Los participantes del experimento leyeron una serie de géneros al tiempo que se registraban sus niveles de relajación, atención, compromiso emocional y velocidad de lectura, mediante la monitorización de la actividad cerebral cognitiva, conductancia de la piel y rapidez de lectura de cada página. Y es que leer una novela romántica conecta las áreas del cerebro que ayudan a conseguir la máxima relajación, hasta un 40% más que leyendo un thriller. La velocidad de lectura también cambia según el género: en los momentos más emocionalmente cautivadores del género romántico, ésta se ve incrementada, mientras que en el género terror leemos más lentamente en el momento en que más nos engancha la historia.
Además, el estudio señaló que seis minutos de lectura en silencio bastan para reducir hasta en un 60% nuestro nivel de estrés, disminuir las pulsaciones por minuto y relajar la tensión muscular acumulada. Leer es la mejor medicina antiestrés: es un 68% más desestresante que escuchar música, hasta dos veces más relajante que beber un té y tres veces mejor que dar un paseo.