Según publica El Mundo, hasta la fecha, las expediciones tenían que pagar un canon de 4.000 dólares en concepto de protección medioambiental. Un canon que se destinaba a la retirada de las toneladas de basura acumuladas en la montaña durante los últimos sesenta años, siendo los sherpas los encargados de esta misión, previo pago de su trabajo.
La medida no ha sido efectiva y por ello el gobierno de Nepal ha estipulado que cada alpinista deberá bajar los 5,5 kilos de basura que de media genera durante su estancia en la montaña, más 2,5 kilos de deshechos de anteriores expediciones.