Las cifras que alarmaron a Mourinho revelan, según los últimos datos de la ONU, que 842 millones de personas no tienen suficiente para comer, 66 millones de niños en edad escolar pasan hambre cada día y la malnutrición causa casi la mitad de todas las muertes de menores de cinco años en la zona, informa The Guardian. Lejos de la polémica y los micrófonos de las ruedas de prensa, Mourinho recordó esta vez, que el futbol no es lo más importante del mundo: “La gente piensa que el fútbol es lo más importante en el mundo. Pero no lo es” y declaró que “no somos nadie en comparación con tantas personas en este mundo haciendo cosas importantes. Quiero ser uno de ellos. Significa mucho para mí”. A lo que añadió que tiene ganas de aprender, está lleno de deseo y debe “crecer, paso a paso”.
Mourinho ha asegurado que su adhesión al programa responde a una decisión personal, ya que la causa toca de cerca su “corazón” y el de su familia. “Si somos capaces de aprovechar nuestro espíritu y voluntad para hacer frente a las necesidades nutricionales de los pobres, entonces tendremos una oportunidad real de acabar con el hambre durante nuestro tiempo de vida”, añadió. El entrenador del Chelsea, que ha asegurado que los niños no le conocen y que colaborará como cualquier otra persona, visitará Liberia en las próximas semanas, tal como publica The Guardian.
El subdirector ejecutivo del programa, Amir Abdulla, celebró el ‘fichaje’ de Mourinho por la ONU, esperando que les ayude a “alcanzar el reto de lograr el hambre cero”. La incorporación del portugués remarca la línea del programa de buscar “colaboradores fuertes, respetados y comprometidos para ayudar a erradicar el hambre”. Otros personajes que ya se unieron a la causa son el atleta keniata Paul Tergat, el futbolista brasileño Ricardo Kaká y la actriz estadounidense Drew Barrymore.