La actividad, una caminata de ocho kilómetros, ha contado con unos 50 participantes entre voluntarios de Prosegur y personas con diversidad funcional. Al llegar al destino fijado, las dos fundaciones encargadas de la jornada han organizado un picnic para todos los caminantes.
La ruta, además, ha servido para conocer un poco más la naturaleza que nos rodea: los guías que dirigían el grupo han explicado a los participantes algunas de las particularidades del entorno que iban encontrando.
De este modo Prosegur y la fundación Deporte y Desafío han culminado con éxito los dos objetivos de la actividad: por un lado fomentar que las personas con diversidad funcional puedan hacer ejercicio al aire libre, y por el otro, que los voluntarios conozcan la realidad de este colectivo.