El sector financiero se encuentra en el punto de mira. De hecho, el último barómetro del CIS (septiembre 2013) situaba a los bancos entre los diez problemas más importantes para los españoles, que señalan al sector bancario como responsables, junto a la clase política, de la situación actual de crisis en España.
Los consumidores no están contentos con el sector bancario (tanto bancos como entidades financieras), tachándoles de poco transparentes y de estar claramente insatisfechos con el servicio prestado. De hecho, el 51% que tienen contratados servicios bancarios, no confía en la entidad donde tiene contratado el servicio.
La mala imagen de las compañías del sector bancario y entidades financieras es una realidad: el 54% de los usuarios de servicios de crédito bancarios aseguran que las empresas del sector no son transparentes, porcentaje que, en el caso concreto de los bancos, alcanza el 56%.
Parece que ni bancos ni entidades financieras han sabido estar a la altura de las circunstancias, no sólo en la proyección de su imagen, sino también en el servicio que prestan a sus clientes. De ahí que el 44% de los encuestados asegure que está insatisfecho con su entidad, principalmente por los intereses que pagan (a menudo muy altos o muchos), las comisiones (se acaba pagando por todo y todo tiene comisiones), y el mal trato recibido como cliente.
Además, el 23% de los clientes de bancos afirman que han tenido alguna incidencia con la entidad, fundamentalmente con el cobro de intereses abusivos, que el banco quisiera cobrarles de más por un servicio, o la devolución de algún recibo. En el caso de las entidades financieras, el porcentaje de incidencias se sitúa en el 15%.
Por último, el Informe Servitest de IPSOS alerta sobre el grado de satisfacción de los clientes españoles con sus bancos, donde tan sólo 1 de 4 asegura que volvería a contratar un nuevo préstamo con la misma entidad.