Los trabajos financiados por el gobierno chino, como un gesto de amistad, costarán cerca de 60 millones de dólares y se iniciaron a principios de enero. El objetivo de esta planta solar es ahorrar casi un millón de dólares al año en facturas de servicios públicos para el complejo del parlamento.
Además, la nueva infraestructura de energía solar ayudará a reducir las emisiones de gases de efecto invernadero, así como evitar los frecuentes y prolongados cortes de electricidad que afectan al edificio institucional