El pasado mes de noviembre, el consejo de ministros aprobó el real decreto de Trasposición parcial de la normativa europea de solvencia que, entre otras medidas, incluía la de que la retribución variable máxima de los directivos de las entidades financieras no puede superar su salario fijo. No obstante, establecía una excepción por la que el bonus puede ser el doble que el sueldo fijo siempre y cuando lo acuerde la Junta de Accionistas de la entidad. En este caso se puede alcanzar el 200%.
En la presentación de resultados anuales del banco Santander, Javier Marín precisó que, en cualquier caso, la cifra de afectados por esta medida será “pequeña”, ya que al centrarse en el negocio comercial fundamentalmente, la parte variable de los salarios respecto a la parte fija apenas representa el 5%, un porcentaje limitado frente a lo que ocurre en el sector de la banca de inversión.
Según informa Invertia, Marín no dio más detalles al respecto ni desveló si subirá el salario fijo de los directivos para compensar dicha limitación. Así lo ha hecho ya en su filial estadounidense Santander Consumer USA (SCUSA), tal y como se desprende del folleto que registró la entidad para colocar en bolsa una parte del capital. Esta decisión, además de la subida sobre el sueldo fijo, tiene la lógica consecuencia de un aumento en el bonus que recibirán los directivos.