ENTREVISTA

La arquitectura sostenible diseña edificios que consumen la mitad de energía


César Ruíz-Larrea y Cristina Humet,

arquitecto y fundador, y directora de Comunicación y Sostenibilidad de Asociación de Sostenibilidad y Arquitectura, e IKEA

César Ruíz-Larrea y Cristina Humet 08/07/2011

El ‘cara a cara’ entre la responsable de Comunicación y Sostenibilidad de IKEA, Cristina Humet y el arquitecto César Ruíz-Larrea, fundador de la Asociacion Sostenibilidad y Arquitectura, trató aspectos como el presente y el futuro de la eficiencia energética en edificaciones corporativas y viviendas particulares o la necesidad de ahorrar recursos en la construcción y la fabricación de mobiliario.

César Ruíz-Larrea
“No es suficiente con instalar paneles fotovoltaicos u otras prótesis captadoras de energía renovable. Hay que diseñar los edificios de forma que consuman menos energía en su día a día”, afirma César Ruíz-Larrea, gurú de la arquitectura sostenible, que explica para CompromisoRSE medidas como la refrigeración natural de edificios sin necesidad de aire acondicionado.

Cristina Humet
“IKEA quiere jugar un papel activo en la lucha contra el cambio climático” asegura su responsable en Sostenibilidad y explica a lo largo de esta entrevista las medidas e inversiones que la compañía está realizando en España para que en la apertura de cada una de sus tiendas se instalen medidas de eficiencia energética.

En 2010 inauguraron la primera planta fotovoltaica en una tienda IKEA en España y han abierto en Jerez el primer establecimiento con energía geotérmica. ¿Cuáles son los objetivos de IKEA en materia de eficiencia energética?

Cristina Humet. Queremos jugar un papel activo en la lucha contra el cambio climático. Para ello tomamos una serie de medidas que generan un ahorro, que tenemos el compromiso de repercutir en el precio final que paga el cliente.

En el campo de la eficiencia energética, en IKEA tenemos el compromiso, adquirido en 2007, de ser un 25% más eficientes para el año 2012 y estamos a punto de lograrlo. Entre 2007 y 2010 IKEA ha invertido casi tres millones de euros en medidas de eficiencia energética.

Un segundo objetivo en materia medioambiental se basaba en que el 100% de la energía que utilizáramos fuera renovable y lo logramos ya el año pasado. Y no sólo se trata de comprar energía procedente de fuentes renovables, sino también de producirla nosotros mismos. Así, el nuevo establecimiento de Sevilla ya genera energía fotovoltaica, Jerez abrió con geotermia, Valladolid lo hará con trigeneración y queremos que cada tienda que abramos sea mejor que la anterior en ese sentido. En estos momentos estamos probando la iluminación led para nuestra próxima apertura en Valladolid.

¿Qué relación existe entre eficiencia energética y arquitectura sostenible?

César Ruíz-Larrea. Creo que Cristina ha abordado un tema fundamental. En IKEA están proyectando unos edificios que van a producir su propia energía. Ése es el camino. Pero no se trata sólo de instalar muchos paneles fotovoltaicos u otras prótesis captadoras en los edificios, sino de idear el proyecto arquitectónico creando otro modelo radicalmente distinto al actual y que, a través de distintas medidas, requiera hasta un 70% menos de energía para funcionar. Porque la energía que se necesita para producir una oblea de un panel fotovoltaico es a veces mayor que la que ésta puede llegar a producir en toda su vida útil.

No podemos seguir con el mismo planteamiento, sino que tenemos que hacer las cosas de forma distinta, aprovechando que vamos a construir nuevos edificios. Se trata de un nuevo paradigma y no podemos avanzar con las mismas herramientas.

¿Qué significa exactamente que IKEA sea un 25% más eficiente energéticamente hablando?

Cristina Humet. Hoy nuestro coste energético es 1,5 millones de euros al año inferior al que sería hubiésemos adoptado esas medidas de eficiencia.

¿De dónde procede la energía renovable que consumen?

Cristina Humet. Toda la electricidad que se consume en nuestros edificios es renovable, tanto en establecimientos, como en oficinas, como en centros logísticos. La contratamos a un proveedor que nos garantiza que su procedencia es renovable.

Por su actividad, son prescriptores de un cierto estilo de vida ‘sostenible’, ¿creen que ese aspecto forma parte de su Responsabilidad Corporativa?

Cristina Humet. Efectivamente. IKEA tiene 36 millones de visitantes cada año y creemos que tenemos la responsabilidad de fomentar en ellos un cambio de hábitos y de actitud más sostenibles.

Nos gustaría que en el año 2015 el 50% de los clientes de IKEA hubiera mejorado en sus hábitos domésticos y tuvieran hogares más sostenibles. Gracias al uso de productos y soluciones sostenibles de IKEA, nuestros clientes en España se ahorraron el año pasado 10,2 millones de euros en sus facturas de agua y electricidad.

¿Cuáles son las próximas inversiones en materia energética?

Cristina Humet. Tenemos prevista, aprobada y autorizada una inversión de casi 50 millones de euros para instalar placas fotovoltaicas en todas nuestras tiendas. La primera fase de la inversión se destinarán a los centros de distribución de Valls y a todas tiendas de la España peninsular. Sólo falta que se emita la licencia. En una segunda fase, entre 2012 y 2013 se instalarán en las tres tiendas del Norte (La Coruña, Asturias y Bilbao).

La sostenibilidad social, medioambiental y económica es el reto pero, ¿son posibles para todos las inversiones que requieren con la coyuntura de crisis económica que vivimos?

César Ruíz-Larrea. Es un hecho que la compra de productos un 10% más caros pero con una vida útil mucho más larga han sustituido a otros más baratos en el mercado.

Tenemos que cambiar de sistema. Promotores y empresarios tienen que darse cuenta de que el modelo de viviendas lo más baratas posible para conseguir los mayores beneficios a corto plazo es insostenible.

Yo suelo hacer números y llego a la conclusión de que en seis o siete años el incremento de coste por la aplicación de medidas de ahorro energético queda amortizado. Además de la consideración de los estudios que dicen que la Tierra tiene un techo de recursos para la supervivencia de 9.000 millones de personas, sólo 2.000 millones más que en la actualidad.

¿Qué importancia conceden a los materiales en la estrategia medioambiental?

César Ruíz-Larrea. Las viviendas, hoy en día, tienen que ser lo más ligeras posibles. Debemos tender a utilizar la menor masa con el mejor comportamiento, porque la masa no es más que los recursos utilizados. Por eso un avión es insostenible, porque necesita 350.000 litros de queroseno para transportar a 200 personas, a una media de 70 kilos por persona, unos 14.000 kilos. Es un medio muy poco eficiente.

Todos conocemos cuál es el consumo eficiente de un automóvil pero nadie sabe cuánto consume su vivienda. El primero de los retos con el que nos encontramos es el de establecer un unidad de medida consensuada y clara para referirnos al consumo energético doméstico. Técnicamente se trata de kilovatios por metro cuadrado al año, pero es necesario llegar a una unidad como los litros, por ejemplo, fácilmente comprensible por todos y que permita conocer para mejorar.

Cristina Humet. Desde IKEA intentamos explicar que producir con menos materia es mejor. Los primeros años, este hecho se relacionaba con muebles de baja calidad, porque perduraba el tópico de los muebles de madera maciza. Pero ya hace tiempo que el concepto de ahorro de recursos va calando. Hay un tema de innovación y de ingenio detrás de todo ello. De fabricar piezas con las hojas de los plataneros que se desestimaban, por ejemplo, o de desarrollar sistemas como el ‘atamborado’, que consiste en una serie de láminas rellenas de papel que se pueden utilizar para determinadas partes de una mesa.

Los materiales, además, tienen que ser renovables y reciclables porque eso está en el ADN mismo de la compañía.

También tiene que tenerse en cuenta cómo se va a transportar cada pieza y su almacenaje, es decir, que se pueda desmontar y apilar.

Con respecto a lo que decía César anteriormente sólo referirme a que en IKEA sí sabemos cuánto consumen nuestros edificios. Medimos el consumo en kilovatio / hora / metro cúbico vendido y en nuestro caso el aire acondicionado de nuestras tiendas es uno de los puntos críticos.

César Ruíz-Larrea. Este edificio podría mantener una temperatura agradable todo el año sin necesidad de aire acondicionado. En Jerez, en Sevilla o en cualquier sitio…

¿Cómo sería un establecimiento IKEA sin aire acondicionado?

César Ruíz-Larrea. Como cualquier otro que ya hemos diseñado y construido. El subsuelo de la Tierra se mantiene a una temperatura constante de entre 15 y16 grados. Si subimos ese aire impulsado por una pequeña máquina a través de una serie de conductos, por una serie de principios de física elemental logramos refrescar el aire de la vivienda que podía llegar a estar a 35 o 40 grados.

En viviendas construidas bajo esos y otros parámetros, como el de las ‘bolsas de luz’ que permiten reflejar la luz natural y disminuyen por tanto la necesidad de consumir luz eléctrica, se están consiguiendo ahorros del 54% de energía.

Un paso más es construir edificios-árbol. El árbol en invierno el árbol se alimenta de todo lo que ha producido en verano y se queda sin hojas porque toda su energía se concentra bajo tierra. Cando llega la primavera, la energía se traslada a la copa y crecen ramas y hojas. El árbol digiere CO2, produce oxígeno para todos los seres vivos, produce sombra… es una máquina magnífica que utiliza técnica medioambiental para producir un equilibrio.

Copiando ese modelo, ya somos capaces técnicamente de construir edificios que, con ciertos materiales en sus fachadas, carbonaten el CO2. Ése es el futuro, la vanguardia.

En el ámbito de responsabilidad interna, IKEA es una de las mejores empresas en las que trabajar, en España y en el mundo. ¿Qué políticas y acciones concretas destacaría en ese aspecto para con sus empleados?

Cristina Humet. Creo que hay algo, en general, que se valora mucho por los empleados y es el buen ambiente de trabajo, la cercanía, la falta de jerarquía, el respeto. Aquí hasta el director de la tienda va vestido de amarillo.

En IKEA tenemos más de 50 nacionalidades. Somos 6.800 personas en España y seguimos creciendo.

Por otra parte, el 70% de nuestros clientes son mujeres y pretendemos que la plantila refleje también ese hecho: hoy un 60% de los empleados de IKEA somos mujeres y queremos conseguir la paridad entre los mandos directivos para el 2015. Siete de los 13 directores de tienda actuales son mujeres, nuestra directora general adjunta es una mujer y, a nivel de mandos intermedios nos situamos en el 47% de mujeres.

Recientemente hemos firmado, en consenso con los sindicatos, nuestro Plan de Igualdad. Contiene 80 medidas y destacaría, además del compromiso de paridad entre la dirección para 2015, como mencionaba, el fomento de la corresponsabilidad entre ambos sexos con medidas de conciliación para los padres, o la ayuda a las trabajadoras víctimas de la violencia de género.

Muchas de esas medidas ya se venían cumplendo antes de la Ley de Igualdad porque IKEA va mucho más allá de la legalidad.

También destacaría los planes de formación y que tenemos el objetivo de conseguir que el 4% de nuestra plantilla en tiendas esté integrada por personas con alguna discapacidad. En la actualidad nos situamos en el 3%.

¿Influye también en la retribución?

Cristina Humet. IKEA retribuye un poco por encima que la media del sector, pero además garantizamos determinados beneficios sociales. Normalmente, en distribución se ofrece un día libre. IKEA garantiza dos días libres de libranza por semana, el 15% de descuento en la tienda, subvenciona la comida en la cantina, plan de pensiones, plan de ahorro... Hay una serie de cosas que complementan el sueldo monetario.

En materia de acción social, la campaña “1 euro, una fortuna” ha recaudado 800.000 euros para Unicef y Save the Children en IKEA España. También con motivo del 15º aniversario de IKEA y del 50º de Unicef, ambas organizaciones han puesto en marcha una subasta solidaria de mesas personalizadas por personajes de la cultura con el objetivo de recaudar fondos para Escuelas para Africa de Unicef, ¿cómo se han desarrollado ambos proyectos?

Cristina Humet. IKEA es el principal donante mundial de Unicef y es una relación que viene del año 2000. Empezó en un momento en que nos acusaron de trabajo infantil e IKEA reaccionó pidiendo consejo a uno de los mayores expertos mundiales en el tema.

IKEA ha dado pasos enormes y el resultado a día de hoy, por ejemplo, es el proyecto ‘Escuelas para África’, que está desarrollando Unicef en distintos países de África para la creación de escuelas para fomentar la educación y la salud, porque si queremos cambiar las cosas hay que trabajar, sobre todo, en la educación.

La campaña de peluches de ‘Un euro es una fortuna’ empezó en 2003. Es una campaña que se realiza todos los años entre los meses de noviembre y diciembre en todas las tiendas de IKEA del mundo, entre empleados y clientes. Sólo en España el año pasado se recaudaron 800.000 euros, pero a nivel mundial ya llevamos 25 millones de euros en estos años. Siempre estamos buscando fórmulas de colaboración con Unicef y a raíz de su 50 aniversario en España surgió la idea de que distintas celebridades tunearan la Mesa Lack y luego subastarlas por eBay.

Unicef, junto con Save the Children, son nuestros partners a nivel mundial pero, a nivel local, en España también hay muchas ONG y muchas necesidades. Creamos hace años un marco de colaboración con tres elementos: una dotación económica para un proyecto seleccionado entre miembros del comité de sostenibilidad y al que invitamos a los miembros de ‘IKEA family’ y empleados. El proyecto seleccionado, un año social y otro ambiental, tiene una dotación de 90.000 euros de anuales. Además, las tiendas tienen sus propias donaciones de producto y el tercer elemento es el del voluntariado.

Los proyectos se destinan a centros de acogida, ludotecas, etc. Aportamos el conocimiento de decoración y el producto. Por ejemplo Zaragoza colabora con ASPANOA, Asociación de Padres de Niños con Cáncer de Aragón, que acogen en una serie de pisos que nosotros decoramos. Asturias colabra con, APACI, Asociación de Padres y Amigos de Cardiopatías Infantiles... Cada tienda elige sus proyectos. Intentamos que exista esa vinculación y cada tienda tiene dos o tres partners. Buscamos que IKEA se integre en cada comunidad local para desarrollar nuestro papel de buen vecino.

La demanda de productos ecológicos y responsables ya no se limita al producto ofrecido, sino que se extiende a toda las operaciones involucradas en la producción y venta ¿cómo articulan en IKEA su responsabilidad en la cadena de suministro? Hay empresas que dejan de trabajar con proveedores de los que no tienen garantías. Otros permanecen y les acompañan en el cambio…

Cristina Humet. Nuestro comportamiento es más parecido a la segunda opción que mencionas. Tenemos un código de conducta Iway, que plantea una serie de requisitos sociales, medioambientales, etc que nuestros proveedores tienen que cumplir.

IKEA compra a 1.300 proveedores en todo el mundo. El 70% en Europa, aunque tambien en Asia, y otros continentes. En España se compran productos desde mucho antes de tener tiendas aquí, porque hay muy buena mano de obra, muy buena calidad de trabajo y los precios son adecuados.

Buscamos siempre también capacidad de producción. Ese mismo código de conducta se aplica tanto al proveedor de Valencia como al de Shangai. Se realiza una auditoría antes de trabajar con ellos, y a partir de ahí se inicia la relación. Cuando lo empezamos a implementar ya teníamos muchos proveedores, ¿qué ocurre cuando se detecta un problema? Nosotros hacemos un estudio y proponemos soluciones. Y vamos de la mano del proveedor. Le damos un plazo para corregir una serie de cosas. Si en el plazo estipulado no cambia, se acaba la relación con el proveedor, pero sí damos un plazo. Pero también porque en muchos países tenemos una responsabilidad enorme, porque no puedes cerrar una fábrica y dejar a 700 empleados en la calle de un día para otro. Y esos son los consejos de gran valor que nos da Unicef, no puede ser de un día para otro, se les hace ese plan. La mayoría de los casos se ha subsanado pero cuando no ha sido as, se ha dado por finalizada la relación.

En España tenemos que trabajar mucho en temas medioambientales, incluso de riesgos laborales, que ya en casi totalidad se han superado. Somos muy inflexibles a la hora de tomar la decisión, pero damos un plazo antes para procurar que ese defecto se subsane.

La visión de Cesar Ruíz-Larrea

• No se trata sólo de instalar muchos paneles fotovoltaicos u otras prótesis captadoras en los edificios, sino de idear el proyecto arquitectónico creando otro modelo radicalmente distinto al actual y que, a través de distintas medidas, requiera hasta un 70% menos de energía para funcionar.
• El primero de los retos con el que nos encontramos es el de establecer un unidad de medida consensuada y clara para referirnos al consumo energético doméstico. Técnicamente se trata de kilovatios por metro cuadrado al año, pero es necesario llegar a una unidad como los litros, por ejemplo, fácilmente comprensible por todos y que permita conocer para mejorar.
• Ya somos capaces técnicamente de construir edificios que, con ciertos materiales en sus fachadas, carbonaten el CO2. Ése es el futuro, la vanguardia.
• YEn viviendas construidas bajo esos y otros parámetros, como el de las ‘bolsas de luz’ que permiten reflejar la luz natural y disminuyen por tanto la necesidad de consumir luz eléctrica, se están consiguiendo ahorros del 54% de energía.

La visión de Cristina Humet

• En el campo de la eficiencia energética, en IKEA tenemos el compromiso, adquirido en 2007, de ser un 25% más eficientes para el año 2012 y estamos a punto de lograrlo. Entre 2007 y 2010 IKEA ha invertido casi tres millones de euros en medidas de eficiencia energética. Un segundo objetivo en materia medioambiental se basaba en que el 100% de la energía que utilizáramos fuera renovable y lo logramos ya el año pasado.
• Gracias al uso de productos y soluciones sostenibles de IKEA, nuestros clientes en España se ahorraron el año pasado 10,2 millones de euros en sus facturas de agua y electricidad.
• En IKEA medimos nuesro consumo energértico en kilovatio / hora / metro cúbico vendido y en nuestro caso el aire acondicionado de nuestras tiendas es uno de los puntos críticos.
• Hoy un 60% de los empleados de IKEA somos mujeres y queremos conseguir la paridad entre los mandos directivos para el 2015. Siete de los 13 directores de tienda actuales son mujeres, nuestra directora general adjunta es una mujer y, a nivel de mandos intermedios nos situamos en el 47% de mujeres.

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