El plan de acción para combatir la contaminación en China prevé medidas como el cierre de 300 fábricas, así como numerosas medidas y normativas para intentar limitar la contaminación en el país. Además el ejecutivo ha anunciado que invertirá en proyectos que combaten la polución y otorgará más poder a los tribunales, que podrán aplicar hasta la pena de muerte en casos especialmente graves.
Tal y como recoge Europa Press, el primer ministro, Li Keqiang, ha anunciado que con la creación de este fondo se reemplazarán a los subsidios por recompensas. Así, las compañías que sean consideradas líderes en lo que respecta a la mejora de emisiones contaminantes recibirán "incentivos".