ENTREVISTA

Participar en los Juegos Interempresas refuerza nuestra cohesión como equipo


Marc Soler, María Luisa Benlloch y Miguel Jaraba,

director de los Juegos Interempresas,Internal Communication manager, y Brand manager de Novartis

Marc Soler, María Luisa Benlloch y Miguel Jaraba 29/07/2015

Los Juegos Interempresas son unas “Olimpiadas” en las que participan empleados de todo tipo de compañías bajo la bandera de valores como el trabajo en equipo, el esfuerzo o la superación. Llevan ya diez años de recorrido celebrándose en Madrid, Valencia y Barcelona. En esta última ubicación Novartis es una de las empresas más veteranas y año a año ha ido mejorando su clasificación y el número de profesionales inscritos, y en 2015 ha sido reconocida como “Reina de los Juegos” por cuarto año consecutivo.

¿En qué consisten los Juegos Interempresas y cómo comenzaron?
Marc Soler (M.S.): Los Juegos Interempresas son una especie de “Juegos Olímpicos” entre empresas. Sustituimos a deportistas de élite representando a sus naciones por empleados, en general amateurs, que representan y defienden los colores de sus compañías. Por lo tanto, es una iniciativa deportiva y
empresarial que arrancó en el año 2005 en Barcelona (ahora también en Madrid y Valencia) y que ya se ha consolidado como una cita anual de las empresas con el deporte.

¿Con qué objetivo se crearon?
M.S.: Hay tres grandes dimensiones que confluyen. Dentro del ámbito de la gestión de personas hay un amplio consenso sobre la importancia de que en los equipos haya cohesión, buen entendimiento y “química” entre las personas que los forman. Cuando esto se da, ese equipo rinde mejor. Otra dimensión es la de los hábitos saludables. Cada vez hay más conciencia y sensibilidad sobre las bondades de los buenos hábitos de nutrición y el deporte. Y, finalmente, hay un eje social, ya que las empresas convivimos en una sociedad que tiene muchos problemas. Con nuestra iniciativa, con el esfuerzo de todos, colaboramos con proyectos sociales de apoyo a personas menos favorecidas.

¿Cuántas empresas han participado este año?
M.S.: Han sido alrededor de 50 empresas, con una mayor presencia de empresas grandes, aunque también hemos tenido representación de otros segmentos como pymes y micropymes. Y, aproximadamente, las empresas acaban inscribiendo a alrededor de 50 o 60 personas habitualmente.

Novartis empezó en 2008 a participar, ¿cómo se acercaron a estos juegos?
María Luisa Benlloch (M.L.B.): Conocimos el proyecto en un foro de RSC donde Novartis estaba presente y nos pareció muy atractivo por los valores que representa, por lo que decidimos participar. Y llevamos ya ocho años mejorando nuestros resultados. En esta última edición participamos en 19 modalidades deportivas diferentes y hemos conseguido 19 medallistas. Y es el cuarto año en el que nos hemos coronado como empresa Reina de los Juegos.

¿Cómo animan a sus empleados a participar?
M.L.B.: Es una iniciativa tan atractiva que son ellos los que nos preguntan cada año cuándo se abre el plazo para inscribirse. Es una de las actividades que más participación tiene. Este año han participado 330 empleados de cuatro centros de trabajo diferentes. Normalmente en abril lanzamos la comunicación a través de la cual les explicamos que deben apuntarse a través de la web de Juegos Interempresas y les ayudamos en la gestión y a resolver dudas.

¿Por qué participan?
M.L.B.: Se aúnan tres cosas que para Novartis son muy importantes. Una es la solidaridad con las personas que más lo necesitan en nuestro entorno, algo en lo que somos muy activos. La segunda es el deporte como fuente de salud, algo que Novartis, que se dedica al cuidado de la salud, intenta fomentar desde distintos programas. Y, por último, por lo que supone para mejorar la cohesión y el trabajo en equipo, porque entre los más de 300 empleados que participan hay personas de diversas generaciones, centros, funciones y cargos, y la interacción no puede aportar más que beneficios a una empresa.

¿Cómo se traslada esta participación al día a día?
M.L.B.: Los valores que defiende esta iniciativa están muy ligados con los nuestros, como la superación, el compañerismo o la diversidad. En Novartis siempre decimos que se puede conseguir mucho más juntos que de forma individual y este es un buen ejemplo. Al final, una disciplina de equipo necesita la colaboración de todos, coraje, integridad –el deporte es sinónimo de fair play–, resultados –porque en cualquier competición se quiere ganar–, y calidad –porque hemos visto equipos cuyo esfuerzo y perseverancia a lo largo del tiempo les ha hecho superarse y llegar al podio–. En los Juegos vemos personas de ámbitos distintos que luchan por un objetivo común, que quieren ser los mejores y que aprenden a superarse. Igual que en una empresa.

¿También ayuda a estrechar lazos entre diferentes niveles jerárquicos de la empresa?
M.L.B.: Sí, y ayuda a tener relaciones mucho más personales con profesionales de otras áreas, se crea confianza, ayuda a saber qué pasa dentro de la empresa de una manera distendida y fuera del ámbito de la oficina.

Los cuatro últimos años han ganado los Juegos. ¿Cómo se interpreta internamente este éxito?
M.L.B.: Recompensa por el esfuerzo realizado. Hay dos tipos de recompensas, la de la medalla y otra cuando no la consigues, pero dices: “He dado lo mejor de mí, y el año que viene ganaremos”. Es la plasmación del concepto de superación.

Miguel Jaraba es entrenador de un equipo de baloncesto que ha ganado la medalla de oro en esta edición. ¿Qué le atrajo de esta iniciativa?
Miguel Jaraba (M.J.): Empecé el año pasado como jugador, aunque muy rápidamente tomé un rol de entrenador informal; ahora soy el coach y líder del equipo de baloncesto cada martes. Me siento muy recompensado porque permite a todos los que nos gusta el deporte hacer lo que en nuestro día a día muchas veces no podemos por falta de tiempo: seguir con la adrenalina de la competición. Yo era entrenador de un club, pero las exigencias del día a día hicieron que tuviera que aparcar esta labor. Ahora puedo ser el líder de un grupo durante once meses y durante un fin de semana ser entrenador de un equipo.

¿Cómo se forma el equipo?
M.J.: El equipo ya llevaba tiempo formado por personas de la sede central de Gran Vía, pero poco a poco el interés había decaído. Así que se decidió abrirlo a colaboradores de otras sedes. Eso ha sido un soplo de aire fresco tanto en el número de participantes (ya somos 15), como en diversidad, hemos dejado de ser el equipo de Novartis-Gran Vía a ser un equipo del Grupo. Aprendemos a ver qué cosas tenemos en común y qué diferencias, y eso nos refuerza como equipo.

¿Qué feedback tiene de los participantes?
M.J.: Mucha satisfacción porque conseguimos el objetivo y porque ya nos sentimos parte de algo que se está construyendo. Si el año pasado nos quedamos un poco con la espinita de que podríamos haber dado más, este año tenemos la sensación de que deberíamos “retirarnos en la cumbre”. Sentimos que dimos el 120% de nosotros ganando en la final por 17 puntos a un equipo espectacular. Dimos una exhibición de baloncesto, de valores, de compromiso, y entusiasmo. Y tenemos aún más ganas de seguir trabajando y divirtiéndonos cada martes.

¿Qué supone ser el entrenador y líder del equipo en el día a día?
M.J.: He notado un cambio espectacular, no solo por cómo me ven mis compañeros, sino que también me ha permitido tener mucha más visibilidad, sentirme líder gracias a este empoderamiento y avanzar en mis proyectos y posición profesional. He podido tener un contacto directo con otros profesionales de áreas con las que sino apenas me hubiese tratado por temas laborales, ya que a veces estamos más inmersos en nuestro propio equipo..

¿Ayuda este tipo de actividades a descubrir nuevos líderes a la compañía?
M.L.B.: En las actividades grupales, se demuestra quiénes son los líderes naturales. Son gente que motiva, que impulsa, persigue objetivos. Hay muchos líderes informales y este tipo de iniciativas permiten que sean visibles.

¿Se aprovecha desde la empresa?
M.B.L.: Sí, porque conoces a la persona desde otra dimensión y ves lo que es capaz de dar y de comprometerse con la compañía. Por lo tanto, cuando hay oportunidades de crecimiento o cuando hay proyectos para trabajar de forma transversal ya sé cómo son esas personas. Soy una gran defensora de este tipo de actividades informales porque sin duda aportan muchos beneficios a la organización.

¿Cuáles son los retos ahora?
M.B.L.: Para nosotros hay varios. Es una iniciativa que siempre hemos querido mantener. Siempre hemos creído en su beneficio. Nuestro reto es seguir ahí y creo que somos la compañía a batir, deportivamente hablando. Eso también nos anima y es un motivo de ilusión para los trabajadores, el valor emocional de la victoria que anima a seguir y mantener el gran nivel logrado. Además, la organización de los Juegos ha sabido ir incorporando nuevas actividades y disciplinas que permiten que participe cualquiera, como un concurso de paellas o de baile y fitness. El reto es seguir enganchando a todo el mundo independientemente del nivel de forma que tenga.
M.S.: Nosotros, como empresa organizadora estamos muy orgullosos de que participen compañías del pedigrí de Novartis. Pero el reto es lograr una mayor difusión y que más empresas se lo puedan plantear y que ganemos presencia en una coyuntura que no es fácil.
Por otro lado, tenemos encima de la mesa propuestas para ir a otras ciudades, como Sevilla o Bilbao, algo que estamos valorando.

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