Tal y como recoge la información de El Mundo, el príncipe Carlos aseguraba ayer que "no hay tiempo que perder" e instaba a luchar ante la "amplitud inimaginable" del tráfico de animales durante la reunión Illegal Wildlife Trade Conference.
Por su parte, el príncipe Guillermo ha lamentado que "todos los rinocerontes salvajes del mundo cabrían en el estadio de Wembley, y aún así sobraría espacio". "Juntos podemos salvar a nuestros rinocerontes salvajes. Cuando la compra cese, cesarán también las matanzas", afirmó Guillermo, a la vez que añadía que "como padre, quiero que nuestros niños sepan que los rinocerontes no son solamente una foto dentro de un libro".
En la cumbre se abordan asuntos como el fortalecimiento de la legislación contra esos delitos, la reducción de la demanda de productos procedentes del tráfico de especies y el apoyo a medios de vida sostenibles para las comunidades que viven junto a la fauna salvaje.