Queremos que 60 millones de personas consigan una vida más saludable
Yolanda Erburu,
directora de Comunicación, Fundación y RSC de Sanitas
28/10/2011
Dos grandes objetivos marcan la pauta de la política corporativa de Sanitas de cara a 2020: el Grupo ha asumido el reto de conseguir que 60 millones de personas hagan cambios positivos hacia un estilo de vida más saludable, al tiempo que se ha comprometido a reducir en un 20% sus emisiones de CO2. Como novedad en su oferta de negocio, y en línea con su responsabilidad social, Sanitas incorpora los Planes Activos de Salud, un nuevo servicio de gestión de la salud de sus clientes.
El Informe Anual 2010 de Sanitas recoge su actividad centrada en contribuir al bienestar de la sociedad en general y de sus empleados y al desarrollo sostenible del planeta, ¿cuáles son los detalles?
En general, el Informe habla de cómo lograr un crecimiento rentable y sostenible y de en qué medida 2010 ha sido un año paradigmático para el logro de esos objetivos. Se ha alcanzado lo que estaba previsto y, además, con unos buenos resultados económicos, lo que en una coyuntura tan desfavorable no es poco. Hemos crecido un 7% en ingresos y un 18% en beneficios, al tiempo que hemos creado empleo, lo que es una parte importante de nuestra contribución social. El año pasado creamos 635 nuevos puestos de trabajo; a mitad de 2011 estábamos en un aumento de plantilla por encima de las 300 personas, y en estos momentos Recursos Humanos tiene unas cien vacantes abiertas. Eso quiere decir que la mejor contribución social es que el negocio sea sostenible y continúe; además un 9% de la plantilla en 2010 eran personas con discapacidad o en riesgo de exclusión social. A eso me refiero cuando digo que va todo unido: la actividad positiva y favorable genera un beneficio social porque ya tenemos muy integrada la gestión responsable de negocio. Son indicadores que nos permiten estar constantemente al corriente de su progresión, de manera que sólo con el hecho de medirlos ya generan una acción positiva, ya dan sus frutos.
En tema de empleados, uno de los proyectos más importantes por su ambición –es plurianual– es Sanitas Smile. En septiembre de este año ha terminado el primer período de 12 meses de medición de los indicadores de salud de las casi 300 personas que están enroladas en el proyecto. Se trata de personas que se someten a las mediciones que lleva a cabo la cátedra de la Universidad Europea de Madrid. Hemos hecho las mediciones en tres fases: la primera fue un recogida de datos previa a cualquier intervención en los hábitos saludables de las personas y ahora estamos en la campaña de recogida de las últimas mediciones, las que nos permitirán constatar los resultados en salud cualitativos y cuantitativos que han logrado las personas que han seguido las pautas establecidas y el no beneficio, o incluso empeoramiento, del grupo de control que no las ha seguido. En junio el director de la cátedra presentó un avance, y ya entonces una de las conclusiones era que el grupo de control que no hacía ejercicio ni variaba su dieta no sólo se mantenía estable, sino que empeoraba con el paso del tiempo.
Ahora ya estamos en condiciones de decir que, entre nuestros propios empleados, contamos con un grupo de personas que han decidido emprender un modo de vida más saludable y que, además, la empresa es capaz de medir lo bien cuidada que está su fuerza de trabajo y, por lo tanto, cómo ello redunda en su mayor productividad, menor absentismo, menos rotación no deseada… Son parámetros que se incluyen en la gestión de las personas en las grandes compañías.
Después de este año y ya con los resultados obtenidos, ¿se va a hacer algún tipo de campaña interna para buscar “adeptos”?
Estamos ya en relanzamiento y pensando cómo rediseñar el lugar de trabajo como generador activo de salud, lo que creemos que va a ser un tema de futuro. Empezamos por nosotros mismos, pero es algo que como compañía debemos ser capaces de trasladar a nuestros clientes corporativos, en tanto que elemento muy importante de motivación de los empleados. La razón es muy sencilla: el estilo de vida de las sociedades occidentales es muy sedentario y, además, individualmente es muy difícil cambiarlo. Faltan horas. Así, o el lugar de la mayor parte de tu actividad diaria genera salud per se, por su propio diseño, por el tipo de servicios que te facilita, etc., o es muy difícil lograrlo; es por eso que estamos ahora haciendo un replanteamiento del proyecto para hacerlo mucho más ambicioso.
Porque parte de la actividad de las compañías es, más allá de comercializar sus productos o servicios, ser prescriptor de cómo debería lograrse que fueran los lugares de trabajo...
Clarísimamente. En el cuidado de la salud hay tres ámbitos: el par ticular, la escuela y el lugar de trabajo, y es ahí donde efectivamente puedes inculcar pautas de estilo de vida saludable. Por ejemplo, cómo llegar al trabajo, si lo haces en transpor te público, en coche o en bici, las infraestructuras, cómo se organiza el edificio, si se promueve el uso de la escalera en lugar de los ascensores o si puedes servir como ejemplo y difundir un distrito empresarial más saludable, expandiendo tus hábitos y creando entornos más saludables.
¿Representa un reto importante para las compañías?
Sí, porque otra de las vertientes de este proyecto es su enganche con temas más medioambientales. Un estilo de vida más saludable no sólo permite generar salud para el individuo, sino también para el entorno; si reduces el uso de tu vehículo, controlas el tipo de alimentos que tomas; hidratas más tu cuerpo, etc., haces gestos que tienen una traducción inmediata en un medio ambiente más sano, en la reducción de los niveles de CO2. Al mismo tiempo, un medio ambiente más limpio genera más salud, lo que es esencial en ciudades como Madrid, muy contaminada. Hay que hacer algo para que las personas dejen de usar su coche, para que el aire esté menos contaminado y que ese aire más limpio redunde en más actividad física. Todo va ligado. Es por eso que ahora estamos haciendo esa transposición entre beneficio de salud y beneficio medioambiental.
Hace un año que instalaron un monitor de emisiones de CO2 para medir la huella. ¿Cuál es el compromiso de Sanitas en este ámbito?
Es un compromiso a nivel de Grupo de reducir un 20% nuestras emisiones de CO2 de aquí a 2015, en el que hay que tener en cuenta que eso va aparejado con un crecimiento de actividad que conlleva más hospitales, más centros médicos, un plan de expansión que supone 200 nuevos centros dentales de aquí a 2013.
Ahora estamos justamente haciendo el proyecto para compatibilizar ambas cosas, que pasa por invertir en tecnologías y métodos de construcción más eficientes. También es verdad que tuvimos que hallar un ratio de emisiones de CO2 por empleado y por cliente, lo que te da la medida de la eficiencia energética y te permite crecer. Ciertamente los negocios que son muy extensivos son muy generadores de CO2, por lo que estamos todavía en el periodo de mediciones y planteamientos para decidir cuál será el mejor modo de conjugar reducción de emisiones con crecimiento.
El otro gran compromiso que hemos asumido a nivel de Grupo es conseguir que 60 millones de personas hagan cambios positivos hacia un estilo de vida más saludable.
Son dos compromisos que están ligados (vida más saludable equivale a planeta más limpio, lo que los americanos llaman Supporting a Healty Planet) y a los que debemos contribuir desde todos los negocios del mundo, por lo que en Sanitas tenemos unas mediciones con un reporte mensual bastante exigente.
Volviendo al tema de los empleados, ¿qué valor atribuyen a la fuera de su voluntariado corporativo?
Desarrollamos dos tipos de acciones de voluntariado. Uno es el de profesionales médicos, que es
el proyecto Pasillos Verdes, y otro es el que se dirige al resto de empleados, que hacen una labor más de acompañamiento. Lo que se hace desde la compañía es organizar y facilitar la organización de estas actividades, aunque se trata de fomento del voluntariado, porque no se hacen durante la jornada laboral.
Desde la compañía se establecen unas líneas preferentes de actuación –la discapacidad es una constante en nuestra labor–, y se facilitan unas labores de voluntariado para acompañamiento de personas con discapacidad psíquica, sensorial o física en actividades de ocio, lo que mejora su calidad de vida. Se hacen los fines de semana, a lo largo de todo el año, y se proponen a diferentes partners, como es el caso de la Fundación Síndrome de Down Madrid.
Otra vertiente es la de los viajes a Nador de empleados de Sanitas, la Caja del Mediterráneo y Metronic que van durante cinco días a hacer acompañamiento de los niños en la casa-cuna de esta ciudad que están en espera de adopción. Antes de este proyecto estos niños pasaban las 24 horas del día en su cuna porque no había posibilidad de ofrecerles más que la atención básica; eran niños que ni lloraban ni reían… ¿para qué? Eso influía muy negativamente en su desarrollo motor, en el habla… Eran niños que no reaccionaban ni cuando los cogías en brazos. Ahora los voluntarios les sacan a pasear, están con ellos, les hacen jugar, etc.
En el tema del deporte inclusivo ¿hay establecida alguna relación con el voluntariado?
La verdad es que es un proyecto en el que toda la actividad de práctica deportiva tiene que estar tutelada por monitores muy profesionales. Se trata de introducir en la práctica deportiva a chicos con discapacidad, por lo que tienes que hacerlo con seguridad para que nadie se lesione. La próxima semana, por ejemplo, se juega al rugby inclusivo; chicos en silla de ruedas practicarán rugby con jugadores convencionales, y todo eso tiene que diseñarse con mucho cuidado y necesita de mucho conocimiento desde el punto de vista técnico, por lo que no es un proyecto que esté todavía maduro para que haya una actividad de voluntariado, aunque sí la hay por parte de INEF. Son sus profesionales y estudiantes los que hacen voluntariado durante esta semana.
¿Cómo ha evolucionado el proyecto durante este último año?
Estamos ahora trabajando con el Atlético de Madrid y seguimos con la Alianza. Para nosotros es impor tantísimo porque las dos grandes instituciones del depor te más masivo de Madrid quieren estar en el proyecto. Además, creen mucho en que sus bases, sus aficionados y los niños que están en sus escuelas depor tivas crezcan ya con este concepto interiorizado.
¿Necesitaremos salir de esta coyuntura de crisis para que este proyecto pueda expandirse a otros lugares de España?
El horizonte era empezar expor tarlo a partir de 2013 a otras comunidades. No creo que dependa tanto de un tema de fondos como de compromiso, de coordinar la acción que ya hay dispersa en muchos ámbitos. Nosotros vamos a seguir dando soporte a la universidad, y eso genera conocimiento que puede aplicarse en cualquier sitio.
En el fondo no es más que ponerse de acuerdo en unas cuantas cosas básicas. Porque está claro que con un poquito que empujes la maquinaria en la dirección correcta generas muchísimo valor.
Además, son acciones con mucha visibilidad, que tienen mucho impacto social...
Sí, es un tema muy agradecido. El deporte aúna sacrificio, emoción, trabajo en equipo y toda una serie de valores estupendos, de modo que a poco que hagas tiene muchas bondades, especialmente para los niños con una discapacidad, porque es integrador, les ayuda a romper barreras, es saludable, ocupa su tiempo de ocio, incluso supone un tema de oportunidad laboral más.
¿Qué hay de los Premios que conceden a los mejores MIR?
Se entregan siempre en el mes de noviembre. El próximo día 17 de ese mes celebraremos la ceremonia de entrega de este año; el ganador es un dermatólogo del Hospital Universitario de Granada. La verdad es que es un proyecto que para Sanitas ha generado mucho valor, porque nuestros dos hospitales en la Zarzuela y en la Moraleja ya son hospitales universitarios, con acreditación docente, por lo que ya tenemos estudiantes de MIR. Es un proyecto que empezó la Fundación, por lo que nos sentimos especialmente orgullosos de haber sido capaces de cambiar algo en la manera de hacer negocio.
Además, ligado al servicio de Psicología que comentábamos antes, tenemos una plataforma de enfermeras y enfermeros que atienden telefónicamente a los pacientes. Ahí estamos intentando gestionar activamente la salud de las personas, tanto la de aquellas que tienen una patología crónica como la de las que no. Y este servicio de Psicología es parte de ese empeño, porque un enfermo crónico se beneficia mucho de contar, además de las visitas puntuales del médico que le trata, con el apoyo de alguien que le llama para saber cómo va, cómo le ha sentado la medicación, si ha dado su paseo, si se ha medido la tensión… Todo ello es impor tantísimo en personas que tienen enfermedades crónicas (asma, diabetes…). Consiste en facilitar a estos individuos el ocuparse de su propia salud.
Esta misma idea la queremos aplicar en personas que no sufren de una patología crónica. Nos planteamos ¿De qué modo podemos ayudar al público en general a ocuparse de su salud? Por ejemplo, ofreciéndoles un paquete exprés que incluye una revisión ginecológica, visita con el cardiólogo…, todo ello gestionado en una sola cita. Es por eso que ahora vamos a lanzar una nueva gama de Planes Activos de Salud, los PAS, dirigidos a adolescentes, niños, mujeres, pacientes cardiológicos, etc. , dado que lo entendemos como un paso más allá en nuestra concepción como empresa responsable, aunque al mismo tiempo es parte de nuestro core business. Creemos que a futuro va a ser una de las aportaciones que los clientes van a demandar, no sólo asegurarse la atención médica, sino también la gestión de todo aquello relacionado con su salud.
En busca de una vida más saludable
• Hemos crecido un 7% en ingresos y un 18% en beneficios, al tiempo que hemos creado empleo, lo que es una parte importante de nuestra contribución social.
• En tema de empleados, uno de los proyectos más importantes por su ambición –es plurianual– es Sanitas Smile. En septiembre de este año ha terminado el primer período de 12 meses de medición de los indicadores de salud de las casi 300 personas que están siguiendo este proyecto
• Un estilo de vida más saludable no sólo permite generar salud para el individuo, sino también para el entorno. Al mismo tiempo, un medio ambiente más limpio genera más salud.
• Pretendemos reducir un 20% nuestras emisiones de CO2 de aquí a 2015, en el que hay que tener en cuenta que eso va aparejado con un crecimiento de actividad que conlleva más hospitales, más centros médicos, un plan de expansión con 200 nuevos centros dentales de aquí a 2013.
• Desarrollamos dos tipos de acciones de voluntariado: las de los profesionales médicos, y las del resto de empleados de Sanitas.
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