Según publica La Vanguardia, el estudio advierte que si no se toman medidas sanitarias preventivas el cambio climático permitirá el desplazamiento de los mosquitos que transmiten la malaria hasta zonas de montaña donde, además, viven millones de personas con muy pocos recursos económicos y sanitarios y que no han estado nunca en contacto con esta enfermedad, por lo que tiene un riesgo más elevado de padecer infecciones graves o morir.
Actualmente, la malaria infecta cada año a 220 millones de personas y causa 650.000 muertes.