En ambos casos, se ha verificado que Itecam cumple con los requisitos establecidos en la implantación y desarrollo de sus procesos, según estas normas reconocidas internacionalmente.
Desde el centro, explican que el certificado de Gestión de la Calidad tiene tres ventajas, fundamentalmente. En primer lugar, mejora los procesos y elimina los costes —incluidos los directamente monetarios— de la "no calidad". En segundo lugar, logra una mayor implicación de los profesionales al conseguir el trabajo bien hecho y de forma sostenible. Además, conlleva una mayor convicción en la transmisión del compromiso con la calidad a todos los públicos de una organización.
Por otro lado, el certificado de Gestión Ambiental ayuda a prevenir los impactos ambientales, utilizando los medios necesarios para evitarlos, reducirlos o controlarlos, pero siempre en equilibrio con la racionalidad socioeconómica.
Desde que Itecam inició su andadura en el año 2002, sus responsables vienen trabajando para suministrar a las empresas del sector metal-mecánico servicios innovadores de alta calidad. La visión de Itecam contempla aspectos como un alto nivel de excelencia y la máxima eficacia y eficiencia para atender las demandas de las empresas, así como una gestión basada en la calidad y el respeto al medioambiente.