Ahora el debate es si la realización de la foto con un dispositivo de Samsung responde a una orquestada campaña publicitaria.
Según el portal TechCrunc, a pesar de que Samsung era uno de los patrocinadores de la ceremonia de los Oscar, no tenía previsto que la presentadora de la gala usaría uno de sus terminales para hacer una foto que acabaría rompiendo los récords de Twitter.
En cambio, el Wall Street Journal ha informado que el "selfie" con varias de las estrellas "no era del todo imprevisto", señalando que el uso de un teléfono inteligente Samsung en el show era parte de un acuerdo de patrocinio y publicidad de 20 millones de dólares con ABC, la cadena de televisión que retransmitió la gala.