El padre Ángel, acompañado del director de las instalaciones, ha hecho un recorrido por el Centro de Estancia Temporal de Melilla (CETI) donde ha podido comprobar las condiciones en las que viven estas personas, en su mayor parte jóvenes.
Tras quedar saturadas las estancias, Cruz Roja y el Ejército han habilitado tiendas campaña para proporcionarles cobijo. El presidente de Mensajeros por la Paz pudo comprobar las condiciones de estos alojamientos y hablar con algunos de los inmigrantes que le han contado sus duras experiencias hasta llegar a Melilla.
También se ha entrevistado con el vicepresidente de la ciudad autónoma de Melilla, Miguel Marín, con quien ha coincidido que la Unión Europea debe prestar apoyo para solucionar la situación que se produce en la actualidad en Ceuta y Melilla. El presidente de Mensajeros de la Paz pidió una vez más a Marín que se quiten las concertinas de las vallas que no sirven para nada y que lo único que logran es que los inmigrantes lleguen al centro de estancia con el cuerpo acribillado a cuchilladas.
Como balance de su visita el Padre Ángel ha señalado que se va triste por ver el elevado número de personas que están en el centro, pero satisfecho al ver la cara de estos jóvenes que parece que han conseguido una gran meta. Así mismo ha destacado el esfuerzo que hacen el director y el personal del centro de acogida para que estas personas estén en las mejores condiciones posibles. "Les dan lo mejor de su trabajo."
En lo que más ha insistido en su visita es en la retirada de las cuchillas que, considera, atentan contra los derechos humanos. "Hemos visto decenas de jóvenes con heridas producidas por estos cuchillos que no impiden nada", añade. "Y que no vengan con tonterías de que si las puso uno o las puso otro. Que las quiten. Se les tendría que caer la cara de vergüenza".