Haliassos destacó la importancia de potenciar la formación financiera del consumidor. Los Gobiernos, así como las instituciones privadas, tienen que cerciorarse de que el ciudadano “cuenta con las herramientas y la información suficientes para protegerse de las crisis financieras o de tomar decisiones erróneas en este campo”, señaló. En esta línea, recordó que la calidad de las instituciones y el comportamiento financiero de los consumidores van estrechamente unidos. Asimismo, señaló cómo el ambiente económico institucional influye en el comportamiento del consumidor.
“Las familias afrontan en la actualidad muchos problemas que no existían hace años, por ejemplo, cómo financiar la jubilación, en vista de los cambios demográficos y de la incapacidad de los sistemas de seguridad social de proporcionar suficiente apoyo económico. Además, se enfrentan a problemas de desempleo o de salud, o a riesgos económicos cuando aceptan préstamos inapropiados. Para gestionar estas situaciones necesitan contar con formación financiera para tomar las decisiones adecuadas”, indicó el catedrático de Macroeconómica y Finanzas y asesor del Banco Central Europeo, Michael Haliassos.
Haliassos subrayó el impacto de los factores culturales en el comportamiento financiero. Para comprobarlo, señaló, “analizamos el perfil de los inmigrantes en Suecia y constatamos que existían diferencias entre los distintos grupos de inmigrantes, cuando los comparábamos con los suecos”. Además, esas diferencias no eran permanentes: los inmigrantes iban cambiando su comportamiento, se veían influenciados por su exposición a instituciones de calidad. Al final, algunos componentes permanecían, lo que demostraba “que no vamos a poder eliminar completamente la influencia cultural desde las instituciones, pero hay una tendencia a converger a un comportamiento común”.