Si un derbi de baloncesto por sí solo ya es emocionante, añadiéndole una pizca de solidaridad se convierte en apasionante. Y es que durante la media parte y los tiempos muertos del encuentro de la Liga Endesa que ayer enfrentó al Tuenti Móvil Estudiantes con el Baloncesto Fuenlabrada los protagonistas fueron otros.
La III edición del “All Star Junior” reunió a catorce jóvenes que, repartidos en dos equipos, hicieron una exhibición de baloncesto e integración. De un lado había los hijos de los colaboradores de la entidad bancaria Cetelem, y del otro, jóvenes de la escuela “Baloncesto para todos”, un centro para personas con diversidad funcional que patrocina Cetelem e impulsada por Down Madrid y la Fundación Estudiantes
La escuela “Baloncesto para Todos” es una apuesta por la inclusión del deporte para personas con síndrome de Down y otros trastornos del desarrollo en un entorno normalizado, siendo todos sus jugadores miembros de la cantera más grande de Europa, la del club Tuenti Móvil Estudiantes. En el centro se hace énfasis en principios que van del acceso universal al deporte hasta la mejora de la calidad de vida.
De este modo, el derbi profesional se lo llevó Estudiantes, pero en la media parte ganaron todos.