Las iniciativas empresariales sociales pretenden tener un impacto en la sociedad y no sólo generar beneficios para los propietarios y accionistas. Por ejemplo, facilitan puestos de trabajo a los grupos más desfavorecidos, favoreciendo su inclusión social y aumentando la solidaridad de la economía. Pero se enfrentan a retos enormes y a unas condiciones de competencia desiguales.
Esta es la razón por la que hoy y mañana, la Comisión Europea, el Comité Económico y Social Europeo (CESE) y la ciudad de Estrasburgo organizan un gran evento interactivo europeo sobre el emprendimiento social y la economía social. Este acto de dos días se llevará a cabo en un marco colaborativo y participativo. Los propios participantes plantearán los temas de debate y determinarán las vías de desarrollo futuro de este sector.
Michel Barnier, comisario responsable de Mercado Interior y Servicios, ha declarado que "el reto más importante hoy en día lo constituyen el crecimiento y el empleo. Estoy convencido de que la cohesión social es imprescindible para un buen comportamiento de la economía a largo plazo. La economía social es parte integral del nuevo modelo de crecimiento que estamos creando, que es más inclusivo y ecológico. Por su propia vocación, las empresas sociales están muy al tanto de la situación y sintonizan muy bien con las realidades social y medioambiental. Son innovadoras, son dinámicas y crean empleo. Tenemos que hacer todo lo que podamos para crear un ecosistema que permita que sigan desarrollándose. Este es el objetivo de la conferencia de Estrasburgo".
Según ha explicado Antonio Tajani, vicepresidente de la Comisión Europea y comisario de Industria y Emprendimiento,"las empresas sociales ayudan a la UE a crear un mercado social altamente competitivo y son motores del crecimiento sostenible. Su valor ha quedado patente a través de las pruebas de resistencia que han dado durante la crisis. Su capacidad para generar empleo hace que ahora sean más necesarias que nunca".
Por su parte, el comisario de Empleo, Asuntos Sociales e Inclusión, László Andor, ha afirmado que "las empresas sociales ofrecen cientos de ejemplos de cómo Europa puede mejorar su modelo empresarial, dando más importancia al bienestar de las personas que a la obtención de los máximos beneficios financieros. La economía social puede crear trabajos de calidad incluso en circunstancias económicas difíciles y está claro que se merece el apoyo de la UE para su crecimiento y expansión".
El presidente del Comité Económico y Social Europeo, Henri Malosse, asegura que "Europa no puede permitirse errar de nuevo el tiro. Su actividad principal se centra, o debería centrarse, en la solidaridad activa y en unas políticas comunes fuertes, en particular en los ámbitos de la industria, la energía y el emprendimiento, en especial el emprendimiento social".
Los objetivos del acto son hacer balance de los logros y la aplicación de la Iniciativa a favor del emprendimiento social, determinar las futuras prioridades de acción, implicar a los interesados en un entorno innovador y participativo para la elaboración de la Agenda Europea para los próximos tres a cinco años, reforzar las redes de las partes interesadas para apoyar la aparición y la ampliación de las iniciativas y las mejores prácticas, y crear una mayor apropiación y sensibilización entre los actores institucionales.