Según el artículo del coordinador del número, Eduardo Bandrés, y María Dolores Gadea, Comunidad Valenciana, Andalucía, Castilla-La Mancha y Murcia han sido las comunidades autónomas más castigadas por la crisis en el periodo comprendido entre el segundo trimestre de 2008 y el primer trimestre de 2013. Por el contrario, País Vasco, Madrid, Navarra y Castilla y León han sido las menos afectadas. El resto de comunidades han sufrido un impacto intermedio: Aragón, Cataluña, La Rioja,
Galicia, Extremadura, Cantabria, Asturias, Baleares y Canarias.
Otra de las conclusiones del análisis es que la crisis apenas ha afectado a la ordenación de las regiones por renta per cápita. País Vasco, Madrid, Navarra, Cataluña, Aragón y La Rioja continúan siendo las comunidades con mayor nivel de renta por habitante, incluso con mayor distancia por encima de la media que antes de la crisis. Por el contrario, Extremadura, Andalucía, Melilla, Castilla-La Mancha y
Murcia son las regiones con menor renta per cápita y han empeorado su posición relativa respecto a la media nacional.
Otro de los artículos de este número estudia el impacto de la crisis sobre los niveles de desarrollo y pobreza en España y las comunidades autónomas. Carmen Herrero, Angel Soler y Antonio Villar utilizan el índice de desarrollo humano de Naciones Unidas, que contempla indicadores de salud, educación y bienestar material. Este indicador, que alcanzó su nivel máximo en 2007, no ha dejado de caer desde entonces, aunque su variación es muy dispar en las distintas comunidades
autónomas. Sólo seis comunidades han registrado crecimiento en su índice de desarrollo en el periodo 2006-2011: Cantabria y Castilla-La Mancha, con incrementos superiores al 2%, y La Rioja, Asturias, Andalucía y Galicia. El resto experimenta retrocesos en este indicador, especialmente intensos en el caso de Baleares, Canarias, Murcia y Comunidad Valenciana.
En este trabajo se analiza también la evolución del índice de pobreza material, tomando como umbral el 60% de la mediana de renta de cada comunidad en 2006. Según este indicador, la pobreza creció en 12 de las 17 comunidades autónomas entre 2088 y 2011 y solo se redujo en Extremadura, País Vasco, Castilla- La Mancha, Castilla y León y Asturias.
Por último, los autores del artículo elaboran un indicador de pobreza económica, a partir de los valores de la brecha relativa de de pobreza y de la tasa de paro de larga duración. La media nacional de este índice ha aumentado un 138% en el periodo 2008-2011 y ha crecido en todas las comunidades autónomas. Los mayores incrementos se han registrado en Baleares y Aragón y el menor en Extremadura.