La ONU calcula que alrededor de 2,5 millones de personas en esa región necesitan ayuda alimentaria con urgencia y unos 5 millones de niños padecerán desnutrición durante este año. La violencia y la situación de inseguridad en numerosas áreas de esa región han provocado además el desplazamiento de 1,2 millones de personas.
La coordinadora de la ONU para Asuntos Humanitarios (OCHA), Valerie Amos, manifestó durante la presentación del plan en Roma que “las necesidades son tan enormes en esa región que ninguna agencia u organización por sí sola puede hacerles frente”.
En su intervención, el director general de la Organización de la ONU para la Alimentación y la Agricultura (FAO), José Graziano da Silva, manifestó por su parte que la prioridad de esa organización es garantizar que los agricultores tienen una temporada de siembra exitosa en las próximas semanas.
Los países que abarca este plan estratégico de ayuda son: Burkina Fasso, Camerún, Chad, Gambia, Mali, Mauritania, Níger, Nigeria y Senegal. El ritmo de crecimiento de la población en esa región supera el modesto incremento de la producción alimentaria que se registró en 2013 y a ello se suma la tendencia alcista de los precios en productos básicos.