ENTREVISTA

La Fundación Naturgy pone en marcha el Fondo Solidario de Rehabilitación Energética para familias vulnerables


Luis Hernández Vozmediano,

director Diocesano de Cáritas Madrid; y Martí Solà, director general de Fundación Naturgy

Luis Hernández Vozmediano 30/01/2019

El pasado mes de octubre la Fundación Naturgy activó el Fondo Solidario de Rehabilitación Energética con el objetivo de financiar mejoras en viviendas de colectivos en riesgo de vulnerabilidad, inicialmente en las comunidades de Galicia, Cataluña y Madrid. Para llevarlo a cabo, la Fundación ha llegado a acuerdos con diferentes entidades del Tercer Sector, entre ellas Cáritas Madrid, que son las responsables de identificar a las familias beneficiarias. Además, la Fundación Naturgy ha abierto esta iniciativa a clientes, empleados, proveedores y sociedad en general, y se compromete a contribuir al Fondo con el mismo importe que los ciudadanos hayan aportado desinteresadamente.

 

¿Qué se entiende por pobreza energética?

Martí Solà. La pobreza energética como tal no existe de manera específica porque la pobreza es pobreza, pero tiene distintas formas de manifestarse. Entonces podemos hablar de pobreza energética, habitacional, alimentaria…

En la actualidad, existen diferentes definiciones de pobreza energética. Algunas consideran que se encuentra en situación de pobreza energética aquel hogar que destina más del 10% de los ingresos familiares al gasto energético, mientras que otras la definen como aquel hogar que no puede mantener una temperatura de confort. Pero, en definitiva, se trata de un problema social multidisciplinar que hay que abordar desde distintos puntos de vista y que requiere de una solución compleja.

Luis Hernández. Más que hablar de pobreza energética, existen familias que viven en vulnerabilidad, en una situación muy precaria y con muchas dificultades para poder afrontar el gasto que supone la energía en sus domicilios.

Normalmente se da una conjunción de tres factores: salarios bajos, el coste de la energía y una vivienda con deficiencias, desde el punto de vista energético. Esta convergencia de factores provoca que las familias no puedan destinar recursos económicos suficientes al pago de la energía y que a la precariedad que tienen en alimentación, educación, etc., se sume también la energía.

 

¿Esta complejidad hace necesaria que la solución pase por el establecimiento de alianzas entre empresas, entidades del Tercer Sector y Administración Pública?

Martí Solà. Cuando, hace casi dos años, desde la Fundación Naturgy pusimos en marcha el Plan de Vulnerabilidad Energética nos dimos cuenta, desde el primer momento, que nosotros podíamos aportar nuestro conocimiento, pero que era necesario establecer alianzas con el Tercer Sector. Gracias a los acuerdos a los que hemos llegado con distintas entidades, entre ellas Cáritas, se ha puesto de manifiesto que si cada actor aporta su conocimiento se puede avanzar más  rápido y con mayor eficacia.

Luis Hernández. Desde las entidades sociales, vemos que la solidaridad de las empresas energéticas, en este caso de Naturgy, es un indicador muy importante y positivo frente a las familias más vulnerables y su compromiso para mitigar esta situación. Además, lo hacen en colaboración con las entidades sociales, que somos las que estamos más cerca de las personas y conocemos sus necesidades. Creo que es un paso adelante muy importante.

 

¿Qué es el Plan de Vulnerabilidad Energética?

Martí Solà. El Plan de Vulnerabilidad Energética se desarrolla sobre tres pilares. En primer lugar, hemos llegado a diferentes acuerdos con entidades del Tercer Sector, por otra parte, hemos creado la Escuela de Energía y, por último, desde la Fundación desarrollamos un estudio sobre la rehabilitación de viviendas  vulnerables. Rehabilitar una vivienda tiene un coste muy elevado, del orden de 20.000 o 30.000 euros, y es una inversión que las familias en situación de vulnerabilidad no pueden asumir. Por ello, en este estudio, pensamos de qué manera se podían realizar acciones para mejorar la eficiencia energética de las viviendas con una inversión inferior a 4.000 euros. Fruto de este estudio, hemos publicado el libro “Re-habilitación exprés para hogares vulnerables. Soluciones de bajo coste”, que está disponible de manera gratuita en la página web de la Fundación Naturgy, y que contempla 76 medidas para poder rehabilitar las viviendas y hacerlas más eficientes desde el punto de vista energético. Una vez realizado el estudio, pensamos que teníamos que dar un paso más y hacer acciones en estas viviendas.

 

Es por ello que el pasado mes de octubre la Fundación Naturgy lanzó el Fondo Solidario de Rehabilitación Energética. ¿En qué consiste?

Martí Solà. Hemos llegado a acuerdos con distintas entidades que tienen vivienda social para estudiar en qué viviendas es necesario realizar una rehabilitación exprés, que consiste en mejorar los cerramientos o poner pinturas aislantes, entre otras acciones. Además, este tipo de actuaciones de mejora deben cumplir una serie de requisitos como, por ejemplo, que las familias no tengan que salir de sus viviendas mientras se realizan los trabajos y que no sea necesario solicitar licencia municipal de obras ni permiso a la comunidad de vecinos. Estas acciones nos permiten, con unos recursos reducidos, mejorar el comportamiento energético de las viviendas y unido a las labores de la Escuela de Energía podemos reducir la factura energética, a la vez que incrementamos el confort. De este modo, las familias pueden disponer de más recursos para destinar a temas fundamentales como puede ser la alimentación, la educación, la vivienda, etc.

 

¿Cuál es el papel de Cáritas en el Fondo Solidario de Rehabilitación Energética?

Luis Hernández. Nosotros presentamos los hogares que se encuentran en una situación de vulnerabilidad con el objetivo de poder actuar en tres líneas: mejoras de los sistemas energéticos, medidas pasivas para mejorar la eficiencia energética de las viviendas y medidas puntuales.

A lo largo del año 2017, Cáritas ha invertido cuatro millones de euros en ayudas económicas para pagar la factura energética a las familias que tienen carencias. En total, hemos acompañado a 118.000 personas. Esta ayuda de Naturgy va suponer una disminución importante de esta partida y podremos destinar estos recursos a otras áreas como el fomento del empleo o el acceso a la vivienda. Desde Cáritas acompañamos a las familias para salir de la exclusión por medio de unas viviendas, que no son finalistas, que son transitorias, para que puedan estabilizar sus vidas y posteriormente pasen a tener una vivienda social. Por todo ello, la ayuda de Naturgy nos permite dedicar estos fondos a otras parcelas.

 

¿Cómo identifican a los posibles beneficiaros?

Luis Hernández. Cáritas está extendida en el territorio de Madrid, dividida en ocho vicarías, con equipos en toda la diócesis. Son las personas que están a pie de calle, atendiendo a las personas vulnerables en parroquias, las que identifican qué familias necesitan esta ayuda y automáticamente empezamos la coordinación y realizamos el proyecto de mejora que necesita la vivienda.

Martí Solà. El Plan de Vulnerabilidad está abierto a familias vulnerables y que sean clientes de Naturgy no es un requisito para que se les atienda, ya sea directamente desde la Fundación o por parte de Cáritas ni de ninguna otra entidad social. Nos dirigimos a las familias vulnerables con independencia de que sean o no clientes de Naturgy, aunque si lo son podemos llevar a cabo otras medidas como, por ejemplo, el aplazamiento del pago de las facturas.

 

¿Cómo va a repercutir esta iniciativa en los beneficiarios?

Luis Hernández. El hecho de que una familia no pueda mantener en invierno su vivienda a una temperatura adecuada genera tensiones, enfermedades y una situación de precariedad enorme. Con la ayuda de Naturgy podemos mitigar estos problemas y acompañar a familias con rentas mínimas y salarios reducidos, que viven en viviendas que no están bien acondicionadas, hacia ese sueño de la autonomía y de la integración total en la sociedad.

 

¿Cómo se van a alimentar los recursos de este Fondo?

Martí Solà. Cuando diseñamos el Fondo Solidario de Rehabilitación Energética, la Fundación Naturgy podía aportar una cantidad económica para financiar los trabajos, pero pensamos que lo podíamos abrir a empleados, a empresas que colaboran con Naturgy y también a clientes y al público en general porque de esta manera duplicamos las aportaciones. Es decir, los recursos de los que dispone el Fondo son por una parte los que facilita la compañía, por otra parte todos los recursos que ponen estos terceros y cuyo valor la Fundación duplica.

 

Además, de recaudar fondos, ¿cuál es el objetivo de establecer alianzas con terceras empresas?

Martí Solà. Además de los acuerdos alcanzados con distintas entidades como Cáritas, el Fondo Solidario contempla que los trabajos de rehabilitación deben ser realizados por empresas de trabajo social. De este modo, cerramos el círculo porque si conseguimos incrementar los ingresos de una familia vulnerable también actuamos sobre las distintas pobrezas, no solo la energética.

Muchas de las familias vulnerables tienen una dificultad a la hora de encontrar empleo y tener ingresos. Por ello, pensamos que podíamos formar y acreditar a personas con una determinada edad que provienen del sector de la construcción y buscar viviendas donde pudieran aplicar estos conocimientos. Para ello, hemos firmado un acuerdo con la Asociación Española de Empresas de Rehabilitación y Reformas con el objetivo de que estas empresas contraten a estos trabajadores para realizar las reformas.

 

Y el voluntariado corporativo de Naturgy, ¿qué papel juega?

Martí Solà. Los voluntarios energéticos de Naturgy, que en España son aproximadamente unos 500, participan sobre todo en las visitas que hacemos a los hogares de las familias vulnerables para asesorarles en todo lo que hace referencia a hábitos de consumo y mejora de la contratación energética.

 

¿Qué feedback reciben de los empleados?

Martí Solà. El retorno que tenemos de los voluntarios es muy positivo y muestra de ello es que muchos de ellos ya van por su segunda y tercera intervención. Yo también soy voluntario y es muy satisfactorio ver que lo que estás explicando es muy útil para estas personas. En muchos casos son cuestiones muy sencillas, pero que la gente no repara en ellas como el ejemplo de mejorar los hábitos en el consumo, en el uso de electrodomésticos, la iluminación, la temperatura de la nevera y del congelador o cuánto tiempo hay que ventilar una vivienda. Se trata de cuestiones prácticas que, si las personas las tienen en cuenta, contribuyen a rebajar la factura de la electricidad.

 

Tal y como han comentado, además de la rehabilitación es muy importante la formación sobre un uso adecuado de la energía. ¿Qué enseñan en la Escuela de Energía?

Martí Solà. La Escuela de Energía se dirige a familias y a trabajadores sociales para mejorar sus hábitos energéticos. Se trata de cosas muy sencillas que a veces no tenemos en cuenta, como por ejemplo utilizar los programas cortos de la lavadora o lavar a baja temperatura. También analizamos la factura de la luz y si el término de potencia que estas familias tienen contratado es el adecuado. Con esta mejora de hábitos es posible reducir el consumo.

Luis Hernández. Llevamos trabajando en la Escuela Energética desde el año pasado y ya está dando sus frutos. Es muy importante conocer esta cultura de cómo manejar los temas de la energía para consumir menos.

 

¿Qué balance hacen de esta colaboración conjunta?

Luis Hernández. Nuestra sensación es muy positiva. Vemos en Naturgy a un aliado que emana de su Responsabilidad Social Corporativa, de sus clientes y de sus empleados ya que la lucha contra la pobreza no es un trabajo únicamente de las entidades sociales sino de toda la sociedad. Creemos que es un paso muy positivo y estamos encantados con esta colaboración y deseando seguir progresando y seguir creciendo.

Martí Solà. El Plan de Vulnerabilidad Energética no lo podríamos desarrollar sin la colaboración de las entidades del Tercer Sector, como Cáritas o Cruz Roja, pues son las que atienden directamente a las familias en muy distintos temas.  Nosotros aportamos nuestro conocimiento y nuestros recursos en lo que se refiere a la energía.

Vamos a terminar el 2018 con 10.000 usuarios de la Escuela de Energía y con unas valoraciones muy elevadas de recomendación. El 89% de los participantes nos dicen que recomendarían a una familia que pasara por la Escuela por su gran utilidad. Por otra parte, hemos conseguido que más de 30.000 familias consiguieran beneficiarse de los recursos a través de distintas entidades. Los números son muy fríos, pero detrás de ellos hay familias que nos manifiestan que estas ayudas les han permitido vivir con algo más de dignidad y para nosotros esto tiene un valor muy importante.

 

Plan de Vulnerabilidad Energética

En 2017 Naturgy lanzó el Plan de Vulnerabilidad Energética, el primer plan de estas características puesto en marcha por una compañía energética en España con el objetivo de sistematizar la gestión de los clientes vulnerables y fortalecer la colaboración con las entidades del Tercer Sector y la comunicación con los Servicios Sociales.

En su primer año de funcionamiento el Plan de Vulnerabilidad garantizó el suministro a más de 30.000 familias en toda España a través de medidas como el aplazamiento del pago, la colaboración con Servicios Sociales para la identificación de los clientes vulnerables o la gestión del bono social. Además, a través de un teléfono específico para clientes en situación de vulnerabilidad, la compañía atendió 85.000 llamadas relacionadas con posibles casos de pobreza energética.

Este Plan cuenta con una inversión anual de 4,5 millones de euros y más de una veintena de medidas para atender aquellos casos de clientes que puedan encontrarse en situación de vulnerabilidad y adaptar la gestión administrativa a sus necesidades.

 

Empleo y vivienda, factores clave para salir de la exclusión

La misión de Cáritas es acompañar a las familias para que sean totalmente autónomas y no tengan una dependencia de ninguna entidad. Y en ese camino hacia la integración real en la sociedad hay dos elementos fundamentales: la vivienda y el empleo.

En el ámbito del mercado laboral, Luis Hernández admite que en los últimos años “la situación del empleo ha mejorado mucho, aunque ahora son más precarios”, pero destaca que “las familias se encuentran cada vez con más dificultades para acceder a una vivienda a consecuencia del aumento de los precios del alquiler en España”.

Por este motivo, Caritas trabaja para ayudar a las familias vulnerables a  disminuir los costes derivados de la vivienda e incrementar su formación que les permita encontrar un empleo estable.

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