La Asociación Nacional de Baloncesto (NBA) ha anunciado que está investigando el archivo sonoro que publicó el portal de Internet TMZ, en el que una voz de hombre –que relacionan con el dueño de Los Angeles Clippers, Donald Sterling– hace comentarios racistas en una conversación con su pareja. Sterling se habría molestado por la publicación en Instagram que hizo su novia, la modelo V. Stiviano, en la que aparecía junto a uno de los mejores jugadores de la historia del baloncesto, Magic Johnson.
En la conversación grabada, el hombre se muestra indignado por el gesto de su pareja: "Me molesta mucho que quieras difundir que te asocias con gente negra. ¿Tienes que hacerlo? Puedes dormir con ellos, puedes traerlos aquí, puedes hacer lo que quieras... Lo poco que te pido es que no lo promociones y que no los lleves a mis partidos". "Sólo digo que no lo hagas en tu Instagram –añade–, no pongas a Magic (Johnson) ahí, en Instagram, para que el mundo lo tenga que ver y luego tengan que llamarme”. Y por si no quedaba del todo claro, reitera: “y no los traigas a mis partidos".
A la espera de que se confirme la autoría de las declaraciones, las reacciones al respeto no se han hecho esperar. El propio Magic Johnson publicó en Twitter que no volverá a asistir a un partido de los Clippers “mientras Donald Sterling sea el dueño”. Lebron James, el jugador más valioso (MVP) del momento, aseguró que no hay sitio para Sterling en la NBA. A su vez, el mejor baloncestista de todos los tiempos, Michael Jordan, rechazo con firmeza la actitud racista: "En una liga donde la mayoría de los jugadores son afroamericanos, no podemos y no debemos tolerar la discriminación en ningún nivel".
El recién estrenado comisionado de la NBA, Adam Silver, describió los comentarios como “inquientantes y perturbadores”, y Barack Obama, en su gira por Asia, los calificó de “declaraciones racistas muy ofensivas”. El presidente de los Estados Unidos también trató de “ignorante” el autor de los comentarios. Las reacciones contrarias a Sterling han llegado hasta el vestuario de su equipo: los jugadores de la franquicia de California –casi toda la plantilla es afroamericana, incluido el entrenador– hicieron el calentamiento del partido del domingo con las camisetas del revés en señal de protesta.
Los Angeles Clippers, por su parte, hicieron un comunicado en el que aseguran que "Sterling es enfático en que lo que se refleja en la grabación no es consistente con, ni refleja, sus opiniones, creencias o sentimientos. Es la antítesis de lo que es, lo que cree y cómo ha vivido su vida". Además, añaden que el propietario de la franquicia, que ya lleva 33 años al cargo, “se siente terrible porque se le atribuyan tales sentimientos y pide perdón a cualquiera que hubiera sido herido por ellos”, según publica la BBC.