El gesto de Alves fue ampliamente aplaudido en las redes sociales. Uno de los primeros en reaccionar al respeto fue Neymar, su compatriota en el Barça, que, lesionado, estaba viendo el partido por televisión: el delantero publicó una foto en Instagram en la que aparecían él y su hijo comiéndose un plátano, con el comentario “Todos Somos Macacos”. Al cabo de poco tiempo el hashtag #SomosTodosMacacos fue usado por miles de usuarios en todo el mundo, lo que le valió ser trending topic (tema más comentado) en Twitter.
Los usuarios de las redes sociales empezaron a publicar fotos comiendo un plátano en solidaridad con el jugador del Barça. Hubo muchos famosos que se unieron al movimiento contra el racismo, entre los que destacan los futbolistas Kun Agüero (Manchester City), Marta (ganadora de cinco Balones de Oro), David Luiz, Oscar y Willian (Chelsea), Hulk (Zenit) o Roberto Carlos (exjugador del Real Madrid).
Figuras del panorama musical brasileño también publicaron fotos suyas comiendo un plátano, como los cantantes Michel Telô y Gaby Amarantos. La presidenta brasileña, Dilma Rousseff, también se solidarizó con el futbolista publicando en Twitter que Alves “dio una respuesta osada y fuerte al racismo en el deporte”. También aprovechó para advertir que en el Mundial de Brasil de este verano no habrá sitio para la discriminación racial.
En este sentido, el presidente de la FIFA, Joseph Blatter, declaró que durante la Copa del Mundo no se celebraran este tipo de comportamientos, según publica la BBC. “Lo que Dani Alves toleró anoche es una salvajada. Debemos combatir todas las formas de discriminación unidos”, añadió Blatter.
El Villarreal, por su parte, emitió un comunicado en el que anunciaba que habían localizado el autor del gesto racista, le habían retirado su carnet de socio y le habían prohibido la entrada a su estadio de por vida.