El objetivo de los 95g/km de CO2 representa el techo de emisiones medias autorizadas para los vehículos comercializados en la Unión. Los fabricantes que produzcan menos de 1.000 coches anuales estarán exentos. En el caso de que un productor exceda el límite previsto, deberán imponerse sanciones, a menos que el exceso esté compensado por emisiones muy bajas de otros modelos de coche.
“Este voto significa que Europa seguirá estando a la vanguardia de la reducción de las emisiones de CO2 de los coches, puesto que el objetivo 95g/km representa un ahorro de 50 millones de toneladas de emisiones de CO2 por año. Sin embargo, el coste de la innovación tiene que ser socialmente aceptable y económicamente viable, tanto para los consumidores como para los fabricantes”, ha dicho el ponente Thomas Ulmer. “También vamos a introducir nuevos ciclos de pruebas que reflejarán mejor las condiciones reales de conducción”, ha agregado.
El texto ha sido aprobado con 499 votos a favor, 107 en contra y 9 abstenciones.