“Me siento muy optimista sobre el futuro del pesimismo”, decía el filósofo francés Jean Rostand; 37 años después de su muerte, este enunciado sigue vigente. Una encuesta de Ipsos a 20 países del mundo ha determinado que los jóvenes españoles ven bastante negros los tiempos que se avecinan: el 51% de los menores de 30 años –sólo por detrás del 55% de los franceses– considera que su futuro será peor que el de sus padres.
Destaca un evidente contraste entre los países occidentales y los que están en vías de desarrollo. Estos últimos son claramente más optimistas mirando hacia adelante que los estados del primer mundo: Después de Francia y España vienen Italia y Bélgica (49%), Polonia (41%) y Gran Bretaña (40 %). La excepción que confirma la regla es Alemania, dónde sólo uno de cada tres jóvenes está convencido que le espera un futuro mejor. En el otro extremo encontramos a China (8%), Argentina y Brasil (27%).
Si los resultados no son muy alentadores entre los jóvenes españoles, la percepción que tienen del asunto los adultos mayores de 30 años todavía parece más deprimente: únicamente el 16% piensa que la vida de los adolescentes va a mejorar de aquí a un tiempo, siguiendo de cerca a los franceses (8%) y los belgas (13%). Por el contrario, China (81%), India (49%) y Brasil (45%) ven a sus adolescentes mucho más preparados para triunfar. Entonces deberemos esperar que las predicciones de Rostand no se prolonguen mucho más, para poder ser optimistas sobre el futuro del optimismo..