“La música clásica tiene un gran poder terapéutico y rehabilitador y consigue promover la comunicación, las relaciones y el aprendizaje de las personas con discapacidad”, justifican así la iniciativa la coordinadora de la Fundación Bancaja en Aragón Beatriz Gutiérrez, y la directora de RSE en Bantierra, Jana Catalán. También argumentan que han escogido la música de cámara porque un grupo reducido de instrumentos permite que las personas con discapacidad “interactúen con mayor facilidad”.
Los conciertos, que empezaron ayer y continúan hoy, tienen lugar en los Colegios Públicos de Educación Especial Jean Piaget, Éngel Riviere, Rincón de Goya y Alborada. Los conciertos se desarrollas a través de la asociación Musethica, que difunde la música clásica entre colectivos desfavorecidos.