El viceprimer ministro, Nick Clegg, anunció ayer que el ejecutivo destinará más de siete millones de euros para la instalación de 140 nuevos puntos de carga rápida en las principales ciudades de Reino Unido y para la creación de una red nacional de 500 cargadores capaces de cargar una batería de coche eléctrico en 30 minutos.
El plan se completará con una inversión de más de 700.000 euros para el montaje 80 puntos de cargas en las estaciones de tren y contempla, además subvenciones de 2,9 millones de euros para que las empresas del sector público instalen más de 450 puntos.
En la actualidad hay más de 6.000 cargadores públicos en todo el Reino Unido que dan servicio al creciente parque de vehículos eléctricos.