ENTREVISTA

El 3% de nuestras ventas se destinan a proyectos de acceso a fármacos a colectivos desfavorecidos


Montserrat Tarrés,

directora de Comunicación Corporativa y Relaciones Institucionales de Novartis

Montserrat Tarrés 26/03/2010

La gestión ética en Novartis forma parte de la propia esencia de la firma y constituye un elemento clave de su éxito. La RSE se sustenta en cuatro pilares básicos: pacientes, empleados, medioambiente y gestión ética. Gracias a la gran experiencia en responsabilidad social corporativa, la farmacéutica es reconocida con varias certificaciones y el apoyo de la sociedad que le agradece la implicación con la sociedad y sus preocupaciones.

¿Qué representa la RSE para Novartis?

Para Novartis, la gestión ética forma parte de la propia esencia de la compañía y se sitúa en la base de nuestras actividades diarias desde cada una de las vertientes. Este compromiso se extiende a todos los países y ha penetrado en todos los empleados. La RSE se lleva a cabo entre todos y nuestra manera de entender y realizar los proyectos debe ser un fiel reflejo de esta voluntad.

¿Cómo gestionan la Responsabilidad Social Empresarial?

Forma parte de la filosofía que marca el Consejo de Dirección y en todos los países en los que tenemos presencia se ha adaptado de forma multidisciplinar. En España, lo forma Recursos Humanos, el departamento Legal, de Investigación, Comunicación, etc. Así, gracias a esta estructura, todas las áreas se involucran al mismo nivel.

Desde Dirección se trabaja muy a fondo y de manera muy comprometida para que todos los integrantes de Novartis compartieran las acciones de responsabilidad. La base es compartir buenas prácticas internamente. Este nivel de conciencia tuvo un momento álgido que fue cuando asumimos la SGE21 de Forética. Hemos sustituido la palabra burocracia por dar sentido al hecho de recoger información.


PIONEROS EN CONSEGUIR LA SGE21

Precisamente, fueron la primera multinacional farmacéutica en conseguir la SGE21. ¿Qué otras certificaciones destacaría?

Una de las últimas en la que hemos estado involucrados es en el programa de los Objetivos del Milenio. Así, lanzamos inciativas propias para conseguir, precisamente, esos objetivos. Estos aspectos de fundamental, básicamente, en cuatro pilares: pacientes; empleados; seguridad, salud y medioambiente y gestión ética. Somos proactivos y trabajamos con pacientes y enfermedades desde el desarrollo de los fármacos hasta los programas de acceso a los mismos. Por otro lado, cabe destacar que el 80% de nuestros empleados se siente orgulloso en primer lugar de nuestras prácticas de RSE.

¿Qué podría añadir en cuanto a la gestión ética?

Este pilar hace referencia a nuestro comportamiento hacia los negocios y a nuestro código de conducta, normas de promoción, etc. En los últimos años, se ha trabajado muy rigurosamente en esta línea y se han puesto en marcha muchos cursos de formación para que la compañía se asegure que todos sus integrantes entienden cuáles son las reglas de los códigos de conducta de Novartis.

Finalmente, el cuarto pilar se centra en la seguridad, salud y el medioambiente. ¿Qué destacaría de esta línea de acción?

En esta área tratamos todo aquello relacionado con el medioambiente, el equilibrio, el reciclaje, consumo energético, eficiencia energética, etc. Adoptamos un compromiso con las personas y con las comunidades.

Novartis mantiene una política de comunicación muy especial con sus empleados, así cuenta con ellos como activos que integran mejoras en el día a día. Dentro de este pilar aparecen varias temas muy importantes como la salud laboral, que para nosotros no es sólo estar sano y seguro en el trabajo sino también en los ambientes familiares. Ligado a esta tranquilidad personal ofrecemos clases de tai chi, masajes, yoga, horarios de entrada y salida flexibles, etc.

Recientemente se remodeló la central de Barcelona y eliminamos los filtros de aire acondicionado de la última planta, que eran muy grandes y ocupaban mucho espacio. En ese nuevo espacio hemos acondicionado un gimnasio para los empleados.

Además, contamos con “La semana de la seguridad” durante la cual ofrecemos cursos de conducción, de evacuación de incendios, etc. El departamento de Comunicación permite, gracias a su gran actividad, que todas estas iniciativas se vivan muy activamente gracias a su conocimiento.


EL VOLUNTARIADO CORPORATIVO EN NOVARTIS

¿En qué consiste el voluntariado corporativo de Novartis?

Tenemos dos iniciativas muy importantes. En primer lugar “El euro solidario”. Consiste en que todos los empleados donamos un euro de nuestro salario, la compañía dobla el importe y la cifra global se entrega a una causa solidaria. Durante varios años, hemos colaborado con varias ONG que necesitaban camiones para transportar materiales o medicamentos a zonas poco desarrolladas. Este año, por ejemplo, lo dedicaremos a otro proyecto vinculado con niños en Nicaragua.
Por otro lado, contamos con “El día de la solidaridad” que se celebra en todo el mundo y gracias al cual se trabaja con las comunidades más cercanas.

¿Cómo escogen los proyectos a los que se aportan estas donaciones?

Los proyectos se seleccionan gracias a las iniciativas e ideas que comparten los empleados. Comunicación los aglutina y los presenta a los comités para que se validen. Cualquier iniciativa es bienvenida. De todas maneras, se intenta que desde la perspectiva de todas las áreas de negocio y terapéuticas, éstas tengan un proyecto relacionado con su especialidad.

¿En qué consiste el compromiso de Novartis con sus pacientes?

El 3% de nuestras ventas se destinan a proyectos de acceso a fármacos a colectivos desfavorecidos. En 2008, llegamos a más de 74 millones de personas en todo el mundo. De todas maneras, para Novartis el acceso a los medicamentos no es solamente dar el fármaco, sino también ofrecer formación a los propios profesionales de esas zonas por desarrollar. Hay zonas con gran variedad de idiomas, otras en el que la lectura no está generalizada, etc.

Nuestro compromiso implica que también se deben coordinar proyectos con los gobiernos autóctonos para ampliar las medidas de formación tanto a la población como a los profesionales de la salud. En el caso de la lepra, por ejemplo, se ha tenido que realizar muchas formación a la población para romper con el estigma que los leprosos cuentan en muchas culturas. De igual manera pasa con otras enfermedades y, por eso, trabajamos mucho (por ejemplo, en África) para que ciertas patologías estigmatizadas como la epilepsia se conozcan. Éstas requieren medicamento, pero también formación directa a los familiares, en las escuelas ya que hay que trabajar desde la base de la sociedad.

Fueron pioneros en materia de conciliación con “El proyecto Trébol”. ¿Cómo se adapta éste a los nuevos tiempos?

Fuimos de los primeros hace seis o siete años en lanzar un proyecto de conciliación. Para entender la adaptación es importante situarnos en el contexto de las nuevas tecnologías. Hace seis años el mundo se movía a una velocidad muy distinta a la actual. Ahora, los retos que nos marcamos a nosotros mismos, nos hacen sentir que no llegamos a todo. Por ejemplo, el primer proyecto trébol estaba muy vinculado a la formación en el manejo del correo electrónico, que hoy ya no tendría sentido.

Otro aspecto a destacar es que las nuevas generaciones no dan el mismo valor al trabajo que las anteriores. Hay muchos aspectos de mejoras sociales que siguen teniendo el mismo valor, pero sí nos hemos planteado que en lugar de hablar de conciliación hay que acercarse a los horarios flexibles. La portabilidad permite mayor manejabilidad de tu vida. Estamos encaminados a poner en contexto de las necesidades actuales del modelo de negocio el concepto de flexibilidad.
Por otro lado, estamos contínuamente trabajando en entornos multidisciplinares y de esta situación a una en la que cada vez nos movamos más de país en país hay un paso. La diversidad es un ejercicio de respeto muy importante. El secreto es estar atento a todo lo que se observa porque hace medir de manera diferente.

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