punto final de consumo.
Naturgy está comprometida con una transición energética que no solo contribuya a la descarbonización, sino que también sea justa e inclusiva. Para lograrlo, entendemos que la transición debe abordarse desde distintas perspectivas.
La primera y más evidente es la relacionada con el cambio tecnológico y el cierre de instalaciones de generación térmica con carbón. La compañía trabaja para gestionar los impactos negativos que sobre el empleo y la comunidad local tuvieron esos cierres, por ejemplo, desarrollando nuevos proyectos renovables en los emplazamientos donde se ubicaban las anteriores centrales o impulsando programas de formación para que los trabajadores afectados puedan recolocarse en otros ámbitos del sector energético como el de las tecnologías renovables.
Transición justa también incluye trabajar para ofrecer un suministro energético competitivo en precio y calidad. Sabemos que la transición hacia un modelo más limpio debe ir de la mano de la accesibilidad y la competitividad. Nuestro enfoque es diversificar el mix energético, aprovechando tanto las energías renovables como otras tecnologías complementarias que permitan ofrecer un suministro seguro y a precios asequibles para todos los sectores de la sociedad. De esta manera, aseguramos que la descarbonización no comprometa ni la estabilidad del sistema ni la economía de nuestros clientes.
En este sentido, es fundamental tener presente a aquellos colectivos más vulnerables ofreciéndoles alternativas y soluciones que les permita tener un acceso a la energía equitativo.
Hablar de transición justa también implica considerar los impactos que los proyectos de tecnologías renovables tienen sobre el territorio y las comunidades que viven en la zona. Desde fases tempranas de los proyectos es esencial establecer una relación constructiva con todos los colectivos afectados, escuchar sus inquietudes y trabajar para generar el máximo valor compartido. Para ello la compañía tiene desarrollado un modelo de relacionamiento social que materializa este compromiso que Naturgy adquiere en los territorios en los que tiene presencia.
Para conseguir estos objetivos es esencial el apoyo que presta la Fundación Naturgy que con su amplia presencia en el territorio tiene un importante compromiso con la educación, la inserción laboral a través de sus programas de formación profesional para la empleabilidad y sus programas enfocados a mitigar la vulnerabilidad energética.
Naturgy integra la biodiversidad de una forma global con los ejes de la transición energética hacia la descarbonización: clima, naturaleza y personas. Dado que son realidades complementarias y mutuamente influyentes, este enfoque tiene una visión holística y se centra en la creación de capital natural y restauración de ecosistemas para maximizar la captura de CO2 y la neutralización de emisiones, asegurando la protección de la fauna y flora autóctonas y maximizando los beneficios para las comunidades locales. La gestión del capital natural se realiza con un claro enfoque preventivo, considerando la protección de la naturaleza en el diseño de las nuevas instalaciones, implementando controles operacionales durante toda la vida útil, incluido su desmantelamiento allí donde se produzca.
Las iniciativas encaminadas a la protección de la fauna son de las más relevantes. Por ejemplo, en varios parques eólicos se han implementado medidas para evitar las colisiones de aves, como el pintado de palas o las aplicaciones para paradas en tiempo real de aerogeneradores ante peligro de colisión. Otra iniciativa muy interesante e innovadora es el uso del ganado para reducir la vegetación como parte del mantenimiento de calles de las líneas eléctricas y en las parcelas de centrales fotovoltaicas. Esta es una solución basada en la naturaleza que permite abordar una actividad clave para la seguridad, sustituyendo maquinaria por ganado autóctono, reduciendo así el impacto ambiental e impulsando el pastoreo tradicional y el desarrollo rural.
Por último, Naturgy está comprometida desde hace años con la sensibilización y divulgación ambiental. Así, en alianza con ONG y otras entidades se realizan acciones educativas en entornos escolares encaminadas a fomentar el uso responsable de los recursos naturales y el respeto y protección de la naturaleza.