ENTREVISTA

Hemos integrado indicadores de sostenibilidad en la Memoria Financiera


Emiliano Moreno,

director de Fundación 3M

Emiliano Moreno 27/10/2011

“Yo te ofrezco un producto que no contamina…, viendo tu necesidad la satisfago desde una perspectiva que nunca me había planteado y lo hago con un plus de valor que a ti te ayuda a diferenciarte y a mi a capturarte como cliente. Al final, la clave está en intimar al máximo con los stakeholders con el fin de encajar en lo posible sus necesidades con tus posibilidades; ahí es donde debemos enfocarnos. El diálogo con los stakeholders debe ser fluído para que posibilite encontrar ese punto de encuentro que nos permita satisfacer sus necesidades adquiriendo, al tiempo, una ventaja competitiva”.

¿Cuál ha sido la evolución de la política de RSC en 3M? ¿Dónde se encuentran y hacia dónde quieren ir?

A nivel de subsidiarias, las estrategias tienen que estar alineadas a las de la corporación, compartiendo los ritmos. Lo que sí puede suceder es que nuestras subsidiarias afronten un mismo reto de maneras distintas o, incluso, puedan avanzarse, como ocurrió en el caso de España, donde se creó una fundación que ya existía hace 50 años en Estados Unidos pero que fue la primera Fundación 3M en Europa.

Sin embargo, siempre hay un objetivo común y un alineamiento con lo que es la estrategia global de la compañía. Partiendo de esa base, desde sus inicios hace más de 70 años, todos los desarrollos de 3M se caracterizan por una innovación muy ligada a la sostenibilidad medioambiental, porque siempre se supo que eso podía ser una forma de innovación que nos reportara una ventaja competitiva. Por ejemplo, cuando 3M inventa el inhalador para los asmáticos, no sólo hace la invención tecnológica, sino que además utiliza un gas de transporte que no es de efecto invernadero. Eso nos permite diferenciarnos y supone un factor muy discriminante, una barrera muy alta, para la competencia. Con ello quiero ejemplificar que en todos estos años la preocupación por el medio ambiente en la compañía ya ha estado presente. De hecho, en 1975, 3M aprueba un programa que se llama Polution Prevention Pays, que implica a cada empleado de la organización a fin de reducir la contaminación.

Todo ello apunta a que la sostenibilidad medioambiental es una extensión natural de los valores de 3M, aunque es en el año 2010 cuando 3M, a nivel de corporación, tras cuatro o cinco años participando en el Dow Jones Sustainibility Index, consigue la distinción “Gold Class”, destacando entre las compañías líderes mundiales en las prácticas y políticas beneficiosas para el medio ambiente. Así, a partir de 2010 se decide extender el concepto de sostenibilidad más allá del medio ambiente, para ir a “tocar” las otras dos “patas” del mismo concepto: la par te económica y la social. Aunque en la social ya se venía actuando a través de la Fundación que hacía lo que se llama en inglés community giving, que abarca todos los programas de ayuda a la sociedad, sobre todo desde el punto de vista educativo. Partiendo de que 3M es una empresa que se dedica a la innovación, básicamente sus esfuerzos en este sentido se dedican a fomentar la investigación, a través de formación, premios y becas. En esta línea, por ejemplo, muchos de los empleados de 3M (en Estados Unidos contamos con unos 3.500 científicos en plantilla) visitan centros de estudios para hablar con los jóvenes e introducirlos en la ciencia.

Así, partiendo de que ya teníamos a la Fundación trabajando desde hacía 50 años en el community giving, debíamos dar ese salto afrontando la sostenibilidad en toda su dimensión, de un lado estructurando todo lo que se hacía y de otro enfocándolo también a la parte económica. Y yo creo, y ahora ya hablo como 3M España, que el salto más diferenciado va a consistir en reforzar el diálogo con los stakeholders. De hecho, corporativamente hablando, desde el punto de vista de la RSC como tal, el mandato de la corporación es reforzar ese diálogo empezando por aquellas zonas en las contamos con fábricas. Por ejemplo, la fábrica de Rivas, en Madrid sitúa a esa población como uno de nuestras prioridades porque, evidentemente, es ahí donde más beneficios podemos obtener.

Realmente, volviendo al terreno académico, la RSC es un elemento muy impor tante de la reputación de modo que la clave está en trabajar bien y comunicarlo adecuadamente. Para trabajar bien es taxativo que tú estés muy relacionado con los stakeholders para que te digan cuándo trabajas bien, o cómo lo ven ellos cuando consideras que estás trabajando bien. Ahí está la clave. Esos stakeholders incluyen vecinos, empleados, organizaciones locales, ONGs que actúen en la zona, administración pública…, hay que escucharlos para poder aplicar lo que se llama el “principio de materialidad”.

¿Qué canales se van a utilizar para reforzar ese diálogo?

En el caso de España la mano ejecutora será el Comité de Sostenibilidad que se creó hace dos años, dirigido por Javier Cuesta, director de Marketing Corporativo, Comunicación y Relación Institucional, que es además quien preside la Fundación. Evidentemente, la primera labor es identificar a los stakeholders; saber qué les preocupa a ellos, qué nos preocupa a nosotros y poder casar ambas preocupaciones para, por ejemplo, si la fábrica hace acción social a través de la Fundación la haga en temas que preocupen a la gente de ese ámbito, que respondan a sus necesidades. Consideramos que ésa es la clave del éxito de las acciones de sostenibilidad en el ámbito de lo social.

Desde el punto de vista económico, a nivel de corporación, una de las cosas que pretendemos es que aproximadamente en el 80% del gasto que se hace en provisiones a nivel mundial, sobre todo en zonas emergentes como China, México, etc., se identifique quiénes son los proveedores para trabajar con ellos e implementar nuestros propios principios especialmente en temas de seguridad, higiene… En definitiva, que se cumpla el programa EHS de 3M, (Environment, Health and Security), lo que es protección e higiene de la salud laboral y del medio ambiente. Ése es uno de nuestros objetivos para el 2015.

Además, en el apar tado medioambiental, también con el objetivo en el 2015, se quieren reducir en un 15% las emisiones de volátiles a la atmósfera y en un 10% los residuos; mejorar la eficiencia energética en un 25%; reducir las emisiones de gases de efecto invernadero en un 5%; y desarrollar programas para la conservación del agua, sobre todo en aquellas áreas donde el agua sea un problema.

¿Cuáles son, a su juicio, las principales innovaciones del último año de 3M en materia de RSC?

Realmente nosotros estamos convencidos de que la innovación es parte de la cultura de 3M, pero la sostenibilidad es una extensión de nuestros propios valores. Como consecuencia, nuestros mayores hitos en materia de RSC están en la parte de producto, derivados de dos finalidades: por un lado, reducir la huella. Para ello desde hace años 3M se planteó hacer una trazabilidad bastante importante con el fin de garantizar que el impacto medioambiental de los productos sea mínimo, desde la fase de diseño a su tratamiento como residuos. Esa línea implica conocer al máximo cuál es nuestra huella, porque conocerla nos supone poder actuar para reducirla en aquellas fases del proceso de un producto en que sea necesario.

El otro eje es la eliminación en los productos de todo aquello que pueda suponer un aumento de la huella. Por ejemplo, el desarrollo en Scotch- Brite de fibras vegetales a base de caña de bambú que comporta que pueda reciclarse a posteriori; o un Post-it hecho con papel reciclado, en el que incluso la huella del adhesivo es mínima –evidentemente, ya muchos de nuestros adhesivos no incluyen ningún tipo de disolvente–; también se está trabajando mucho en el embalaje, a fin de reducir en lo posible el peso de residuo por kilo embalado; también se ha trabajado a nivel de empleado en el área de la conducción sostenible, impartiendo cursos específicos voluntarios… De hecho, contamos con un catálogo que quizá llegue a los 5.000 productos sostenibles.

En cuanto a la comunicación de esas acciones, 3M suma reconocimientos internacionales como el Dow Jones Sustainibility Index, pero ¿qué acciones llevan a cabo para dar a conocer su labor en materia de RSC?

Contamos con dos grandes bloques de comunicación. Uno, propio, a través de nuestra página web, o bien a través de la página web de la Fundación 3M –que precisamente ahora estamos modernizando–, que recogen toda nuestra acción social: fomento de la investigación, formación, servicios humanitarios, voluntariado…

Por otro lado, desde el punto de vista de la comunicación interna nuestro objetivo es mejorar el employee engagement, es decir, que el mensaje de la sostenibilidad cale en nuestros empleados, porque son parte de la corporación y, en principio, comparten esos valores. Queremos que la gente sea consciente de que la sostenibilidad es una prolongación de nuestros valores, y algo de lo que también debemos sentirnos orgullosos en tanto que refuerza y apoya nuestra imagen de marca. Eso implica que en la revista interna –que en España se dirige a los 700 empleados con que cuenta la compañía en nuestro país– hay un capítulo específico de sostenibilidad y otro de voluntariado, donde la gente puede ver qué se hace, con la intención de motivarlos.

Desde el punto de vista de la comunicación externa, por primera vez en la Memoria de 2010 hemos integrado indicadores de sostenibilidad en la Memoria Financiera, con lo que de algún modo damos a conocer lo que se hace y aceptamos el compromiso de seguir trabajando en esa línea.

¿Cómo se sitúan en términos de igualdad de su plantilla?

Por supuesto, estamos en el desarrollo del Plan de Igualdad. Con datos de 2010, en el área de no-discriminación, la edad media de la plantilla es de 44 años; el número de denuncias por discriminación al comité ha sido 0; la antigüedad media de la plantilla es de 19 años, lo que implica una rotación bajísima; y el porcentaje de mujeres es de un 41% en general, y de un 21’5% en el Comité de Dirección. Realmente la política que se sigue en RRHH es la de la integración; es más, dentro de las políticas éticas de la compañía, existe un canal que garantiza no tener ningún tipo de represalia en caso de emitir una queja por discriminación de cualquier tipo.

Innovación y sostenibilidad de la mano

• Desde sus inicios, hace más de 70 años, todos los desarrollos de 3M se caracterizan por una innovación muy ligada a la sostenibilidad medioambiental, porque siempre se supo que eso podía ser una forma de innovación que reportara una ventaja competitiva.
• En el año 2010, 3M, a nivel de corporación, tras cuatro o cinco años participando en el Dow Jones
Sustainibility Index, consigue situarse como número uno en el apartado industrial.
• Con el objetivo en el 2015, se quiere reducir en un 15% las emisiones de volátiles a la atmósfera y en un 10% los residuos; mejorar la eficiencia energética en un 25%; reducir las emisiones de gases de efecto invernadero en un 5%; y desarrollar programas para la conservación del agua, sobre todo en aquellas áreas donde el agua sea un problema.

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